Dolor Torácico. Como diferenciar riesgo vital de simples molestias.

El dolor torácico es una de las causas más frecuentes de consulta a un Servicio de Urgencias (SU), representando entre un jmodelo5%-20% de las urgencias de un Hospital General. Existen múltiples causas de dolor torácico, muchas de las cuales no jmodelorequieren ingreso hospitalario.

El problema más importante a la hora de evaluar un dolor torácico estriba en diferenciar patología potencialmente mortal de molestias torácicas que no comprometen la vida del enfermo. Entre los pacientes que acuden al SU por dolor torácico, el 50% aproximadamente se orienta, en un principio, como de origen isquémico, no confirmándose en la mitad de los casos el diagnóstico posteriormente; a su vez, entre un 2%- 10% de los pacientes que son dados de alta desde el SU, por no considerar el cuadro clínico sugestivo de síndrome coronario agudo, presentan un infarto agudo de miocardio (IAM), siendo alta la mortalidad de estos pacientes.

EVALUACIÓN DEL DOLOR TORÁCICO

La evaluación inicial del dolor torácico se basa, fundamentalmente, en la clínica, exploración física y algunas exploraciones complementarias básicas, entre las que el electrocardiograma (ECG) ocupa un papel relevante. En un número reducido de pacientes será necesaria la realización de técnicas complementarias más sofisticadas. A continuación, se resumen los aspectos fundamentales de cada una de ellas.

1. CLÍNICA.

Es fundamental la realización de una historia clínica cuidadosa, recogiendo datos referentes a:

1. Antecedentes personales:

A. Factores de riesgo cardiovascular: Hipertensión arterial (HTA), hipercolesterolemia, tabaquismo, diabetes mellitus (DM), edad, sexo, obesidad, sedentarismo, edad de la menopausia.

B. Antecedentes familiares: (varones < 55 años y mujeres < 65 años con enfermedad coronaria) y personales de cardiopatía isquémica. Antecedentes personales de enfermedad aterosclerótica a otros niveles (claudicación intermitente, enfermedad carotídea).

C. Antecedentes de infección: A favor de neumonía o pericarditis.

D. Uso de determinados fármacos: Hidralazina, Isoniacida, Procainamida, que pueden provocar sintomatología en del contexto de un lupus medicamentoso (pseudolupus).

E. Antecedente de inmovilización: Que haría sospechar tromboembolismo de pulmón (TEP).

2. Características del dolor:

A. Comienzo: Brusco, progresivo.

B. Localización: Retroesternal, precordial, costal.Clip_67

C. Irradiación: Cuello, mandíbula, brazos…

D. Duración: segundos, minutos, horas o días.

E. Causas desencadenantes: Ejercicio, frío, ingesta.

F. Circunstancias que alivian el dolor: Reposo, nitroglicerina sublingual (NG sl), antiácidos, analgésicos…

G. Síntomas asociados: Disnea, sudoración, náuseas, vómitos, parestesias, síncope.

2. EXPLORACIÓN FÍSICA:

Es obligado realizar una adecuada exploración física en los 5 minutos siguientes a la llegada del paciente:

1. Estado general.

2. Valorar signos vitales: Tensión arterial tomada en ambos brazos. Frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y temperatura.

3. Exploración de arterias carótidas y venas yugulares: Aumento de presión venosa yugular que podría indicar Insuficiencia Cardiaca (IC) Derecha o taponamiento cardiaco. Soplos.

4. Auscultación cardiaca (AC): en busca de soplos, roce pericárdico (para facilitar su audición se debe auscultar en decúbito y en sedestación) y tercer o cuarto ruido (audible en IC e IAM).

5. Palpación torácica: Encaminado a reproducir el dolor (la reproducción del dolor orienta a patología osteomuscular).

6. Inspección torácica: En busca de lesiones dérmicas de Herpes zoster o la presencia de contusiones.

7. Auscultación pulmonar: La presencia de crepitantes unilaterales orienta el diagnóstico hacia una neumonía, si son bilaterales hacia edema agudo de pulmón (EAP). La hipoventilación aparece en presencia de derrame pleural o neumotórax y la hipofonía cuando existe derrame pleural.

8. Exploración abdominal: No debe obviarse ya que va encaminada a descartar causas del dolor que sean de origen infradiafragmático (p.ej: Pancreatitis).

9. Exploración de EEII: Se deben palpar los pulsos periféricos, buscando asimetría que orientaría a disección de aorta (Disección Ao). Se debe descartar la presencia de signos de trombosis venosa profunda (TVP) que podría justificar un dolor torácico por tromboembolismo de pulmón (TEP).

3. PRUEBAS COMPLEMENTARIAS:

En el SU existe la posibilidad de solicitar determinadas pruebas complementarias que permitirán orientar, incluso alcanzar un diagnóstico:

1. Sistemático de sangre: Puede descubrir la presencia de anemia intensa (que justificaría el dolor torácico) o leucocitosis con desviación izquierda (que impresionaría de proceso infeccioso).

2. Bioquímica: Solicitando fundamentalmente enzimas que se alteran en patología específica, tales como CPK con fracción MB, Troponina y Amilasa según la sospecha clínica.

