Dolores en el pie: Sesamoiditis

Por definición sesamoiditis es la inflamación de los huesos sesamoideos, pero, ¿Que son los huesos sesamoideos?. Los huesos se pueden clasificar de numerosas maneras, una de ellas es atendiendo a su forma, se trata normalmente de huesos pequeños (la rótula, en la rodilla, no es tan pequeño), redondeados e incrustados en un tendón. Su existencia es un tanto irregular pues no todas las personas tienen todos los huesos sesamoideos de las manos, pero aquí expondremos la existencia de todos ellos.

Sesamoideos en Miembros Superiores:

  • Articulación Metacarpofalángica del pulgar.huesos-sesamoideos-8
  • Articulación metacarpofalángica de los dedos medio y anular
  • Articulación interfalángica del pulgar.
  • Articulación interfalángica distal del dedo índice.

Se sitúan siempre en la cara palmar de la mano.

Sesamoideos en Miembros inferiores:

  • Articulación interfalángica del dedo gordo del pie.
  • Cara posterior de la rodilla (hueco poplíteo o corvas), hueso denominado fabela
  • Hueco entre el primer y segundo dedo, o tercero y cuarto.

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Función de los huesos sesamoideos:

Su función es servir como poleas para los tendones, ayudando a que los movimientos se realicen de una forma más natural y con menos esfuerzo, produciendo una acción de palanca. En el caso concreto de los sesamoideos de los pies se cree que puede tener un efecto amortiguador sobre las cargas, lo que en ocasiones puede provocar la inflamación de los mismos, lo que nos lleva al tema que nos ocupa, LA SESAMOIDITIS.

La Sesamoiditis.

Es una lesión que asienta sobre el tejido que recubre a los huesos sesamoideos, el más común de ellos el que se encuentra alrededor de la base del dedo gordo del pie, como consecuencia de traumatismos repetidos como andar, correr, saltar… Se puede tratar de la inflamación de los tejidos que recubren al hueso, un edema óseo o incluso llegar a la fractura del mismo.

sesamoiditis

Sin llegar a haberse identificado una causa exacta que nos lleve a establecer una causa efecto, si que existen unos factores que predisponen a padecer esta patología. Se puede producir como consecuencia de traumatismos repetidos de alta inercia como correr, saltar, caminar durante horas, estar de pie durante horas, bailarines y otras actividades que sobresoliciten a lo pies. Además las personas con pie cavo tienen más posibilidades de padecerlo al recaer gran parte del peso del cuerpo sobre la cabeza de los metatarsianos.

Síntomas.

Dolor agudo en la base del dego gordo, que se incrementa al apoyar el pie o al iniciar una actividad deportiva de impacto. Se puede llegar a apreciar algo de inflamación en la zona.

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Tratamiento.

  • El reposo es el principal tratamiento en estos casos.
  • Se puede recurrir al almohadillado de la zona con parches de foam que ayudarán a aliviar la presión parche piede la zona.
  • Se pueden tomar AINEs para controlar la inflamación de la zona.
  • Vigilar el calzado usado, aumentando la amortiguación del mismo, se pueden requerir plantillas que amortigüen o corrijan la pisada en caso de que tengamos algún tipo de problema con la estática del pie.
  • Vendajes de la zona y medidas de fisioterapia para el control del dolor y la inflamación.
  • Marcha en descarga con muletas.
  • En casos graves, que no mejoran con nada, se puede indicar la cirugía para quitar los sesamoideos.

Pronóstico.

Generalmente es una afección leve, que suele mejorar con el cese de la práctica deportiva o eliminando la causa que la provocó o adoptando algunas de las medidas antes mencionadas, pero al tratarse de un problema relacionado con la pisada, es muy frecuente que la recuperación total se alargue hasta meses puesto que es muy difícil suprimir por completo la presión sobre la zona (no vamos a estar sin andar durante semanas). Suele resultar muy frustrante entre deportistas que se ven obligados a ceder su práctica durante semanas con las consecuencias que esto tiene sobre la condición física, lo que hace que los mismos vuelvan de forma precipitada a la realización de ejercicio o busquen soluciones de cualquier tipo al problema, lo que lleva en muchos casos a la cronificación del problema.

Protocolo de ejercicios para rehabilitación de la articulación coxo-femoral (cadera).

Debido al tremendo éxito de la entrada de la rehabilitación de la fractura proximal de fémur y la avalancha de comentarios surgidos a partir de ella, he decidido mostrados algunos ejemplos de como trabajarla en lugar de redireccionaros a buscar por google o youtube.

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Existen gran variedad de ejercicios, unos más sencillos, otros más complejos,algunos muy efectivos y otros menos. El mejor ejercicio posible es aquel que habiendo demostrado su especificidad y su utilidad, es tolerado por el paciente y ahí es el paciente el que tiene mucho que decir. El éxito de una tabla de ejercicios radica en la repetición de la misma. Si una persona se aburre o le resulta agotadora la lista de ejercicios a realizar, tomará su rehabilitación como una tortura existiendo altas probabilidades de que abandone el tratamiento, con malos resultados.

 Es importante adaptar los ejercicios a cada paciente.

Hay que seguir varias premisas a la hora de trabajar, lo primero será fijar unos objetivos principales, en este caso esos objetivos serán: Mejorar la movilidad articular, Potenciar los músculos afectados, mejorar la flexibilidad de la zona, Recuperar “sensaciones”.

También es importante prestar atención a objetivos secundarios: controlar la inflamación, luchar contra el dolor. Objetivos que no siempre son secundarios, puesto que en muchas ocasiones nos limitarán la consecución de buenos resultados al no poder llevar un programa de ejercicios preciso.

1. Trabajar la movilidad articular.

En fisioterapia distinguimos distintos tipos de movilidad: 1) movilidad pasiva, 2) movilidad activa, 3)movilidad activo-resistida.

1) Movilidad pasiva: En las etapas iniciales, justo después de la operación, se pueden programar ejercicios de movilidad pasiva articular. La movilidad pasiva es aquella en laque no existe movimiento por parte del paciente, es el terapeuta quien realiza los movimientos. Debemos trabajar todas las articulaciones afectadas en el miembro inferior intervenido. Siempre trabajamos primero las articulaciones distales, las que menos duelen, para acabar con la movilidad de la “cadera”.

  • Movilizamos el tobillo en todos sus ángulos (flexión dorsal y plantar; pronación y supinación y las circunducciones).
  • Movilizamos la rodilla en flexión y extensión.
  • Movilizamos la rótula hacia arriba y hacia abajo y lateralmente.
  • Movilizamos la “cadera”, suavemente flexión y extensión, aducción abducción y las rotaciones se reservarán para más adelante.

Se pueden hacer ejercicios que combinan la flexión completa de toda la extremidad inferior como la triple flexión.  A mi no me gusta decir cuantas repeticiones son necesarias para cada articulación, me adapto a cada paciente y sus posibilidades, hay quien no permite apenas tocar y quien mueve libremente las articulaciones desde el primer día. Según el estado del paciente así serán nuestros movimientos, en cuanto a intensidad y repeticiones, pero si que hay que recordar es importante trabajar esta parte para evitar las rigideces en las articulaciones y para mejorar la circulación en una pierna que probablemente no pueda moverse por si sola durante algunas semanas o meses.

2) Movilidad Activa: Es el paciente el que realiza los movimientos. Yo esta parte lo suelo usar de forma concomitante con la movilidad pasiva, le pido al paciente que acompañe al movimiento conforme yo lo realiza, así le resulta más fácil entender lo que se quiere hacer. Lo uso en fases iniciales cuando la contracción muscular es débil y no puedo solicitar ejercicios más intensos. Importante porque ayuda a la persona a integrarse en su tratamiento y empieza a devolver trofismo a la masa muscular.

3) Movilidad Activo-Resistida: El paciente hace el movimiento y nosotros nos oponemos a él mediante la aplicación de una resistencia o manual o instrumental. Yo prefiero realizar resistencia manual para calibrar la fuerza muscular y así ver si estamos preparados para centrarnos en los ejercicios de potenciación. Si una persona es capaz de realizar un movimiento en contra de una resistencia, estamos realizando ejercicios de potenciación, que sería la segunda parte de nuestro protocolo de actuación.

2. Trabajar la fuerza muscular.

En el mismo momento en que la persona realiza contracción muscular activa, se está llevando a cabo un trabajo de potenciación muscular,  es decir que el apartado de movilidad activa se solapa con el de potenciación, pero por esquematizar el trabajo para que sea más fácil entender nuestros objetivos, he querido agruparlo en otro punto.

1ª fase, ejercicios en cama o sentado: En muchos casos, el traumatólogo que lleva nuestro caso puede que no nos deje cargar peso sobre la pierna operada hasta transcurrido un tiempo. Esto no significa que no podamos hacer nada, significa que no podemos echar peso en la pierna, no que no podamos moverla. Aquí resulta interesante diferenciar la contracción isométrica de la isotónica.

La contracción isométrica es aquella que se produce sin que exista variación aparente de la longitud de las fibras musculares y por tanto no produce movimiento articular. Un ejemplo claro de esto sería, estando tumbado boca arriba, tratar de apretar la pierna contra el plano de la cama. Nosotros estamos contrayendo los músculos para mover esa pierna, pero la cama lo impide y por tanto hay contracción muscular pero sin movimiento.

Las contracciones isométricas son un método interesante para no perder trofismo muscular en las fases tempranas de recuperación.

La contracción isotónicas o heterométricas son aquellas en las que si existe variación de la longitud de las fibras musculares y por tanto hay movimiento articular. Podemos distinguir entre concéntricas y excéntricas, pero por hacerlo más sencillo no entraremos en detalles.

En cuanto el paciente sea capaz de llevar a cabo movimientos activos, limpios, con contracciones mantenidas durante unos segundos, se procederá a la realización de ejercicios para cada uno de los grupos musculares principales implicados.

Cuádriceps: Músculo potente situado en la cara anterior del muslo, es flexor de cadera y único extenso de rodilla, por tanto es de vital importancia, porque la capacidad de extensión de la rodilla depende de él.

Isquiosurales: Bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso, de manera conjunta con extensores de cadera y flexores de rodilla. Músculo antagonista del cuádriceps, por lo que se debe trabajar un buen balance con éste.