3. ECG: Es una prueba complementaria fundamental en la evaluación del dolor torácico, siendo imprescindible su EKG2realización inmediata (< 10 min) tras la llegada del paciente al SU, repitiéndolo posteriormente (15-20 min) para detectar posibles cambios. Un ECG normal no excluye un proceso grave.

4. Rx Tórax: Buscando infiltrados (neumonía, EAP), derrame pleural, línea de neumotórax, etc.

5. GAB: Alterada en muchos procesos que cursan con dolor torácico. No específica.

6. Tomografía axial computerizada (TAC): Se solicita ante sospecha de TEP, patología aórtica aguda, aneurisma de aorta torácico o abdominal.

7. Ecocardiograma (ETT: Ecocardiograma transtorácico, ETE: Ecocardiograma transesofágico): Se solicita ante sospecha de proceso cardiaco, pericárdico o patología aórtica aguda.

8. Ecografía abdominal: Ante sospecha de proceso de origen intraabdominal (colecistitis, pancreatitis, abscesos…). Una vez realizada la historia clínica, conocidos los factores de riesgo cardiovascular, las características del dolor y los hallazgos electrocardiográficos podremos conocer la probabilidad de padecer enfermedad coronaria.

PERFILES DEL DOLOR.

Las características del dolor permiten distinguir diferentes perfiles clínicos, que nos orientan en las posibles causas de la clínica del paciente. Estos perfiles se indican a continuación y se resumen en la cuadro

1. PERFIL ISQUÉMICO:

A. Angina de pecho: Frecuentemente opresivo, retroesternal o precordial con irradiación a brazo izquierdo, derecho o angina pechomandíbula, con una duración inferior a 20 minutos. Desencadenado con el ejercicio o estrés. Mejora con Nitroglicerina angina pechosublingual (NG sl), y no varia con los movimientos respiratorios ni la postura. Suele asociarse a cortejo vegetativo importante (sudoración fría, náuseas y vómitos). – Se dice que el dolor es típico para angina de esfuerzo, el más específico, cuando tiene las características (tipo, irradiación) y los factores desencadenantes (ejercicio, estrés) típicos de ésta. Se considera atípico cuando tiene las características pero no los factores desencadenantes o viceversa, los factores desencadenantes y no las características. El dolor torácico no coronario no tiene ni las características ni los factores desencadenantes típicos de la angina de esfuerzo. – Hay una serie de características que hacen poco probable que el dolor sea isquémico. Las más importantes son: dolor pleurítico, dolor localizado fundamentalmente en abdomen (meso e hipogastrio), cualquier dolor localizado “a punta de dedo”, dolor constante que permanece durante días, dolor de pocos segundos de duración, y dolor irradiado a extremidades inferiores o por encima de la mandíbula.

B. Infarto de miocardio: De similares características al previo, pero de mayor duración, que no cede con el reposo ni la NG sl.

2. PERFIL PLEURÍTICO:

Dolor punzante, de localización costal que puede irradiarse a cuello y que aumenta con la inspiración.

A. Neumotórax: El paciente suele ser joven, delgado, fumador. Dolor repentino, de localización en zona costal lateral, que se asocia a respiración superficial y disnea.

B. Neumonía: Asociado a fiebre, tos con expectoración purulenta.

C. TEP: Antecedentes de inmovilización o de TVP. Dolor punzante, repentino, intensificado con la tos y la respiración. Se asocia con respiración entrecortada, disnea, tos, hemoptisis, síncope o palpitaciones.

3. PERFIL OSTEOMUSCULAR:

Dolor insidioso, persistente, muy localizado. Duración variable (incluso de días o semanas). Exacerbado con la tos y movilización. Se asocia con traumatismo.

4. OTROS:

A. Perfil de patología aórtica aguda: Antecedentes de HTA. Dolor súbito, intenso. En el caso de disección aórtica, puede asociarse a síncope, déficits neurológicos o insuficiencia aórtica, según localización y progresión de la disección.

B. Perfil esofágico: Antecedentes de reflujo, disfagia o hernia de hiato. Duración variable. Se agrava con la ingesta y mejora con antiácidos.

C. Perfil psicógeno: Antecedentes de ansiedad. Duración variable (horas) con exacerbaciones. Se asocia a hiperventilación (parestesias) y palpitaciones.

D. Perfil pericárdico: Antecedentes de infección respiratoria, IAM o uso de determinados fármacos. Dolor punzante, se agrava con la respiración y mejora inclinándose hacia delante o con la sedestación.

BIBLIOGRAFÍA:

Extraído del libro Manual de protocolos y actuación de Emergencia.

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Causas de dolor de espalda: Patología Discal.

La hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza, esto puede ejercer presión sobre loshernia_disco_lumbar nervios cercanos, presionándolos y pudiendo producir lesiones en los mismos. Pueden ser contenidas (solo deformación, también llamada protrusión discal) o con rotura.

Las hernias corresponden a la mayor incapacidad en personas menores de 45 años. Alrededor del 1% de la población posee discapacidad crónica por este motivo. Son frecuentes con enfermedades genéticas que tejido conectivo como el Síndrome de Ehlers-Danlos y el Síndrome de Hiperlaxitud articular.

La hernia provoca dolor en la zona lumbar. Duele por inflamación el periostio de las vértebras, las articulaciones, la duramadre, el anillo fibroso, el ligamento vertebral longitudinal posterior y los músculos lumbares de la columna. Una hernia discal puede producir una serie de manifestaciones clínicas, entre las más frecuentes están el lumbago y la ciática.

Tipología:

Protrusión discal: consiste en la deformación del anillo fibroso por el impacto del núcleo pulposo contra este; se produce hacia la parte más debilitada del anillo fibroso, generalmente en dirección posterior o posterolateral.

Prolapso: es la ruptura del núcleo pulposo a través del anillo fibroso, pero sin atravesar el ligamento longitudinal anterior o posterior.

Extrusión: el núcleo pulposo atraviesa el anillo fibroso y el ligamento longitudinal, generalmente el posterior.

Secuestro: es la ruptura del segmento extruido, ocasionalmente con desplazamiento del fragmento libre al canal espinal. Para que se produzca una hernia del tejido nuclear debe existir una brecha en las fibras colágenas del anillo fibroso, bien parcial (protrusión) o total (prolapso). Estas brechas suelen asociarse con lesiones compresivas o por torsión producidas con la aplicación repentina de una fuerza.

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Sintomatología:

Hay muchos tipos de síntomas :

Lumbalgia.

La lumbalgia es el mayor motivo de consulta. La lumbalgia se produce cuando se distienden los músculos lumbares produciendo un dolor que impide el libre movimiento de esa zona de la cintura. Las causas de la lumbalgia son múltiples. Puede deberse a malas posturas, factores relacionados con la actividad física del individuo o factores psicológicos. La definición etimológica de Lumbalgia es dolor lumbar, por tanto no es un diagnóstico, sino la descripción de un síntoma de una patología.

Lumbociatalgia, ciatalgia o simplemente ciática.

Se manifiesta de manera unilateral. Afecta al nervio lumbar (L5) o ciático (S1). La ciática produce dolor y debilidad sólo en el nervio afectado, ciaticadibujouu7provocando parestesia local (alteración de la sensibilidad)y disminución de la fuerza. Si está afectado S1 se ven comprometidos los músculos sóleo, gastrocnemios y glúteo mayor. Si está afectado L5 se ven comprometidos los músculos extensor propio del dedo mayor, peroneo y glúteo medio. Estos músculos son indispensables para poder caminar, afectando la extremidad inferior.

Aparición de los síntomas.

La hernia discal aparece sintomáticamente después de hacer o someterse a movimientos o gestos bruscos, hacer fuerzas excesivas sin tener en cuenta la posición correcta al agacharse o ponerse en pie y la aparición del dolor en general es inmediata a estos excesos. Las hernias discales más frecuentes son las lumbares (aparece entre los discos lumbares -denominados L-), así como también las cervicales (aparecidas entre los discos de la cervical -denominados C-). También es frecuente la aparición de hernia discal entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra (denominadas L5-S1), causante de una molestia persistente acompañada de trastornos sensitivos tales como hormigueo o pérdida de la sensibilidad e irritabilidad motora, así como disminución del reflejo predominantemente Aquiliano del lado afectado.

Tratamiento:

El primer tratamiento para una hernia discal es un período corto de reposo con analgésicos y antinflamatorios seguidos de fisioterapia. La mayoría de las personas que siguen estos tratamientos se recuperarán y volverán a sus actividades normales. Un pequeño número de personas necesita más tratamiento que puede incluir inyecciones de esteroides o cirugía.

Medicamentos.

A las personas con una hernia de disco repentina, causada por lesión (como un accidente automovilístico o por levantar un objeto muy pesado), se les administrarán analgésicos narcóticos y antinflamatorios no esteroides (AINES) si tienen dolor intenso en la espalda y la pierna.

Si usted presenta espasmos en la espalda, por lo regular le administrarán relajantes musculares. En raras ocasiones, se pueden administrar esteroides, ya sea en píldora o directamente en la sangre por medio de una vía intravenosa (IV).

Los AINES se utilizan para controlar el dolor prolongado, pero los narcóticos se pueden administrar si el dolor no reacciona favorablemente a los antinflamatorios.

Modificaciones del estilo de vida.

El ejercicio y la alimentación son cruciales para mejorar el dolor de espalda en pacientes con sobrepeso.

La fisioterapia es importante para casi todas las personas con enfermedad discal. Los terapeutas le explicarán a usted la forma de levantar objetos adecuadamente, caminar, vestirse y desempeñar otras actividades. Estos profesionales también trabajarán en el fortalecimiento de los músculos que ayudan a sostener la columna. Usted también aprenderá cómo incrementar la flexibilidad de la columna y de las piernas.

Inyecciones.

Las inyecciones de esteroides en el área de la espalda donde se localiza la hernia discal pueden ayudar a controlar el dolor durante algunos meses. Estas inyecciones reducen la inflamación alrededor del disco y alivian muchos síntomas.

Cirugía.

La cirugía puede ser una opción para los pocos pacientes cuyos síntomas no desaparecen a pesar de otros tratamientos y el tiempo.