Adductores: Grupo de músculos que se encargan de aproximar la pierna al plano medio.

Abductores o separadores: Grupo formado por varios músculos cuya función es separar la pierna del plano medio.

Gluteo mayor: Músculo muy potente que trabaja de forma conjunta con los isquiosurales para llevar a cabo la extensión de cadera.

Gemelos y Sóleo: Son extensores de la rodilla, colaboran con los isquiosurales en esta función.

Lumbares y Addominales: Dotarán de estabilidad a la pelvis para el momento de comenzar a caminar, serán un elemento estabilizador importante.

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En las fases iniciales, con lograr la sola contracción de los grupos musculares es suficiente, realizar varias series con varias repeticiones, según posibilidades. Lo importante es realizar un trabajo completo de todos estos músculos en sesiones de aproximadamente 10-15 minutos, por la mañana y por la tarde.

Posteriormente podemos seguir evolucionando mediante la realización de los mismos ejercicios pero sometidos a resistencia manual o con el uso de lastres para fortalecer todavía más.

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2º fase en descarga parcial: Cuando las pruebas de imagen muestran la formación de un buen callo óseo y que todos los elementos de la cirugía están correctos, debemos estar preparados para iniciar el trabajo en descarga parcial, con muletas, andador, paralelas o apoyados en un elemento de estabilidad (silla, espalderas…).

Nuevamente podemos trabajar los mismos grupos musculares anteriormente descritos.

Se puede empezar a realizar el trabajo de transferencias, pasar de sentado a de pie, permanecer unos segundos y volver a sentarse. Tratar de dar unos pasos, retroceder y volver a sentarnos.

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Flexión cadera

adducion con resistencia

Addución con resistencia

adductores

Addución

cuadriceps con resistencia

Triple extensión con resistencia

Flexion de cadera resistencia

Flexion de cadera resistencia

isquiotibiales

Extensión cadera

Sentadillas

3º fase en carga total: Conforme vamos ganando fuerza y confianza podemos empezar a llevar a cabo el trabajo de deambulación con poca ayuda o ninguna. Primero es recomendable hacerlo con la ayuda de algún elemento que nos dote de mayor seguridad, bien un bastón, muleta, paralelas donde ayudarnos o una persona que vigile el entrenamiento por si aparecen contratiempos.

Al principio las distancias a recorrer serán cortas, evitando sobrecargar músculos, articulaciones y la cirugía. Posteriormente aumentaremos las distancias reduciremos los descansos. Por último nos ayudaremos de lastres en los tobillos o trataremos de hacer que la persona suba pequeños escalones o rampas de no demasiada inclinación.

marcha con lastre

Cuando la persona es capaz de llevar a cabo todo este tipo de ejercicios, podemos decir que la fase de rehabilitación está llegando a su fin.

Por último nos quedaría por ver un apartado de estiramientos musculares para evitar los acortamientos de la musculatura que nos puedan provocar limitaciones de movilidad, pero para no alargar demasiado esta entrada, dedicaremos otra más adelante a los estiramientos de miembros inferiores.

Referencias:

efisioterapia.net

Fracturas en el crecimiento. Epifisiolisis.

Definición.

La epifisiolisis es un término médico que se refiere a una fractura del cartílago de 250px-EpiMetaDiafisiscrecimiento o fisis de un hueso largo, por tanto son fracturas que afectan a niños en edad de crecimiento.

El cartílago de crecimiento, ubicado entre la epífisis y la metáfisis del hueso y constituido por células cartilaginosas que están estratificadas de manera muy precisa, responsables del crecimiento en longitud del hueso. Una vez finalizado el crecimiento, la zona se osifica desapareciendo el cartílago. Entre un 15% al 25% de las fracturas de la infancia se tratan de fracturas que afectan al cartílago fisario de crecimiento. La fractura puede ir recorriendo o cruzar dicha estructura, provocando como resultado la separación de una parte o la totalidad de la epífisis de la metáfisis

Frecuencia.

La epifisiolisis se produce principalmente antes de la adolescencia con predilección por el sexo masculino (2:1). Se localiza con más frecuencia en el miembro superior que en el inferior, de mayor a menor frecuencia en la parte distal del radio (aproximadamente 40%), húmero distal (15%), la tibia distal (12%), peroné distal (9%) y la falanges de los dedos (2%).

Clasificación.

La clasificación más sencilla es la clasificación de Salter y Harris:

  • Grado I: Epifisiolisis pura, es decir, ocurre solo en la zona de crecimiento cartilaginosos de tal manera que la separación entre la metáfisis y la epífisis es completa, por lo general sin desplazamiento de los fragmentos.
  • Grado II: Epifisiolisis con un fragmento de la metáfisis unido a la fisis, imagen que es conocido como Signo de Thurstand Holland.
  • Grado III: Es una fractura fundamentalmente articular pero que incluye una porción de la fisis, es decir, atraviesa toda la epífisis y parte del cartílago de crecimiento.
  • Grado IV: Es la fractura que atraviesa toda la epífisis y atraviesa igualmente toda la fisis.
  • Grado V: Se produce una compresión de la fisis por acercamiento violento de la epífisis y la metáfisis

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Causas más importantes de Epifisiolisis.

Las fracturas de la placa de crecimiento ocurren dos veces más frecuentemente en varones que en las niñas, porque los cuerpos de las niñas maduran a una edad más temprana que los varones. Como resultado, sus huesos terminan de crecer antes, y sus placas de crecimiento se sustituirán por un hueso más fuerte y sólido.

Un tercio de todas las lesiones de la placa de crecimiento se producen en las competencias deportivas comofútbol, baloncesto o gimnasia, mientras que alrededor del 20 por ciento de las epifisiolisis ocurren como resultado de actividades recreativas, como andar en bicicleta, pasear en trineo, esquiar, o patinar.

Otras causas de una epifisiólisis incluyen:

  • Abuso infantil: La segunda lesión más común entre los los niños maltratados es una fractura, y, las lesiones de la placa de crecimiento son frecuentes debido a que la placa de crecimiento es la parte más débil del hueso.
  • Injurias por frío extremo, por ejemplo, por congelamiento conllevando a daños en la fisis que trae como resultado dedos cortos o la aparición de artritis degenerativa prematura.
  • La radiación y medicamentos: Ciertas investigaciones han sugerido que la quimioterapia para el cáncer infantil puede afectar negativamente el crecimiento del hueso. El uso prolongado de esteroides para trastornos inflamatorios tales como la artritis idiopática juvenil también puede perjudicar el crecimiento del hueso.
  • Trastornos neurológicos: Los niños con ciertos trastornos neurológicos pueden conllevar a déficit sensorial o desequilibrio muscular y volver a la extremidad propensa a fracturas de la placa de crecimiento, especialmente en el tobillo y la rodilla.
  • Genética, muchos trastornos hereditarios o congénitos que afectan al sistema musculoesquelético se manifiestan en las placas de crecimiento.
  • Enfermedades metabólicas. Ciertas enfermedades tales como la insuficiencia renal y trastornos hormonales pueden afectar el crecimiento y función del hueso.

Las lesiones de la placa de crecimiento se pueden producir en niños en edad de crecimiento y adolescentes. En un niño, una lesión grave a una articulación puede con mayor probabilidad causar daño a la placa de crecimiento que a los ligamentos que estabilizan la articulación. Un traumatismo que podría causar un esguince en un adulto, puede causar una fractura en la placa de crecimiento de un niño

Diagnóstico.

Después de investigar sobre cómo se produjeron las lesiones y examinar el niño, el médicoepifisiolisis muñeca probablemente utilize rayos X para determinar el tipo de fractura y decidir sobre un plan de tratamiento. Debido a que las placas de crecimiento, aún no se han endurecido como los huesos sólidos, no suelen aparecen en la radiografía. En lugar de ello, aparecen como espacios entre el cuello de un hueso largo, denominado metáfisis, y el extremo del hueso, llamado la epífisis. Debido a que las lesiones a la placa de crecimiento pueden ser difíciles de ver en rayos X, algunos especialistas toman placas del lado no afectado de manera se pueden comparar una con la otra. En algunos casos, se emplean otras pruebas diagnósticas, como laresonancia magnética (MRI), tomografía computarizada (TC), o la ecografía.

Tratamiento.

Epifisiolisis grado I.

Sólo en raras ocasiones el médico tiene que traccionar para poner la fractura en su lugar, pero todas las lesiones de tipo I generalmente requieren un yeso para mantener la fractura en su lugar a medida que se cura. A menos que haya daños en el suministro de sangre, la probabilidad de que el hueso crezca normalmente es excelente.

Epifisiolisis grado II.

A diferencia de las fracturas de tipo I, las de tipo II normalmente han de ser puestas de nuevo en su lugar con tracción e inmovilizadas para asegurar que continúe el crecimiento normal. Dado que estas fracturas suelen volver a su posición normal durante el crecimiento, puede que el médico no vuelva a manipular esta fractura para reubicarla en su posición.

Epifisiolisis grado III

A veces la cirugía es necesaria para volver a unir las superficies a la normalidad. Las perspectivas para el crecimiento o el pronóstico son buenas si el suministro de sangre al separarse de la epífisis sigue intacta, si la fractura no es desplazada, y en caso de que no se forme un puente de hueso nuevo en el lugar de la fractura.

Epifisiolisis grado IV

La cirugía es casi siempre necesaria para restaurar la superficie articular a la normalidad y ajustarla perfectamente a la placa de crecimiento. A menos que se logre una alineación 2823_imageperfecta y esa alineación se mantiene durante la cicatrización, el pronóstico para el crecimiento normal es pobre. Esta lesión ocurre más comúnmente al final del húmero—hueso de la parte superior del brazo—cerca del codo.

Epifisiolisis grado V

Esta lesión es poco frecuente y se produce cuando el extremo del hueso es aplastado y la placa de crecimiento se comprime. Es más probable que se produzca en la rodilla o el tobillo. El pronóstico es malo, ya que el retraso prematuro en el crecimiento es casi inevitable.

Pronóstico.