Fisioterapia en Hernia Discal:

Tratamientos Pasivos

El trabajo en fisioterapia debiera comenzar con terapias pasivas. Los tratamientos pasivos relajan el cuerpo y alivian el dolor. Incluyen masajes de tejido profundo, terapias de frío y calor, la estimulación eléctrica (TENS), hidroterapia y en general cualquier técnica que busque la relajación de la musculatura y el control del dolor.
Una vez superadas las fases iniciales de dolor agudo, el cuerpo estará preparado para comenzar los tratamientos activos.

Estos son algunos ejemplos de técnicas que puede usar la fisioterapia en estos casos.

  • Masaje del Tejido Profundo. Existen muchos tipos de masaje, pero este es la opción ideal si padeces una hernia de disco. El fisioterapeuta aplica con sus manos una fuerte presión sobre los músculos para aliviar la tensión muscular profunda y las contracturas existentes. Las contracturas son el resultado de la reacción natural del cuerpo para evitar que se produzca movimiento muscular en el área afectada y así disminuir el riesgo de mayores lesiones.
  • Terapia del frío y calor. Ambas terapias, la del frío y del calor, ofrecen sus propios beneficios y el fisioterapeuta puede alternar entre ellas parar lograr los mejores resultados. El calor mejora la circulación local y la oxigenación de los tejidos y el frío disminuye la inflamación y produce sensación de sedación en las terminaciones nerviosas.
  • Hidroterapia. Terapias relacionadas con el uso de agua.
  • TENS (Estimulación  nerviosa eléctrica transcutánea). Ver entrada del blog dedicada al TENS.
  • Tracción. Mediante la aplicación de una fuerza externa (manual o instrumental), se busca la descompresión de las vértebras, alivia la presión entre discos y vértebras y relaja musculatura tensa.

Tratamientos Activos

Los tratamientos activos ayudan a mejorar la flexibilidad, la postura, la fuerza, la estabilidad y el movimiento de las articulaciones. Un programa de ejercicios es fundamental para lograr los resultados óptimos. La actividad física no únicamente pone freno al dolor recurrente sino que beneficia al conjunto de tu salud.

Tu fisioterapeuta trabajará contigo para que desarrolles un programa basado en un diagnóstico específico y tu historial médico, y empleará técnicas y ejercicios para desarrollar:

  • Estabilidad del centro. Muchas personas no se dan cuenta de lo importante que es para la salud de la columna el tener un centro estable. Los músculos abdominales sirven de apoyo a los músculos de la espalda para sostener y soportar la columna. Si los músculos de la faja abdominal están débiles, los músculos de tu espalda deben cargar con un peso extra. Por tanto debe existir un correcto equilibrio entre músculos abdominales y lumbares.
  • Flexibilidad. Es importante ejecutar las técnicas apropiadas de estiramiento y flexibilidad del cuerpo que te preparan para los ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento. Un cuerpo flexible se mueve con mayor facilidad y evita la rigidez con sus molestias.

  • Fortalecimiento muscular. Unos músculos fuertes en la espalda son el mejor apoyo para tu columna y el control del dolor.

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Info de tuespaldasana.com, Medline Plus, Wikipedia.

Síndrome de piernas Inquietas (SPI).

Es un trastorno neurológico del movimiento caracterizado por la necesidad irresistible de mover las piernas y por sensaciones desagradables y molestas en las extremidades inferiores, generalmente muy molestas, y que algunos pacientes describen como dolorosas.

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALESDEL SPI:

Algunos términos utilizados para describir estas sensaciones son, entre otros, sacudidas, picores, hormigueo,calor, dolor, pinchazos, etc. En algunos SPI1pacientes, las molestias son descritas como una sensación de desasosiego.

  • Los síntomas del SPI se producen, principalmente, cuando el individuo se encuentra en reposo o relajado.
  • Estas molestias se reducen mediante el movimiento voluntario de la zona afectada, al menos mientras dura el movimiento. El alivio puede ser completo o parcial y generalmente empieza al comienzo de la actividad. La mayoría de los pacientes optan por caminar.
  • Los síntomas del SPI empeoran por la tarde y noche, especialmente cuando el individuo se encuentra en reposo.

CARACTERÍSTICAS ASOCIADAS AL SPI:

Los síntomas asociados al SPI pueden causar dificultad para iniciar y mantener el sueño.Aproximadamente el 80% de las personas con SPI realizan movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño. Estas sacudidas se producen habitualmente con una frecuencia de 20 a 30 segundos durante la noche, a menudo causando continuas interrupciones del sueño.

El SPI es una causa importante de insomnio.Los síntomas del SPI afectan en gran medida a la calidad de vida de los pacientes. La privación crónica del sueño provoca cansancio y disminución de la capacidad de concentración durante el día. Esto influye enormemente, tanto en la vida profesional como familiar de estas personas, así como en su estado de ánimo.

CAUSA:

La investigación realizada para determinar las causas del SPI es continua y las respuestas son aún limitadas.

El SPI puede tener carácter hereditario. Los investigadores están actualmente analizando las posibles causas genéticas que puedan ser responsables de esta forma del SPI, conocida como SPI primario o familiar.

El SPI puede ser el resultado de otra enfermedad que, cuando se encuentra presente, empeora el SPI subyacente.Se le llama SPI secundario.

Durante el embarazo, particularmente durante los últimos meses, hasta el 20% de las mujeres desarrollan el SPI. Después del parto, a menudo los síntomas desaparecen. No obstante, existe una relación clara entre el número de embarazos y las posibilidades de desarrollar SPI crónico.

La anemia y el bajo nivel de hierro en la sangre están asociados con los síntomas del SPI, como también lo están las enfermedades crónicas tales como la neuropatía periférica (daño en los nervios que transmiten la sensibilidad o que inervan las piernas y pies) y la insuficiencia renal.

Si no existe historial familiar del SPI y no hay enfermedades asociadas subyacentes que causen la afección, se dice que es el SPI idiopático, lo cual quiere decir que no tiene una causa conocida.

Diagnóstico del Síndrome de Piernas Inquietas:

 El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) se puede diagnosticar a través de un sencillo cuestionario, que probablemente le realice su médico de atención primaria, neurólogo o en las Unidades de Sueño.

Los síntomas y el historial médico son claves para un buen diagnóstico.
No existe ninguna prueba de laboratorio que pueda confirmar el diagnóstico del SPI. Sin embargo, un examen médico exhaustivo, puede desvelar problemas tales como la falta de hierro que pudiera estar asociada con el SPI. En algunos casos se requerirá un estudio de sueño nocturno para determinar otras posibles causas asociadas al SPI.

CRITERIOS PARA EL DIAGNÓSTICO DEL SPI

El diagnóstico del SPI se realiza clínicamente, y requiere de la presencia de estos cuatro criterios:SPI

  1. Necesidad de movimiento de las piernas, que generalmente va acompañado de sensaciones molestas.
  2. Inquietud motora en la extremidades inferiores.
  3. Agravamiento de los síntomas durante el reposo, y mejoría con el movimiento.
  4. Aparición (o exacerbación) de los síntomas por la tarde/ noche.

Aunque no se consideran criterios esenciales, la certeza del diagnóstico aumenta si el paciente además presenta:

  1. Dificultades para iniciar o mantener el sueño.
  2. Exámen neurológico normal.
  3. Historia familiar de Síndrome de Piernas Inquietas.
  4. De realizarse estudio del sueño, presencia de movimientos periódicos en las piernas.

TRATAMIENTO:

 Para alcanzar el tratamiento óptimo del SPI es fundamental que exista una estrecha colaboración/relación entre el paciente y el médico.Además es conveniente llevar una vida saludable, eliminar las sustancias que aviven los síntomas (café, té, etc.), tomar los suplementos vitamínicos (vitamina B) y minerales necesarios (hierro, magnesio, potasio y calcio) y realizar determinadas actividades como caminar, estirarse, tomar baño frío o caliente, etc.

El insomnio y el cansancio general tienden a empeorar los síntomas del SPI, por lo que llevar a cabo una vida ordenada (acostarse y levantarse a la misma hora y tener un ambiente de sueño tranquilo) debe ser un primer paso para aliviar estos síntomas.

En cualquier caso, eltratamiento farmacológico puede resultar necesario. Algunas de las opciones terapéuticas actuales son las siguientes:

Agentes Dopaminérgicos.

El tratamiento principal y de primera línea del SPI se realiza mediante agentes dopaminérgicos: básicamente agonistas receptores de dopamina, como son el pramipexol y el ropirinol. Todos estos fármacos son de prescripción médica y suelen recetarse en dosis bajas e incrementándose muy lentamente para así disminuir posibles los efectos secundarios, como son las nauseas, y la hipotensión.

Sedantes:

Los agentes sedantes son escasamente afectivos para aliviar los síntomas del SPI durante la noche. Se toman bien a la hora de acostarse, además de un agente dopaminérgico, o lo toman las personas que tienen síntomas primarios a la hora de acostarse.

Su principal problema es la posibilidad de sedición diurna, problemas sobre la memoria, y caídas. Es más, no es infrecuente que la utilización prolongada de sedantes, sobre todo si son de tipo benzodiacepínico, produzca problemas de dependencia.

Analgésicos:

Los analgésicos se utilizan en su mayoría para gentes con SPI con síntomas de inquietud graves. Algunos ejemplos de medicamentos son la codeína, el propoxifeno, y la metadona.

Su principal riesgo es la posibilidad de adicción, sobre todo si se utilizan a dosis altas. Además su utilización es complicada en pacientes con problemas respiratorios.

Anticonvulsionantes.

Estos fármacos son particularmente efectivos para pacientes que padecen síndromes dolorosos asociados con el SPI, o que no responden a los fármacos dopaminérgicos.

 

VIVIR CON LA ENFERMEDAD:

Edad de aparición.

Diversos estudios realizados muestran que entre el 5 y el 10% de la población de entre 18 y 65 años padece esta enfermedad. Esta cifra es aún más elevada en las personas más mayores, situándose entre el 15 y el 20%.Aunque el SPI se diagnostica normalmente en personas de mediana edad, en muchas personas con SPI, particularmente en aquellas con SPI primario, con frecuencia el origen de los síntomas se remonta a la infancia. Las molestias pueden haber sido llamados inicialmente dolores de crecimiento, o quizá se ha creído que los niños eran hiperactivos porque tenían dificultades a la hora de permanecer tranquilamente sentados.