Cerca del 85 por ciento de las fracturas de la placa de crecimiento curan sin efecto negativo duradero. El que ocurra una detención del crecimiento depende del tratamiento previsto, y de los siguientes factores, en orden decreciente de importancia:

  1. La gravedad del trastorno
  2. La edad del niño
  3. El hueso lesionado

Complicaciones.

Las complicaciones generalmente derivan de la gravedad del traumatismo o posibles lesiones asociadas:

  • Detención del crecimiento por lesión fisaria parcial o total. Puede generar importantes deformidades angulares o acortamientos del miembro afectado.
  • Necrosis vasculares epifisarias. Se deben a lesión de los vasos epifisarios, son más frecuentes en la cadera y cabeza del radio.
  • Artrosis precoz. Debida a una mala reducción en los tipos III y IV.

Artículo de Wikipedia. 

Enfermedades de la columna. Espondilitis anquilosante.

¿Que es la espondilitis anquilosante?

Espondilitis es una enfermedad que se engloba dentro del grupo de las artritis (hay hasta 100 tipos), que afecta inicialmente a las img.salud.01vértebras. El término -Espondil-, significa espina dorsal, -itis- es inflamación y anquilosante quiere decir rígido. Por tanto se trata de una enfermedad inflamatoria que afecta a la columna y a consecuencia de la cual, la espalda se torna rígida.

En la espondilitis anquilosante (EA), lo que ocurre es que las estructuras existentes en las articulaciones entre vértebras, como tendones y ligamentos, están inflamados. Esta inflamación va a producir dolor y como en todo proceso inflamatorio, disminución de la movilidad que si no se corrige como es debido, nos llevará a un cuadro de rigidez.

Usualmente se inicia con un cuadro de dolor y rigidez en la espalda baja, como un cuadro de dolor lumbar sin inicio claro, difuso, no asociado a ningún traumatismo. Puede originarse como una sacroileitis o lumbalgia de carácter inflamatorio, para con el transcurrir del tiempo ir afectando a otras articulaciones como pueden ser: la región cervical, las articulaciones de las costillas con el esternón, las caderas, las rodillas y el talón de Aquiles.

  • Previamente o de forma concomitante, se pueden presentar cuadros inespecíficos que afectan a otros órganos como pueden ser: inflamaciones oculares que se pueden confundir con conjuntivitis, afectan al iris (iritis) y a la úvea (uveitis). Se cree que puede aparecer hasta en el 25% de los afectados por EA.
  • Inflamación de otros órganos como riñones o corazón.
  • Febrícula.
  • Fatiga.
  • Pérdida de apetito.

¿Es una patología frecuente?.

Es la forma de espondiloartropatía más frecuente. Aproximadamente la padecen el 2% de la población, con un claro predominio en el sexo masculino y suele presentarse entre los 16 y los 30 años, pudiendo convertirse en una enfermedad crónica. Hay muchos casos en los que la enfermedad se presenta con síntomas muy leves, lo que lleva a que exista mayor número de casos de EA pero sin diagnóstico.

Es una enfermedad de la que no se conoce su causa y por tanto no existe una prueba diagnóstica estrella que nos lleve a la certeza de que estamos ante la EA sin riesgo de equivocación. El hecho de que en las mujeres los síntomas sean mucho más leves también dificultan el correcto diagnóstico y por tanto la prevalencia de la enfermedad podría ser mucho mayor de la que ofrecen las estadísticas.

¿Como sé si tengo la enfermedad?

Desde la aparición de los primeros síntomas hasta el diagnóstico definitivo suelen transcurrir,  entre 5 y 7 años, y en algunos casos aislados hasta 15 años, lo que puede evitarse con estudios sistemáticos. Se recomienda un análisis específico cuando se sufre de dolores de espalda por un lapso superior a los tres meses antes de haber cumplido los 45 años de edad. Los síntomas característicos son los siguientes:

  • Dolor agudo de espalda de madrugada
  • Rigidez matutina de al menos una hora de duración
  • Los síntomas disminuyen con el movimiento

Un diagnóstico seguro se puede obtener con la ayuda de un estudio de la pelvis, en particular la articulación sacroiliaca, con ayuda de la espondilitis_ifr_2resonancia magnética. El factor reumatoide es negativo en el 100% de los casos, lo que diferencia esta enfermedad de las artritis reumatoides. El 90% de los pacientes afectados presentan el antígeno HLA-B27 positivo. Como este gen aparece en casi el 9% de la población mundial, no alcanza con su detección para establecer un diagnóstico seguro, es decir, hay personas que tienen este marcador y no desarrollan la enfermedad, con lo cual su existencia no es un signo patognomónico. Los parámetros inflamatorios CRP y VSG muestran en un 50% de los casos una cierta actividad inflamatoria en el paciente, pero no son concluyentes como lo es la presencia de esclerosis subcondral o inflamación en las articulaciones sacroíliacas y en la pelvis.

Por todo esto, el diagnóstico se establece a través de la clínica, dolor de inicio lumbar con más de 3 meses de evolución, con predominio nocturno, con rigidez matutina (más de 1 hora de duración), mejora con el ejercicio. Se respalda con la realización de Rx simples o TAC de articulaciones sacroilíacas y región lumbar y se puede complementar con la solicitud del marcador HLA-B27 en analítica.

¿Cuáles son los síntomas?

La inflamación de la EA frecuentemente empieza alrededor de las articulaciones sacroiliacas, donde la columna lumbar se articula con la pelvis.

  • Los síntomas iniciales más representativos de la enfermedad son el dolor crónico y la rigidez de la espalda baja y muchas veces de las caderas. Este malestar generalmente se desarrolla lentamente a lo largo de varias semanas o incluso meses. En contraste con el dolor de espalda de origen distinto, el dolor asociado a la EA es peor durante períodos de descanso o de inactividad, esto lo diferencia del dolor de origen mecánico (empeora con el movimiento). Las personas con EA frecuentemente se despiertan en medio de la noche con dolor de la espalda y no saben que postura adoptar.
  • Sienten rigidez por las mañanas, al tratar de flexional el tronco. Típicamente, los síntomas se aminoran con movimiento y ejercicio.espondilitis
  • Con el tiempo, el dolor y la rigidez pueden progresar a la región cervical e incluso a las articulaciones costoesternales, lo que provoca una disminución de la capacidad pulmonar.
  • Con el progreso de la enfermedad y a consecuencia de los procesos inflamatorios, se puede producir la fusión de las articulaciones sacroilíacas y las intervertebrales, adoptando una forma características que se llama “espalda en caña de bambú”
  • La inflamación y el dolor también pueden observarse en las caderas, hombros, rodillas o tobillos, lo cual puede limitar el movimiento. Los talones pueden comprometerse, de manera que se siente incomodad al pararse o caminar en superficies duras.
  • La espondilitis anquilosante es una enfermedad sistémica, lo que significa que puede afectar otros órganos del cuerpo en algunas personas. La enfermedad puede generar fiebre, pérdida del apetito, fatiga e inflamación en órganos como los pulmones, corazón y ojos.
  • La inflamación ocular (llamada iritis) ocurre en una cuarta parte de las personas con EA. La iritis causa enrojecimiento y dolor en el ojo que empeora cuando se mira a la luz brillante.
  • Los síntomas de la EA pueden ser similares a los que ocurren en otras enfermedades tales como la psoriasis, enfermedad inflamatoria del intestino, o síndrome de Reiter (artritis reactiva). Un diagnóstico apropiado es importante para que se le prescriba el tratamiento adecuado.

¿Tiene Tratamiento?.

Medicamentos

Las medicinas son una parte esencial y continua del tratamiento e la EA.

Fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) ayudan a aliviar el dolor y la rigidez, lo cual le permite hacer ejercicio, mantener una buena postura y continuar sus actividades cotidianas. Ejemplos de AINE que pueden usarse para tratar la espondilitis anquilosante incluyen la indometacina, el ibuprofeno y el naproxeno.

Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) tales como la sulfasalazina, y el metotrexato reducen la inflamación y también pueden retrasar o parar el progreso de la enfermedad.

Los agentes biológicos inhibidores FNT etanercept, infliximab, adalimumab and golimumab también están aprobados para el tratamiento y síntomas de la EA.

Higiene postural.

Ya sea que esté dormido, sentado o de pie, mantener una postura apropiada es importante para evitar que fusionen las articulaciones en posiciones indeseables.

Duerma en un colchón firme. Trate de dormir en su espalda con una almohada delgada o una que solamente apoye el hueco del cuello. Mantenga las piernas derechas en vez de dormirse en posición fetal.

Cuando camine o se siente, mantenga la espalda tan recta como pueda con los hombros hacia atrás y la cabeza erecta. Puede probar si su posición es correcta poniéndose en contra de una pared sus talones, glúteos, hombros y cabeza deberán tocar la pared al mismo tiempo.

Por lo general, el uso de corsés y aparatos ortopédicos NO ayudan en el tratamiento de la EA. Más le conviene tratar de mantener una buena postura siguiendo las sugerencias antes mencionadas y haciendo ejercicio apropiadamente.

Ejercicio

El ejercicio regular es una parte importante del manejo de la EA. Un fisioterapeuta con experiencia en el tratamiento de la artritis le puedeejercicios-para-lumbagia diseñar un programa de ejercicio que cubra sus necesidades.

Los ejercicios que fortalecen la espalda y cuello le ayudarán a mantener o mejorar su postura. Los ejercicios aeróbicos y de respiración profunda le auxiliarán en mantener flexibles el pecho y tórax. La natación es una buena forma de ejercicio porque ayuda a conservar la flexibilidad en espalda, cuello, hombros y caderas.

Si se siente demasiado rígido y adolorido para hacer ejercicio, pruebe tomarse un baño caliente o ducha para aflojar las articulaciones y los músculos. Empiece los ejercicios lentamente y planee hacerlos cuando esté menos cansado y tenga menos dolor.

Cirugía

La cirugía de reemplazo de las articulaciones permite que muchas personas vuelvan a usar las coyunturas que han sido afectadas por la EA. Los reemplazos de cadera, rodilla y hombro se están volviendo muy exitosos en personas con EA.

Si su espina se ha encorvado severamente que no puede ver delante de usted, la cirugía podría ayudarle a enderezar la espina. Como la cirugía es compleja, sólo se ejecuta en pocos centros médicos altamente especializados. De ser necesario, su doctor puede remitirle a alguno de ellos.

Artículo apoyado en texto de artritis foundation, wikipedia, enciclopedia Medline Plus.

 

Causas de dolor de espalda: Patología Discal.

La hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza, esto puede ejercer presión sobre loshernia_disco_lumbar nervios cercanos, presionándolos y pudiendo producir lesiones en los mismos. Pueden ser contenidas (solo deformación, también llamada protrusión discal) o con rotura.

Las hernias corresponden a la mayor incapacidad en personas menores de 45 años. Alrededor del 1% de la población posee discapacidad crónica por este motivo. Son frecuentes con enfermedades genéticas que tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers-Danlos y el Síndrome de Hiperlaxitud articular.

La hernia provoca dolor en la zona lumbar. Duele por inflamación el periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.

Tipología:

Protrusión discal: consiste en la deformación del anillo fibroso por el impacto del núcleo pulposo contra este; se produce hacia la parte más debilitada del anillo fibroso, generalmente en dirección posterior o posterolateral.

Prolapso: es la ruptura del núcleo pulposo a través del anillo fibroso, pero sin atravesar el ligamento longitudinal anterior o posterior.

Extrusión: el núcleo pulposo atraviesa el anillo fibroso y el ligamento longitudinal, generalmente el posterior.

Secuestro: es la ruptura del segmento extruido, ocasionalmente con desplazamiento del fragmento libre al canal espinal. Para que se produzca una hernia del tejido nuclear debe existir una brecha en las fibras colágenas del anillo fibroso, bien parcial (protrusión) o total (prolapso). Estas brechas suelen asociarse con lesiones compresivas o por torsión producidas con la aplicación repentina de una fuerza.

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Sintomatología:

Hay muchos tipos de síntomas :

Lumbalgia.

La lumbalgia es el mayor motivo de consulta. La lumbalgia se produce cuando se distienden los músculos lumbares produciendo un dolor que impide el libre movimiento de esa zona de la cintura. Las causas de la lumbalgia son múltiples. Puede deberse a malas posturas, factores relacionados con la actividad física del individuo o factores psicológicos. La definición etimológica de Lumbalgia es dolor lumbar, por tanto no es un diagnóstico, sino la descripción de un síntoma de una patología.

Lumbociatalgia, ciatalgia o simplemente ciática.

Se manifiesta de manera unilateral. Afecta al nervio lumbar (L5) o ciático (S1). La ciática produce dolor y debilidad sólo en el nervio afectado, ciaticadibujouu7provocando parestesia local (alteración de la sensibilidad)y disminución de la fuerza. Si está afectado S1 se ven comprometidos los músculos sóleo, gastrocnemios y glúteo mayor. Si está afectado L5 se ven comprometidos los músculos extensor propio del dedo mayor, peroneo y glúteo medio. Estos músculos son indispensables para poder caminar, afectando la extremidad inferior.

Aparición de los síntomas.

La hernia discal aparece sintomáticamente después de hacer o someterse a movimientos o gestos bruscos, hacer fuerzas excesivas sin tener en cuenta la posición correcta al agacharse o ponerse en pie y la aparición del dolor en general es inmediata a estos excesos. Las hernias discales más frecuentes son las lumbares (aparece entre los discos lumbares -denominados L-), así como también las cervicales (aparecidas entre los discos de la cervical -denominados C-). También es frecuente la aparición de hernia discal entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra (denominadas L5-S1), causante de una molestia persistente acompañada de trastornos sensitivos tales como hormigueo o pérdida de la sensibilidad e irritabilidad motora, así como disminución del reflejo predominantemente Aquiliano del lado afectado.

Tratamiento:

El primer tratamiento para una hernia discal es un período corto de reposo con analgésicos y antinflamatorios seguidos de fisioterapia. La mayoría de las personas que siguen estos tratamientos se recuperarán y volverán a sus actividades normales. Un pequeño número de personas necesita más tratamiento que puede incluir inyecciones de esteroides o cirugía.

Medicamentos.

A las personas con una hernia de disco repentina, causada por lesión (como un accidente automovilístico o por levantar un objeto muy pesado), se les administrarán analgésicos narcóticos y antinflamatorios no esteroides (AINES) si tienen dolor intenso en la espalda y la pierna.

Si usted presenta espasmos en la espalda, por lo regular le administrarán relajantes musculares. En raras ocasiones, se pueden administrar esteroides, ya sea en píldora o directamente en la sangre por medio de una vía intravenosa (IV).

Los AINES se utilizan para controlar el dolor prolongado, pero los narcóticos se pueden administrar si el dolor no reacciona favorablemente a los antinflamatorios.

Modificaciones del estilo de vida.

El ejercicio y la alimentación son cruciales para mejorar el dolor de espalda en pacientes con sobrepeso.

La fisioterapia es importante para casi todas las personas con enfermedad discal. Los terapeutas le explicarán a usted la forma de levantar objetos adecuadamente, caminar, vestirse y desempeñar otras actividades. Estos profesionales también trabajarán en el fortalecimiento de los músculos que ayudan a sostener la columna. Usted también aprenderá cómo incrementar la flexibilidad de la columna y de las piernas.

Inyecciones.

Las inyecciones de esteroides en el área de la espalda donde se localiza la hernia discal pueden ayudar a controlar el dolor durante algunos meses. Estas inyecciones reducen la inflamación alrededor del disco y alivian muchos síntomas.

Cirugía.

La cirugía puede ser una opción para los pocos pacientes cuyos síntomas no desaparecen a pesar de otros tratamientos y el tiempo.

Fisioterapia en Hernia Discal:

Tratamientos Pasivos

El trabajo en fisioterapia debiera comenzar con terapias pasivas. Los tratamientos pasivos relajan el cuerpo y alivian el dolor. Incluyen masajes de tejido profundo, terapias de frío y calor, la estimulación eléctrica (TENS), hidroterapia y en general cualquier técnica que busque la relajación de la musculatura y el control del dolor.
Una vez superadas las fases iniciales de dolor agudo, el cuerpo estará preparado para comenzar los tratamientos activos.

Estos son algunos ejemplos de técnicas que puede usar la fisioterapia en estos casos.

  • Masaje del Tejido Profundo. Existen muchos tipos de masaje, pero este es la opción ideal si padeces una hernia de disco. El fisioterapeuta aplica con sus manos una fuerte presión sobre los músculos para aliviar la tensión muscular profunda y las contracturas existentes. Las contracturas son el resultado de la reacción natural del cuerpo para evitar que se produzca movimiento muscular en el área afectada y así disminuir el riesgo de mayores lesiones.
  • Terapia del frío y calor. Ambas terapias, la del frío y del calor, ofrecen sus propios beneficios y el fisioterapeuta puede alternar entre ellas parar lograr los mejores resultados. El calor mejora la circulación local y la oxigenación de los tejidos y el frío disminuye la inflamación y produce sensación de sedación en las terminaciones nerviosas.
  • Hidroterapia. Terapias relacionadas con el uso de agua.
  • TENS (Estimulación  nerviosa eléctrica transcutánea). Ver entrada del blog dedicada al TENS.
  • Tracción. Mediante la aplicación de una fuerza externa (manual o instrumental), se busca la descompresión de las vértebras, alivia la presión entre discos y vértebras y relaja musculatura tensa.

Tratamientos Activos

Los tratamientos activos ayudan a mejorar la flexibilidad, la postura, la fuerza, la estabilidad y el movimiento de las articulaciones. Un programa de ejercicios es fundamental para lograr los resultados óptimos. La actividad física no únicamente pone freno al dolor recurrente sino que beneficia al conjunto de tu salud.

Tu fisioterapeuta trabajará contigo para que desarrolles un programa basado en un diagnóstico específico y tu historial médico, y empleará técnicas y ejercicios para desarrollar:

  • Estabilidad del centro. Muchas personas no se dan cuenta de lo importante que es para la salud de la columna el tener un centro estable. Los músculos abdominales sirven de apoyo a los músculos de la espalda para sostener y soportar la columna. Si los músculos de la faja abdominal están débiles, los músculos de tu espalda deben cargar con un peso extra. Por tanto debe existir un correcto equilibrio entre músculos abdominales y lumbares.
  • Flexibilidad. Es importante ejecutar las técnicas apropiadas de estiramiento y flexibilidad del cuerpo que te preparan para los ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento. Un cuerpo flexible se mueve con mayor facilidad y evita la rigidez con sus molestias.

  • Fortalecimiento muscular. Unos músculos fuertes en la espalda son el mejor apoyo para tu columna y el control del dolor.

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Info de tuespaldasana.com, Medline Plus, Wikipedia.

Fractura Diafisaria de fémur: Tratamiento 2/2

Tratamiento

Es importante considerar el tratamiento de estas fracturas en tres momentos diferentes: en cada uno de ellos, los objetivos son distintos.

1° fase: De suma urgencia: se realiza en el sitio mismo del accidente y el objetivo es:

  • Alinear el eje del muslo corrigiendo la angulación y rotación; si fuese posible, también corregir el acabalgamiento. fracturadiafisisSe consigue con una tracción suave, sostenida pero con firmeza; todas las maniobras deben ser realizadas con suavidad, calma y en forma lentamente progresiva. Si así se procede, el procedimiento es poco doloroso.
  • Inmovilizar el miembro inferior, fijándolo a un vástago rígido (esquí, tabla, etc.) que debe llegar desde la pared del tórax hasta el tobillo. Si no se cuenta con ningún elemento de sostén, se fija al miembro sano, vendando el uno al otro en toda su extensión.
  • Analgésicos: idealmente inyectables (morfina).

Importante es consignar y hacer llegar al médico tratante:

  • Fecha y hora del accidente.
  • Valores vitales detectados en el momento de la atención.
  • Existencia y magnitud de las desviaciones de los ejes (angulación, acortamiento, rotación, etc.).
  • Alteración de los pulsos periféricos.
  • Estado de la sensibilidad.
  • Color y temperatura de los tegumentos del miembro afectado.
  • Medicación administrada.
  • En último lugar, se remite al centro hospitalario más cercano para seguimiento.

2° fase: De urgencia: Aquí los objetivos son más complejos y las exigencias médicas son mayores.