Desarrollo de la enfermedad.

Los síntomas del SPI empiezan a producirse o empeoran cuando el individuo que los sufre se encuentra en reposo, especialmente por la tarde y por la nocheSPI2 cuando la persona afectada se encuentra tumbada. Cuanto más largo es el periodo de descanso, más probable es que se produzcan y más acusados sean los síntomas. Los síntomas del SPI pueden causar dificultad a la hora de iniciar y mantener el sueño. Aproximadamente el 80% de las personas con SPI experimentan movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño. Éstas son sacudidas que se producen habitualmente con una frecuencia de 20 a 30 segundos (entre su aparición y desaparición) a lo largo de la noche, a menudo causando despertares parciales que interrumpen el sueño.

Consecuencia de la enfermedad.

El insomnio es la principal consecuencia del Síndrome de Piernas Inquietas. Aproximadamente, el 80% de las personas con SPI experimentan movimientos periódicos de las extremidades inferiores durante el sueño.

Como consecuencia de las dificultades que puede experimentar la persona afectada a la hora de dormirse o permanecer dormido/a por la noche, quizás se encuentre más cansado /a de lo normal o tenga dificultad para concentrarse durante las horas en que esté despierto.

La privación crónica de sueño y el efecto resultante que esto produce en la capacidad de concentración durante el día pueden afectar a su capacidad de trabajo, a su capacidad de participar en actividades sociales y de ocio. Asimismo, puede causarle cambios de humor que pueden afectar a sus relaciones personales.

Aspectos que dañan la calidad de vida de los pacientes con SPI.

El Síndrome de Piernas Inquietas puede llegar a afectar, en gran medida, a la calidad de vida de los pacientes ya que impide conciliar o mantener el sueño y produce síntomas sensitivos desagradables cuando el paciente se relaja.

La privación crónica del sueño puede afectar de modo negativo a la capacidad de concentración y de trabajo, así como la capacidad para conducir, tomar parte en actividades sociales o de disfrutar del tiempo libre. Los pacientes con SPI no solo sufren por los síntomas derivados del síndrome, sino también padecen las consecuencias de un mal diagnostico.

El cuadro suele ser crónico, y en los enfermos severos, la calidad de vida puede verse muy afectada. Un reciente estudio norteamericano cifraba en 5-8 horas de trabajo que las personas afectadas perdían cada semana por esta dolencia.

Cambios en el estilo de vida que ayudan a quienes sufren de SPI.

Elegir un estilo de vida saludable, eliminar las sustancias que facilitan los síntomas (café, té y refrescos excitantes), tomar los suplementos vitamínicos (vitamina B) y minerales necesarios (hierro, magnesio, potasio y calcio) y ocuparse en actividades autodirigidas (caminar, estirarse, tomar baños fríos o calientes, etc)

La fatiga y la somnolencia tienden a empeorar los síntomas del SPI, por lo que llevar a cabo un programa de buena higiene de sueño ( acostarse y levantarse a la misma hora, y, a poder ser, horarios con los síntomas, tener un entorno de sueño tranquilo y cómodo) debería ser un primer paso para resolver sus síntomas.

En los últimos años se ha producido una auténtica revolución en el tratamiento de esta enfermedad, haciendo que en la inmensa mayoría de los casos, el cuadro tenga una solución eficaz bajo la utilización de sustancias dopaminergicas. Una vez eliminadas las molestias, las personas afectadas notan en poco días una mejoría del sueño y de su calidad de vida.

 

Consejos prácticos:

Hable sobre el SPI. El paciente ha de decidir si desea decirles a sus conocidos que padece la enfermedad. Es recomendable hablar abiertamente con la familia sobre los cambios que esta patología provoca en sus vidas. Un profesional puede proporcionar asesoramientos sobre el modo de adaptarse a estos cambios.

No luche contra el cuadro. Si intenta suprimir la necesidad de moverse puede que los síntomas empeoren aún más. Un buen programa de ejercicios puede ayudar al organismo a enfrentarse mejor con la enfermedad. El ejercicio regular puede mantener la flexibilidad, propiciar una buena postura, conservar los músculos fuertes y las articulaciones ágiles. El ejercicio también puede proporcionar una sensación de éxito y control sobre la enfermedad.

Escriba un diario del sueño. Tenga un registro de los medicamentos y estrategias que le ayudan o alivian en su batalla contra el SPI y compártala con su médico.

Ocupe la mente. Si mantiene la mente activa puede que los síntomas del SPI disminuyan.

Póngase más alto. Puede encontrarse más cómodo/a si eleva el escritorio o las estanterías a una altura que le permita estar de pie mientras trabaja o lee.

Comience y acabe el día con estiramientos.Las terapias complementarias pueden ayudar física y emocionalmente con el SPI. Por ejemplo, el yoga, el tai chi, AESPIla musicoterapia y acupuntura. Algunas veces, estas terapias se ofrecen como parte de un proceso de rehabilitación de la enfermedad.

Ayude a otras personas. Existen grupos de apoyo que reúnen a los miembros de la familia con personas afectadas por el SPI.

Información extraída de la web de la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI).