  1. Examen clínico completo, procurando detectar alteraciones generales o sistémicas propias de un estado de shock.
  2. Preparar vías endovenosas para infusión de soluciones hidrosalinas (suero gluco-salino, Ringer-lactato).
  3. Transfusión sanguínea según sea el caso.
  4. Analgesia endovenosa.
  5. Examen muy cuidadoso del estado vascular y neurológico del miembro fracturado.
  6. Tracción continua, idealmente transesquelética, desde la tuberosidad anterior de la tibia.
  7. Examen radiológico de fémur; se extiende a pelvis, columna, tórax, cráneo, según sean las circunstancias (polifracturado).
  8. Hospitalización y colocación de férula de Braun con 7 a 8 kg de peso aproximadamente.
  9. Disponer el traslado cuando los valores vitales estén estabilizados, si el centro asistencial no cuenta con la infraestructura adecuada para el tratamiento definitivo.

3° fase: Tratamiento definitivo: los objetivos que se persiguen con el tratamiento definitivo no son fáciles de cumplir, y deben quedar reservados para el especialista. El médico general, con escasa experiencia, no debe intentar resolver el problema con ninguno de los métodos posibles de usar.

Las complicaciones intra y post-operatorias suelen ser muy frecuentes y sus consecuencias son desastrosas. La reducción, inmovilización y contención de los fragmentos hasta su consolidación definitiva, pueden ser obtenidos con dos tipos de procedimientos.

Tratamiento ortopédico:

Pueden ser realizados con tres técnicas diferentes:

1. Reducción inmediata en mesa traumatológica, bajo control radiológico e inmovilización con yeso pelvipédico (Poco usado, generalmente inestable)

2. Tracción continua: seguida de un yeso pelvipédico, una vez que se ha conseguido la formación de un callo que, aunque no definitivo, asegure la traccionfemoralcontención de los fragmentos en vías de consolidación.

El procedimiento libera al enfermo de la tracción y le permite continuar el tratamiento en su domicilio.

Como el procedimiento obliga a un control radiográfico periódico mientras permanece con la tracción, sólo puede ser realizado en servicios que posean aparatos de rayos portátiles.

3. Tracción continua mantenida hasta que el callo óseo esté sólidamente formado. Especialmente usado en enfermos jóvenes, en que el plazo de consolidación es breve; el foco de fractura debe estar bien reducido y estable.

También obliga necesariamente a un periódico control radiográfico.

Indicaciones de tratamiento ortopédico:

  • Fracturas diafisiarias en fémur en el niño.
  • Fracturas conminutas. (con múltiples fragmentos).
  • Infección de partes blandas.
  • Negativa tenaz del enfermo o de sus familiares a ser operado.

Indicaciones relativas

  • Fracturas bien reducidas y estables.
  • Enfermos jóvenes.
  • Enfermos con patología anexa (cirrosis hepática descompensada, etc.).
  • Infraestructura quirúrgica inadecuada, no existiendo posibilidad razonable de traslado.
  • Cirujano no especializado, sin experiencia quirúrgica adecuada y sin posibilidad de traslado.

 

 Tratamiento quirúrgico

Es el tratamiento de elección en el adulto en los servicios de la especialidad, al lograr una reducción anatómica y estable, permitiendo una rehabilitación precoz y hospitalización más breve. Hechos propios de la fractura, del enfermo y sus circunstancias, progresos tecnológicos, han ido inclinando al médico a preferir acentuadamente los procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de estas fracturas.

Fracturas de tratamiento quirúrgico:

  • Fractura con grandes desplazamientos de fragmentos.
  • De muy difícil reducción.
  • De contención imposible, difícil o inestable.
  • Necesidad de una rápida rehabilitación muscular y articular.
  • Fracturas con compromiso vascular o neurológico.OLYMPUS DIGITAL CAMERA
  • Fracturas expuestas.
  • Fracturas en hueso patológico (metástasis, mieloma, etc.).
  • Fracturas en enfermos de edad muy avanzada en que la postración implica un grave riesgo vital.

Sin embargo, aun cuando la indicación de tratamiento quirúrgico sea inobjetable dadas las condiciones clínicas, el médico tratante debe considerar otras circunstancias no relacionadas directamente con el enfermo:

  • Excelente infraestructura hospitalaria.
  • Pabellones quirúrgicos estrictamente adecuados para una gran cirugía traumatológica.
  • Muy buen apoyo radiográfico intra-operatorio.
  • Equipo de ayudantes, anestesistas, servicio de transfusiones. Apoyo irrestricto a Servicio de Cuidados Intensivos.
  • Set de instrumental completo para la ejecución de las técnicas a emplear.

El resto de las fracturas de diferentes variedades, susceptibles de ser tratados por métodos ortopédicos, pueden ser operadas si no existen contraindicaciones de parte del enfermo, del ámbito quirúrgico, del cirujano, etc.Con frecuencia actúa en forma poderosa el deseo del enfermo y del cirujano de acceder con prontitud a una rápida rehabilitación física.La tendencia quirúrgica en la solución de este tipo de fracturas se ha acentuado definitivamente, sobre todo después de la introducción del Clavo de Küntscher y de las placas de osteosíntesis.

Más información en http://escuela.med.puc.cl/publ/OrtopediaTraumatologia/Trau_Secc01/Trau_Sec01_39.html

Fracturas de Miembros Inferiores: Diáfisis femoral 1/2

Hechos anatomicos importantes:

  • La diáfisis femoral se extiende desde un plano horizontal a 3 cm por debajo del trocánter menor, hasta la zona esponjosa supra condílea.diafisisfemoral
  • Se encuentra envuelta por potentes masas musculares que toman inserción amplia a lo largo de todo el cuerpo del hueso.

    Ello le confiere una excelente vascularización que favorece la rápida formación del callo óseo. Pero la acción potente de los músculos que en ella se insertan, son los responsables, en gran parte, de los grandes desplazamientos que con frecuencia se encuentran, así como de la difícil reducción e inestabilidad de los fragmentos óseos.

  • Muy cercanos al cuerpo del hueso se encuentran los vasos femorales; los segmentos óseos desplazados con facilidad pueden comprimir, desgarrar o seccionar la arteria o vena femorales. Particularmente peligrosas son, a este respecto, las fracturas del 1/3 inferior de la diáfisis (o supracondíleas).
  • La rica irrigación de la diáfisis femoral, así como la de las grandes masas musculares al ser desgarradas por los segmentos fracturados, pueden generar una hemorragia cuantiosa (1 ó 2 litros), generando una brusca hipovolemia, transformando así al fracturado en un accidentado grave, con los caracteres propios de un politraumatizado.

 

Generalidades:

Contrariamente a lo que ocurre con la fractura del cuello del fémur, la lesión es frecuente en enfermos jóvenes, adultos y niños.

Necesariamente se requiere de una fuerza muy violenta para fracturar la diáfisis femoral; por ello es dable sospechar graves lesiones de partes blandas (músculos), apreciables desplazamientos de fragmentos óseos, con riesgos de lesiones vasculares o de troncos nerviosos, o bien lesiones viscerales o esqueléticas de otros segmentos (pelvis, columna vertebral).

 

Clasificacion:

Fracturas simples: aquéllas en las cuales la lesión se reduce a la fractura diafisiaria, sin otra complicación vascular, nerviosa, fracturasfemurhemodinámica o visceral.

Fracturas complejas: por el contrario, la fractura se acompaña de lesiones de otro tipo: fractura de pelvis; de columna; viscerales: ruptura hepática o esplénica; lesiones toraco-pulmonares; intensa hemorragia focal con trastornos hemodinámicos; traumatismos encéfalo-craneanos, etc.

En este tipo de fracturas, la complicación anexa debe ser diagnosticada con rapidez y la resolución de la complicación puede tener mucho más urgencia que la de la fractura misma.

Todos estos enfermos deben ser considerados como politraumatizados graves y su terapéutica debe ser ajustada a esta condición.

 

Diagnostico:

En general no constituye problema. El antecedente del traumatismo violento, dolor intenso y la frecuente e importante deformación del muslo, son hechos indisimulables. Con frecuencia están presentes todos los signos propios de las fracturas diafisiarias.

Procedimiento diagnóstico

a. Anamnesis: referida a antecedentes sobre naturaleza del accidente, magnitud, etc.; de ello puede deducirse la posibilidad de la existencia de otras lesiones anexas, quizás más graves que la fractura misma.

b. Examen físico completo:

  • Valores vitales.
  • Examen segmentario: cabeza, cuello, tórax, abdomen, pelvis y extremidades, con el fin de detectar lesiones anexas.
  • Examen del miembro lesionado.

Inspección: buscando deformación del muslo, pérdida de los ejes, aumento de volumen a tensión (hematoma de fractura o lesión vascular importante); existencia de heridas (fractura expuesta), etc.

Examen vascular periférico: temperatura de tegumentos, color, pulsos periféricos, dolor, etc.

Examen neurológico: buscar indemnidad sensitiva en terreno del ciático.

Radiología: la confirmación diagnóstica debe ser hecha de inmediato, tan pronto se ha resuelta la inmovilización provisoria, conseguida ya sea por una férula de Braun y tracción continua, férula de Thomas o yeso pelvipédico, según sean las circunstancias y posibilidades.

La radiografía debe comprender el fémur en toda su extensión; no son infrecuentes fracturas de doble foco, con diáfisisfemoral2luxación de cadera. La radiografía limitada sólo al sector diafisiario de la fractura, puede hacer pasar inadvertida la verdadera complejidad de la lesión. Ante la menor sospecha de lesión pelviana, el estudio debe extenderse a una radiografía de pelvis y columna vertebral.

Desplazamiento de los fragmentos: los desplazamientos de los fragmentos óseos son frecuentes, determinados por la fuerza del impacto o por la acción de las potentes masas musculares que en ellos se insertan. La acción contracturante de los músculos determina a su vez las dificultades para la reducción y contensión de la fractura.

Según sea el nivel de la fractura y en relación a las zonas de inserción de los músculos, las desviaciones de los fragmentos suelen ser muy características: en fractura de la parte alta de la diáfisis, el fragmento proximal se encuentra en flexión anterior por acción del músculo psoas-ilíaco, en abducción y rotando al externo por acción de los músculos pelvi-trocantéreos.

En las fracturas del tercio inferior, el fragmento distal se encuentra desplazado hacia atrás por acción de los músculos gastro-necmios; en esta angulación posterior del segmento óseo no son infrecuentes las lesiones por compresión, desgarro o sección de la arterial femoral o poplítea.

En las fracturas del tercio medio de la diáfisis, el segmento proximal es desplazado hacia medial por acción de los aductores.

Texto de EscuelaMed.

Luxación Traumática del hombro. Diagnóstico y Actuación.

CONSIDERACIONES SOBRE LA ARTICULACIÓN GLENO-HUMERAL (HOMBRO).

Hay en la anatomía de la articulación del hombro, hechos importantes que ayudan a explicar la patogenia, sintomatología, complicaciones y tratamiento de esta luxación.

A modo de recuerdo señalamos algunos hechos básicos, pero sería aconsejable un estudio más acabado del problema.

  • Es una articulación de gran movilidad.
  • Hay una gran laxitud cápsulo-ligamentosa, que permite la gran movilidad articular.
  • Desproporción entre el tamaño de las superficies articulares correspondientes. La glenoides (superficie articular de la escápula) es muy pequeña y la cabeza humeral muy grande, a pesar de existir un rodete articular que mejora la congruencia articular. Ello articulacion_del_hombro
  • La cara anterior de la cápsula articular (muy laxa) está reforzada por tres ligamentos gleno-humerales, que dejan entre ellos un sector capsular sin refuerzo ligamentoso (foramen oval de Weibrecht); por allí escapa la cabeza humeral.
  • El nervio circunflejo (motor del músculo deltoides) circunscribe estrechamente el cuello del húmero; es muy corto y su distancia al origen del plexo es muy pequeña. Por ello su capacidad de elongación es mínima. Tiene una pequeña zona de sensibilidad cutánea en la cara postero externa del 1/3 superior del hombro y brazo.
  • La cavidad glenoídea presta inserción al rodete de ampliación, en el cual a su vez busca sujeción la cápsula articular. Es tan sólida esta unión que, con mucha frecuencia, se desprende la inserción del rodete en el hueso, quedando intacta la unión entre cápsula y rodete.
  • No existen rebordes óseos que impidan la salida del húmero, como ocurre con el fémur y la pelvis en el miembro inferior.
  • Existen puntos débiles donde no hay refuerzos efectivos, sólo algún ligamento que suele resultar insuficiente.

Los detalles anatómicos referidos ayudan a explicar por qué la luxación del hombro corresponde al 50% de todas las luxaciones.

Mecanismo de producción:

Son dos los mecanismos que provocan la luxación:

  • Mecanismo directo: es excepcionalmente raro y se produce por un traumatismo aplicado directamente en la cara posterior de la articulación, impulsando a la cabeza del húmero contra la cara anterior de la cápsula articular, con tal violencia que provoca su desgarro y luego descoaptación de la articulación.
  • Mecanismo indirecto: sin lugar a dudas es el mecanismo más frecuente. Se produce la luxación estando el brazo en abducción y sobre todo en rotación externa; en este momento la cabeza humeral se encuentra en un íntimo contacto con la cara antero inferior de la cápsula articular.

Anatomía Patológica:

La cabeza humeral, al irrumpir con violencia contra la pared antero-inferior de la cápsula articular y provocar su desgarro, determina lesiones extensas de sinovial, manguito capsular, ligamentos, rodete glenoídeo, vasos, nervios, músculos y sus inserciones. Los desgarros son extensos, y la hemorragia profusa. Todo ello va a un proceso de cicatrización, fibrosis, retracción y rigidez. Debe tenerse en cuenta la sucesión de estos procesos anatomopatológicos para explicarse y poder prevenir sus consecuencias.

Aproximadamente un 25% de las luxaciones se asocian con fracturas del troquíter; la violencia y magnitud del desplazamiento, lesiona por tracción o contusión ramas del plexo braquial, especialmente del nervio circunflejo (25% de los casos).

Más raros son el compromiso de la arteria o vena axilar o sus ramas circunflejas.

Ubicación de la cabeza humeral luxada

En el 95% de los casos la luxación es anterior, pudiendo ocupar tres posiciones.

  • Luxación sub-glenoidea: rara, y con frecuencia se transforma espontáneamente en pre-glenoídea o sub-coracoídea, por contracturaluxación hombro muscular.
  • Luxación sub-coracoídea: la cabeza está colocada en un plano más superior, inmediatamente bajo la apófisis coracoídea y es la más frecuente de todas las posiciones anteriores posibles.
  • Luxación sub-clavicular: la cabeza está en un plano aún más elevado, directamente bajo la clavícula y por dentro de la apófisis coracoides. La contractura muscular suele encajar fuertemente a la cabeza en el espacio coracosto-clavicular. También es una posición muy rara.

SINTOMAS Y DIAGNÓSTICO

En general el diagnóstico es simple; al antecedente de la caída, la posición del brazo, enfermo con mucho dolor en el hombro, sujetándose el antebrazo con el codo flectado, revela lo que ha ocurrido.

Cuadro clínico

  • Enfermo joven.
  • Con el antecedentes de una caída con el brazo en abducción y rotado al externo.luxacion2
  • Brazo fijo en abducción ligera.
  • Aplanamiento del contorno del hombro; “hombro en charretera”, producido por la prominencia del acromion; en ausencia de la cabeza humeral bajo del deltoides, éste cae vertical hacia abajo.
  • Desaparece el hueco delto-pectoral; ahora allí se ve y se palpa la prominencia de la cabeza humeral.
  • La región sub-acromial está vacía; y allí puede introducir sus dedos bajo el acromion: “golpe de hacha” sub-acromial.
  • Miembro inferior en ligera rotación interna; palma de la mano mira ligeramente hacia adentro y atrás.
  • El brazo aparece algo más largo, especialmente en la luxación infra-glenoídea.

Diagnóstico por imagen:

– RADIOLOGÍA: Es el medio complementario de diagnóstico inicialmente más importante, más asequible y menos costoso para valorar luxaciones y posibles lesiones óseas asociadas (fractura troquíter, fract. glenoides, etc.). Presenta sus inconvenientes, como la radiación, especialmente preocupante en niños y embarazadas

• Rx simple: Proyección antero-posterior en posición neutra, en rotación interna (la más importante para valorar posible fractura de troquiter) y en rotación externa (puede ocultar posible fracturas troquiter, pero se evidencian mejor las posibles calcificaciones tendinosas que orienta hacia un carácter crónico de las lesiones ), ya que fragmentos óseos pueden entorpecer las maniobras de recolocación y precisar reducción/reparación quirúrgica.

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El resto de métodos que mencionaremos se deben realizar una vez reducida la luxación, para confirmar/descartar lesiones asociadas.

• RMN: Especialmente indicado para valoración de partes blandas articulares (cápsula, ligamentos, músculos, tendones, liquido articular, colecciones sanguíneas, etc) y también partes óseas. La más definitoria.

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• Artro-RMN: en caso de sospecha de una lesión capsular, ó partes blandas que no se objetiven correctamente con una RMN simple; ó en el caso de un 1º episodio traumático muy intenso en que se sospeche lesiones asociadas intensas que requieran reparación quirúrgica inmediata. Se ha de destacar que actualmente está indicado en una 1º luxación en deportistas de élite una reparación quirúrgica y sutura precoz de las lesiones cruentas que comporta una mejor cicatrización, de ahí la importancia de poder realizar ésta prueba diagnóstica lo más breve posible, en cuanto a tiempo.

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• TAC: indicado para valorar estructuras óseas como fracturas troquiter y de glenoides que pasen desapercibidas en un estudio radiológico simple .

TRATAMIENTO.

Las maniobras por las cuales se reduce la luxación debieran ser tan suaves que, en general, no debiera ser necesaria una anestesia general para conseguirla.

Así, pudiera intentarse esta reducción sin anestesia, en casos excepcionales:

  • Luxación de menos de dos horas.
  • Enfermo joven.
  • Enfermo tranquilo y confiado.
  • Cirujano con una buena experiencia traumatológica.

Sin embargo, son tales las ventajas que la anestesia general le ofrece tanto al enfermo como al cirujano, que es excepcional que se intente la reducción sin ella. En luxaciones que tengan ya más de dos a tres horas, en enfermos de edad avanzada con muy probable osteoporosis que hace fácil una fractura del cuello del húmero, con mucho dolor, excitados, temerosos, etc., o cuando se carece de la debida experiencia, resulta desaconsejable el intento de reducir sin anestesia.

Son tres los métodos más usados para conseguir la reducción.

Método hipocrático:

Se consigue la reducción practicando una suave tracción del miembro, colocando la cabeza humeral en rotación externa suave; usando el talón del propio operador como punto de apoyo al húmero, se aduce el brazo logrando desplazar la cabeza hacia afuera, colocándola a nivel de la glenoides; con un suave movimiento de rotación interna, la cabeza es colocada frente al desgarro capsular; la tensión muscular y el movimiento de rotación introducen la cabeza dentro de la cavidad articular:

hipocrates

Técnica

  1. Enfermo tendido de espaldas.
  2. El operador coge con sus dos manos la muñeca del enfermo.
  3. Se coloca el talón del pie descalzo (hombro derecho-pie derecho; hombro izquierdo-pie izquierdo), junto a la axila, entre la pared del tórax y el 1/3 superior del húmero, sin presionar con el talón en el fondo de la axila.
  4. Tracción suave, firme, sostenida.
  5. Suave y lenta rotación externa, que desencaja la cabeza humeral.
  6. Cuidadosa aducción del brazo, presionando contra la del punto de apoyo del talón; así se consigue desplazar la cabeza hacia afuera y colocarla frente a la glenoides.
    Es el momento más peligroso de la maniobra. El talón desnudo, actuando como dinamómetro, va indicando el grado de la presión ejercida. Una fuerza excesiva, en un hueso osteoporótico, puede provocar fácilmente la fractura del cuello del húmero.
  7. Manteniendo la tracción y la aducción del brazo, mediante una suave rotación interna se reduce la luxación.