Dolor en el Hombro. Tendinitis del supraespinoso.

El músculo supraespinoso ayuda a abducir (separar, despegarlo del cuerpo) el brazo. Cualquier fricción entre el tendón y el acromión (parte específica de la anatomia supraespinosoescápula) normalmente es reducido por la bursa subacromial (situada entre el tendón supraespinoso y el acromión). A veces con el uso y desgaste, la tendinitis del supraespinoso se asocia con la inflamación de la bursa subacromial dando lugar a una bursitis. Incluso puede haber alguna rotura parcial y a veces completa del tendón. Se trata de una zona anatómica tremendamente conflictiva, puesto que el tendón pasa entre el húmero y la escápula por un desfiladero muy estrecho y cualquier inflamación en la zona es susceptible de producir dolor e impotencia funcional.

Los procesos que caracterizan un síndrome de pinzamiento subacromial afectan generalmente otros estructuras, además del tendón del supraespinoso.

Causas:

Las causas de la tendinitis del supraespinoso pueden dividirse en factores extrínsecos e intrínsecos.

Factores extrínsecos: Los factores extrínsecos se desglosan en pinzamiento primario, que es el resultado de la carga subacromial aumentada, y el pinzamiento secundario, que es el resultado de la sobrecarga y el desequilibrio muscular del manguito de los rotadores. En los atletas cuyos deportes estresantes implica movimientos repetitivos sobre la cabeza, se pueden encontrar una combinación de causas.

La tendinitis del supraespinoso también es conocida como síndrome del arco doloroso. La Tendinitis y las roturas parciales en el tendón supraespinoso causas un ‘arco doloroso’, llamado así porque se siente dolor al separar el brazo del cuerpo en un arco de 60º-120º debido a que en ese tramo el tendón roza con el acromion. El supraespinoso no inicia el movimiento de separación del brazo (acción del deltoides) complemente el movimiento a partir de esos grados, de la misma forma, no actúa en los grados finales.

Puede haber otras causas de un arco doloroso. La artritis de la acromio-clavicular articulación también puede causar dolor, pero que es típicamente en la final de la arco, cuando el brazo está casi vertical. Estas pequeñas diferencias nos ayuda a distinguir un proceso de otro.

Factores Intrínsecos: el pequeño espacio por donde trascurre el tendón (acromion, bursa subacromial, ligamentos coracoacromiales, cabeza humeral) provoca que cuando existe una inflamación de la bursa, ésta comprime el tendón, llegando incluso a roturas y/o calcificaciones, provocando un aumento del umbral de dolor, siendo éste agudo, así como impotencia funcional y pérdida de fuerza. La existencia de puntos gatillos activos en el músculo supraespinoso, son causas secundarias de provocar una tendinitis del supraespinoso.

Mecanismo de lesión:

  • Cuando el brazo se eleva por encima de la horizontal esta estructura tendinosa tiende a rozar contra el borde inferior del acromion que se sitúa por encima, lo que es causa de inflamaciones, desgarros e incluso roturas.
  • El denominado “hombro de nadador”, no es más que una situación especial de tendinitis del supraespinoso, debido a un roce mecánico del tendónbursa subacromial contra el arco osteoligamentario corocoacromial. Son propensos a este tipo de patología los nadadores de estilo libre, espalda y mariposa. La cirugía rara vez está indicada en este tipo de tendinitis.
  • Los factores anatómicos como la forma del acromion o un espacio apretado subacromial debido a un ligamento engrosado pueden ser factores predisponentes.
  • Compresión secundaria

La tendinitis del supraespinoso suele atribuirse a la compresión, que rara vez es mecánica en los atletas. La tendinitis del manguito rotador en esta población puede estar relacionado con una inestabilidad sutil y por lo tanto puede ser secundaria a factores como la sobrecarga excéntrica, el desequilibrio muscular, y la inestabilidad glenohumeral o lesiones del labrum. Esto ha dado lugar al concepto de choque secundario, que se define como el pinzamiento del manguito rotador secundario a una disminución funcional en el espacio de salida del supraespinoso debido a la inestabilidad subyacente de la articulación glenohumeral.

La compresión secundaria puede ser la causa más común en atletas jóvenes que hacen movimientos por encima de la cabeza y que a menudo son repetitivos, amplios y estresantes en la estática y la  dinámica de los estabilizadores glenohumerales, dando lugar a microtraumatismos y debilitamiento de las estructuras ligamentosas glenohumerales y conducen a una inestabilidad glenohumeral subclínica. Esta inestabilidad hace mayor hincapié en los estabilizadores dinámicos de la articulación glenohumeral, incluido el tendón del manguito rotador. Estas mayores exigencias puede conducir a la patología del manguito rotador, como desgarro parcial o tendinitis, y, con la fatiga de los músculos del manguito rotador, la cabeza del húmero se traslada anterior y superiormente, rozando en el arco coracoacromial, lo que conduce a la inflamación del manguito rotador. En estos pacientes, el tratamiento debe estar dirigido a la inestabilidad subyacente.

  • Pinzamiento Glenoideo.