Maniobra de Kocher:

Pretende movilizar la cabeza del húmero haciéndola seguir una trayectoria inversa a la que describió al luxarse; si se pone atención en el desplazamiento de la cabeza en cada una de las distintas etapas de la maniobra de reducción, se verá que con la tracción, rotación externa, aducción del brazo y por último, con la rotación interna, se ha hecho seguir a la cabeza humeral, en sentido inverso, el mismo camino que siguió al luxarse.

Las maniobras deben ser extremadamente suaves, sostenidas, sin violencia alguna, a tal extremo que es la maniobra más adecuada para reducir la luxación sin recurrir a la anestesia general.

kocher

Técnica

  1. Enfermo acostado, codo flectado en 90º.
  2. Hombro en el borde mismo o un poco por fuera del borde de la camilla.
  3. Tracción sostenida, manteniendo el brazo en ligera abducción.
  4. Manteniendo la tracción, hacer rotación externa del brazo, en forma muy suave, firme y sostenida, hasta llegar a los 80° (casi al plano de la camilla).
    Es el momento más peligroso de la maniobra. Si la cabeza del húmero no está libre, si hay fuerte contractura muscular, si hay dolor y si la maniobra es descontrolada y violenta, la fractura del cuello del húmero es inminente.
  5. Siempre manteniendo la tracción y la rotación externa, llevar el codo hacia adentro (aducción del brazo) y adelante, de modo de colocarlo en un punto cerca de la línea media, sobre el hemitórax; con esto se desplaza la cabeza humeral hacia afuera y la enfrenta a la glenoides y la deja frente a la brecha capsular.
  6. Rotar el brazo hacia adentro (circunducción) y colocar la mano del enfermo sobre el hombro del lado opuesto.
    Generalmente es en este momento cuando la cabeza se introduce en la cavidad articular, a través de la brecha articular.

De inmediato, el operador siente un pequeño impacto de la cabeza al entrar en su cavidad; los relieves normales del hombro se recuperan; desaparece la cabeza en el surco deltopectoral, y ahora es posible palparla bajo el acromion. Los movimientos del hombro son normales.

Desconfíe al detectar un chasquido fuerte y violento en el momento de la reducción: puede no ser sino que la manifestación del desplazamiento de la cabeza de una posición a otra: subglenoídea y subclavicular a subcoracoídea y vice versa.

Técnica de Stimson:

Muy poco usada entre nosotros. Consiste en:

  1. Colocar al enfermo en decúbito ventral.
  2. Brazo colgando, soportando un peso entre 5 a 10 kg, y ello mantenido durante 10 a 15 minutos.
  3. Suaves movimientos de rotación interna y externa, logrando conseguir la reducción.

Es un procedimiento fácil, que no implica desarrollo de una técnica complicada, ni trae consigo ningún riesgo; ello lo hace apto para ser realizado en casos de mucha emergencia o cuando el operador carezca de expedición con las técnicas anteriormente mencionadas.

Stimson

Procedimiento post-reducción

La reducción de la luxación no determina el fin del tratamiento; quedan por cumplir los siguientes procedimientos:

  • Comprobación de indemnidad del nervio circunflejo, y que no haya compromiso vascular (pulso radial, temperatura y color de los vendaje-de-velpeau-cgtegumentos de la mano, ausencia de dolor muscular por isquemia).
  • Radiografía del hombro para comprobar que no ha habido una fractura (troquíter) y que la luxación está reducida.
  • Inmovilización del hombro, de modo que impida los movimientos de abducción y rotación externa.

El vendaje Velpeau es una buena inmovilización, que se debe mantener por 10 a 15 días, para iniciar ejercicios activos del hombro y codo, controlados por el médico por lo menos una vez por semana y realizados todos los días y varias veces al día.

No se autoriza la práctica de actividades deportivas, atléticas, de esfuerzo físico, antes de los dos a tres meses.

Los plazos señalados son más largos y la estrictez en el cumplimiento de las indicaciones es mayor en enfermos pasados los 40 a 45 años de edad.

Texto de http://escuela.med.puc.cl/publ/OrtopediaTraumatologia/Trau_Secc01/Trau_Sec01_67.html y http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/13318/1/LUXACIONES%20DE%20HOMBRO.D.CONTINGENCIA.MME.word.pdf

Patologías del deporte: Pubalgia u Osteopatía dinámica de pubis.

La Pubalgia, también conocida como“osteopatía dinámica de pubis” o “entesitis pubiana”, dolor referido en la zona del pubis.

Este dolor difuso se desarrolla  durante semanas o meses;  primero se presenta al realizar actividades deportivas y después se asevera y se presenta en la realización de las actividades normales de la vida diaria.

Por lo general el dolor se provoca por una hipermovilidad de la sínfisis púbica. La hipermoivilidad de la sínfisis púbica puede ser debida a:pubalgia1

  1. Laxitud en los ligamentos pubianos.
  2. Desequilibrio muscular entre Aductores y Recto Anterior del Abdomen.
  3. Déficit de movilidad en la articulación coxo-femoral y en la sacro-iliaca.
  4. Aumento de las fuerzas de cizallamiento en la sínfisis púbica.
  5. Anteversión pélvica (hiperlordosis lumbar, etc.)

Su incidencia es mayor en los varones, principalmente ya que las actividades que suelen desencadenar una pubalgia son llevadas a cabo más por hombres que por mujeres, las diferencias morfológicas entre sexos no influyen mucho en el desarrollo de una pubalgia.

Clasificación de la pubalgia

  • Pubalgia traumática: Como consecuencia de un traumatismo en la sínfisis púbica. Puede ser por una caída sobre un pie que eleve una rama pubiana y provoque el cizallamiento del pubis con estiramiento de los ligamentos púbicos y  bloqueo de la rama pubiana en la parte superior. Una tensión súbita de los músculos aductores puede también provocar un deterioro de los ligamentos y de las inserciones musculares pubianas.
  • Pubalgia crónica: Se debe a una Patología osteo-tendino-muscular de los músculos aductores (pubalgia baja, donde se inflaman  los aductores) y/o a una Patología parietal-abdominal (pubalgia alta, donde se inflaman la inserción del recto abdominal). La pelvis está sometida a tracciones musculares, de los músculos  aductores  así como  músculos recto abdominal  y oblicuos del abdomen.

Causas de la Pubalgia

Hay una serie de factores que inciden en el desencadenamiento de una patología pubálgica.  Se han dividido en dos grandes grupos, como veremos a continuación:

Factores intrínsecos:

  • Acortamiento de los miembros inferioresPubalgia
  • Displasia de cadera
  • Hiperlordosis Lumbar
  • Espondilolisis
  • Deficiencias de la pared abdominal

Factores extrinsecos:

  • Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado)
  • Sobreentrenamiento
  • Mala programación del entrenamiento
  • Mala realización del calentamiento y estiramiento deportivo

Síntomas de la Pubalgia

Los síntomas de la Pubalgia abarcan una serie de dolores inusuales, como son:

  • Dolor en la región subpubiana, pubiana o suprabiana
  • Dolor a la palpación en la zona de los músculos aductores, abdominales o en la sínfisis púbica.
  • Contracción isométrica de músculos aductores dolorosa
  • Dolor al estiramiento de músculos aductores
  • Dolor a la  movilización de  la sínfisis púbica
  • Dolor exacerbado al toser o estornudar en el abdomen

La pubalgia es una enfermedad ocupacional, se presenta principalmente en los futbolistas (50% de los casos), seguidos de  corredores de larga distancia, jugadores de rugby, ciclistas y levantadores de peso.

Tratamiento de la Pubalgia

El tratamiento fisioterapéutico de la pubalgia, se realiza de la siguiente forma:

Se plantea primero un tratamiento conservador basado en el cese de la actividad deportiva y la implantación de un buen plan de fisioterapia que conste de:

– Trabajo isométrico de adductores, abductores, recto anterior abdomen y oblicuos.
-Elongación por posturas excéntricas de isquiotibiales, abdominales, adductores y psoas (los estiramientos analíticos suelen ser demasiado dolorosos).
-Electroterapia (EMS, US, magnetoterapia y láser).
-Masoterapia y Cyriax en adductores y abdominales.
– Crioterapia  tras la sesión de fisioterapia.

  1. Trabajo isométrico de los aductores: Boca arriba acercar ambas piernas flexionadas por las rodillas y apoyados en el piso con el talón.  Las rodillas tienden a acercarse, los codos del fisioterapeuta se oponen a ello. 10 seg de contracción suave y 10 seg de reposo. Realizar 10 repeticiones.isométricoadductores
  2. Trabajo isométrico de los abductores: Boca arriba separar  ambas piernas flexionadas por las rodillas y apoyados en el piso con el talón Las rodillas tienden a separarse, los codos del fisioterapeuta se oponen a ello.10 seg de contracción y 10 seg de reposo. Realizar 10 repeticiones.isometrico-abductores
  3. Trabajo isométrico de los rectos del abdomen: Boca arriba, rodillas flexionadas, talones en el suelo. Elevar ligeramente los hombros del suelo (no superar altura de las rodillas para evitar trabajo del músculo psoas). 10 seg de contracción y 10 seg de reposo. Realizar 10 repeticiones.isometricosabdomen
  4. Trabajo isométrico de los oblicuos: Posición como la anterior. Elevar ligeramente el hombro en dirección a la rodilla contralateral. Trabajar ambos lados. 10 seg de contracción y 10 seg de reposo. Realizar 10 repeticiones.isometricosoblicuos

El tratamiento se debe completar con estiramientos de la musculatura implicada, tanto de los grupos musculares citados (abductores, adductores, abdominales), como de los principales grupos musculares que atraviesan la articulación coxo-femoral (Cuádriceps, Psoas Iliaco, Isquiosurales).

Artículo publicado en http://www.terapia-fisica.com/pubalgia.html

 

 

Enfermedades de los niños: Displasia congénita de cadera.

¿Qué es la displasia congénita de cadera (DCC)?

La displasia de cadera es un trastorno congénito (presente al nacer) de la articulación de la cadera. Se produce en uno de cada 1.000 nacidos vivos. Lacadera articulación de la cadera se forma como una articulación de bola y cótilo. En la DCC, el cótilo (o acetábulo) de la cadera puede ser poco profundo, lo que permite que la “bola” del hueso del muslo, también llamada cabeza femoral, se deslice hacia adentro y hacia afuera del cótilo. La “bola” puede salirse en forma parcial o total del acetábulo.

La mayor incidencia de casos de DDC se produce en las primogénitas en cuyos antecedentes familiares existe un familiar cercano con este trastorno.

Causas de la displasia congénita de cadera.

La displasia de la cadera se considera un “rasgo hereditario multifactorial”. La expresión herencia multifactorial significa que el defecto congénito puede ser provocado por muchos factores, que generalmente son tanto genéticos como ambientales.

En lo referido a los rasgos hereditarios multifactoriales, a menudo un sexo (el masculino o el femenino) suele verse afectado con mayor frecuencia que el otro. Parece haber un “umbral de expresión” diferente, lo que significa que un sexo tiene mayor probabilidad de padecer el problema que el otro. Por ejemplo, la displasia de cadera tiene una incidencia mayor en las mujeres que en los varones.

Se cree que una de las influencias ambientales que contribuye al desarrollo de una displasia de la cadera es la respuesta del bebé a las hormonas de la madre durante el embarazo. Un útero estrecho que no permite el movimiento fetal o un parto de nalgas también puede causar displasia de cadera. En general, la cadera izquierda está más afectada que la derecha por la posición del feto dentro del útero.

Factores de riesgo para la displasia del desarrollo de cadera

Los bebés primogénitos corren un riesgo mayor ya que el útero es pequeño y el espacio para que el bebé se mueva es limitado; hecho que afecta el desarrollo de la cadera. Otros factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • antecedentes familiares de displasia del desarrollo de la cadera, o de ligamentos muy flexibles
  • posición intrauterina del bebé, especialmente con presentación de nalgas
  • asociaciones con otros problemas ortopédicos como por ejemplo, el metatarsus adductus, la deformidad de pies zambos, los trastornos congénitos y otros síndromes

Síntomas de la displasia congénita de cadera

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la DDC. Sin embargo, cada bebé puede experimentarlos de una forma diferente. Entre los síntomas más comunes se incluyen:

  • la pierna puede parecer más corta del lado de la cadera luxadaRxdisplasia
  • la pierna del lado de la cadera luxada puede inclinarse hacia afuera
  • los pliegues en la piel del muslo o las nalgas pueden parecer desparejos
  • el espacio entre las piernas puede parecer más ancho que lo normal

Un bebé que padece displasia del desarrollo de la cadera puede tener una luxación de cadera parcial o total, o sea que la cabeza del fémur se desliza en forma parcial o total hacia afuera del acetábulo de la cadera.

Los síntomas de DDC pueden parecerse a los de otros trastornos médicos de la cadera. Siempre consulte al médico de su bebé para obtener un diagnóstico.

La displasia congénita de cadera es a veces evidente en el nacimiento. Apenas nace el bebé, el pediatra o especialista en neonatos lo examina en el hospital para detectar la posible existencia de este problema de cadera. Sin embargo, la DDC puede también no descubrirse sino hasta realizar exámenes posteriores. El médico de su bebé puede diagnosticar displasia del desarrollo de la cadera mediante un examen médico (Maniobras de Barlow y Ortolani), durante el cual dispondrá de los antecedentes médicos prenatales y de nacimiento completos de su bebé, y le preguntará si algún otro miembro de la familia padece DDC.

Entre los procedimientos para el diagnóstico pueden incluirse los siguientes:

  • radiografía – estudio de diagnóstico que utiliza rayos de energía electromagnética invisible para obtener imágenes de los tejidos, los huesos y los órganos internos en una placa radiográfica.
  • ecografía (También llamada sonografía.) – técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos Se utiliza para ver el funcionamiento de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo a través de diversos vasos.
  • tomografía computarizada (También llamada TC o TAC.) – procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de radiografías y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas “rebanadas”) del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido adiposo y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.
  • imágenes por resonancia magnética (IRM) – procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

Maniobras de Barlow y Ortolani.

Las maniobras de Ortolani y Barlow se efectúan a todos los bebés inmediatamente después del nacimiento. El neonatólogo las practica con el fin de detectar si existe alguna anomalía en la articulación de la cadera. Si así fuera, podría tratarse de una displasia de cadera.Barlow y Ortolani

Las maniobras de Ortalani y Barlow son una serie de movimientos que consisten en flexionar y abrir con delicadeza las piernas del niño, para comprobar si la articulación actúa de una forma anómala. Si éste es el caso, podría indicar una displasia de cadera.

Estas maniobras por sí solas no consiguen identificar siempre la malformación. El examen que asegura el diagnóstico es la ecografía de las caderas, que proporciona una imagen profunda incluso de las displasias leves, que, en general, no requieren tratamiento. Por esta razón, es muy importante realizar un diagnóstico precoz a través de una ecografía, entre la cuarta y la sexta semana.

Los recién nacidos que tienen antecedentes familiares con este problema son los que tienen mayor riesgo. Por lo tanto, si en la familia se han producido casos de displasia de cadera, se debe controlar más atentamente al pequeño, ya desde el momento del nacimiento.

Tratamiento para la displasia congénita de cadera:

El tratamiento específico para la DDC será determinado por el médico de su bebé basándose en lo siguiente:

  • la edad gestacional de su bebé, su estado general de salud y los antecedentes médicos
  • la gravedad del trastorno
  • la tolerancia de su bebé a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
  • las expectativas para la evolución del trastorno
  • su opinión o preferencia

El objetivo del tratamiento es colocar la cabeza femoral dentro del cótilo de manera que la cadera pueda desarrollarse con normalidad.

Existen diferentes tratamientos para los bebés, entre los que se incluyen:

  • colocación de un arnés de Pavlik
    El arnés de Pavlik se utiliza en bebés de hasta 6 meses de vida para sostener la cadera en su lugar, al mismo tiempo que permite un movimiento restringido de las piernas. El arnés lo coloca el médico de su bebé y suele utilizarse de forma permanente durante seis semanas como mínimo, y de forma parcial (12 horas por día) durante los seis meses posteriores. Su bebé debe ser controlado con frecuencia durante todo este período para verificar si el arnés necesita algún ajuste y examinar la cadera. Al finalizar el tratamiento, se toman radiografías o se realiza una ecografía para controlar la ubicación de la cadera. A pesar de que se obtienen muy buenos resultados con el arnés de Pavlik, en ocasiones la cadera puede seguir teniendo una luxación parcial o total.

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    • tracción y yeso
      Si la cadera está aún luxada de forma parcial o total, puede ser necesaria la tracción, la colocación de yesos o la intervención quirúrgica. La tracción es la aplicación de una fuerza con el fin de estirar ciertas partes del cuerpo en una dirección específica. Se efectúa mediante poleas, cuerdas, pesas y un marco metálico que se asegura a la cama o sobre ella. El objetivo de esta técnica es estirar las partes blandas circundantes a la cadera para permitir que la cabeza femoral vuelva a insertarse en el cótilo. Generalmente, se utiliza por un período aproximado de 10 a 14 días y puede realizarse tanto en la casa como en el hospital, según las recomendaciones del pediatra, el hospital y los recursos disponibles.
    • cirugía y yeso
      Si los demás métodos no resultan efectivos, o si se diagnostica DDC luego de los 2 años de vida, es posible que sea necesaria una intervención quirúrgica para colocar la cadera nuevamente en su lugar de forma manual, método también denominado “reducción cerrada”. Si se realiza con éxito, se le coloca un yeso especial (llamado yeso pelvipédico) al bebé para sostener la cadera en su lugar. El yeso pelvipédico debe utilizarse durante un período de tres a seis meses aproximadamente, y es necesario cambiarlo regularmente para adaptarlo al crecimiento del bebé y para reforzar su rigidez, ya que puede ablandarse con el uso diario.

      El yeso permanece en la cadera hasta que ésta vuelve a su ubicación normal. Luego, puede ser necesario un aparato ortopédico especial y ejercicios de fisioterapia para fortalecer los músculos de las piernas y los que se encuentran alrededor de la cadera.

     

    ¿Qué es un yeso pelvipédico corto?

  • El yeso pelvipédico corto se coloca desde el tórax hasta los muslos o las rodillas, y se utiliza para sostener la cadera en su lugar luego de la intervención quirúrgica y así permitir la consolidación.

Instrucciones para el cuidado del yeso:

  • Mantenga el yeso limpio y seco.
  • Verifique que no tenga grietas ni roturas.yeso pelvipedico
  • Forre o acolche los bordes del yeso para evitar heridas en la piel, si fuera necesario.
  • No inserte objetos dentro del yeso para rascarse.
  • Utilice, en cambio, un secador de pelo de aire frío para refrescar la pierna y calmar la comezón de la piel. Nunca tire aire tibio o caliente dentro del yeso.
  • No coloque polvos ni lociones dentro del yeso.
  • Cubra el yeso durante las comidas para evitar salpicaduras.
  • Controle que no se introduzcan juguetes u objetos pequeños dentro del yeso.
  • Coloque el yeso a una altura superior que la del corazón para disminuir la hinchazón.
  • No utilice la barra de abducción del yeso para levantar o cargar al bebé.

¿Cuándo debe llamar al médico de su bebé?

Comuníquese con el médico u otro profesional de la salud si su bebé manifiesta uno o más de los siguientes síntomas:

  • fiebre
  • aumento del dolor
  • aumento de la hinchazón por sobre o debajo de los extremos del yeso
  • drenaje u olor desagradable del yeso
  • dedos de los pies fríos

Perspectivas a largo plazo para un bebé con displasia del desarrollo de la cadera:

A pesar de que los exámenes de detección de DDC del recién nacido permiten detectar el trastorno de cadera precozmente, se pueden conseguir resultados muy satisfactorios si se comienza el tratamiento inmediatamente después del nacimiento. Muchos bebés mejoran con el arnés de Pavlik, la tracción y, o la colocación de un yeso. Sin embargo, se pueden necesitar intervenciones quirúrgicas adicionales ya que la luxación de cadera puede reaparecer a medida que el niño crece y se desarrolla. Si el trastorno no se trata, es posible que el bebé presente una diferencia en la longitud de las piernas y que cojee.

Artículo del blog sobre displasia congénita de cadera.