Recientemente, se ha sugerido el concepto de choque glenoideo como una explicación de una rotura de espesor parcial del manguito de los rotadores en atletas de lanzamiento, en particular las roturas afectan a la superficie articular del tendón del manguito rotador. Estas roturas pueden ocurrir en presencia de inestabilidad debido al incremento de la fuerza de tracción aumentada en el tendón del manguito rotador ya sea por el movimiento anormal de la articulación glenohumeral o por el aumento de fuerzas en el manguito de los rotadores, necesaria para estabilizar el hombro.

Los estudios artroscópicos de estos pacientes han demostrado choque entre el borde posterosuperior de la cavidad glenoidea y la inserción del tendón del manguito rotador con el brazo colocado en la posición de lanzamiento, abducido y en rotación externa. Las lesiones se observan a lo largo de la zona de fricción en la cara posterior del rodete glenoideo y la superficie articular del manguito de los rotadores. Este concepto se cree que ocurren con mayor frecuencia en el lanzamiento de los atletas y deben ser considerados cuando se evalúan los pinzamiento del manguito de los rotadores y la tendinitis.

Síntomas:

 Dolor en la cara anteromedial del hombro que irradia al cuello y parte superior de la espalda llegando hasta el codo en muchas ocasiones.

– Dolor al separar el brazo del cuerpo lateralmente.

– Cuando queremos subir el brazo por encima de la cabeza la resistencia a este movimiento provocara dolor en tendinopatías con mucha afectación de la estructura interna del tendón. Aún sin una resistencia externa provocará dolor y limitación.

 Limitación funcional y disminución en la fuerza en las actividades de la vida diaria.

– Dolor al apoyar el tendón lesionado, por ejemplo al dormir sobre ese lado.

– Dolor Nocturno.

Tratamiento:

El tratamiento consiste como en el resto de tendinitis o tendinosis en la aplicación de medidas antiinflamatorias (hielo, tratamiento farmacológico…), reposo relativo, y tratamiento físico (cyriax, masaje, electroterapia, etc…) así como ejercicios de fortalecimiento de la musculatura que compone el manguito rotados. Estos tratamientos no son siempre efectivos y suele prolongarse mucho en el tiempo.

Ejercicios Domiciliarios: 

Es imprenscindible la educación del paciente ya que esta puede mejorar el resultado, se le educa sobre la evitación de las actividades de provocación, la patología y artrocinemática adecuada hombro. La educación también hace hincapié en las técnicas apropiadas de calentamiento, las técnicas específicas para potenciar, y las señales precoces de pinzamiento. Se debe realizar un programa adecuado de ejercicios físicos en casa se para prevenir la recurrencia de los síntomas, se muestra a continuación:

Ejercicios de calentamiento

Flexione el cuerpo desde la cintura hasta que el tronco se encuentre paralelo al suelo. Deje que el brazo doloroso cuelgue como un péndulo enfrente de usted y balancéelo lenta y suavemente en pequeños círculos (Figura 2). A medida que el músculo se caliente, haga los círculos cada vez más grandes. Practíquelo durante un minuto.

figura2

Ejercicios de estiramiento

1. Coloque la mano del brazo doloroso sobre el hombro opuesto. Con la otra mano tome el codo desde abajo y empújelo hacia arriba con suavidad hasta donde sea posible sin que esto le produzca dolor (Figura 3). Mantenga esa posición durante unos segundos y luego lleve el brazo con suavidad hasta la posición inicial. Repítalo 10-15 veces.

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2. Colóquese de pie con el hombro doloroso a unos 60-90 cm. de la pared. Extienda el brazo, coloque la yema de los dedos sobre la pared y súbalos suavemente hasta donde sea posible (Figura 4). A continuación, acérquese a la pared y vea si puede subir los dedos un poco más. El objetivo es alcanzar el punto en donde el brazo se encuentre extendido hacia arriba contra la pared. Cuando usted haya llegado lo más alto posible, mantenga esa posición durante unos cuantos segundos y luego baje los dedos por la pared. Repítalo 5-10 veces.

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3. Manténgase erguido y coloque el dorso de la mano del lado afectado sobre su espalda. Con la otra mano, lance el extremo de una toalla de baño sobre el hombro sano y tómelo con la mano que se encuentra atrás de la espalda. Jale con suavidad la toalla con la mano sana, elevando el brazo doloroso (Figura 5). No jale la toalla con violencia, hágalo hasta donde sea posible sin que la maniobra le produzca dolor. Mantenga esa posición durante unos cuantos segundos y vuelva lentamente a la posición inicial. Repítalo 10-15 veces.

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4. Coloque la mano del brazo doloroso atrás de su cintura. Con la palma dirigida hacia la espalda, trate de levantar la mano sobre su espalda hasta donde sea posible, como si los dedos caminaran hacia arriba por la columna vertebral (Figura 6). Mantenga esa posición durante unos segundos y luego permita que la mano se deslice hacia la cintura. Repítalo 5-10 veces.

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5. Sitúese con la espalda apoyada en la pared. Con las palmas frente a frente, entrelace los dedos y coloque las manos en la nuca. Trate de mover los codos hacia atrás hasta que toquen la pared (Figura 7). Manténgalos ahí durante unos segundos y luego muévalos hacia delante. Repítalo 10-15 veces.

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Ejercicios de fortalecimiento

Necesitará unas pesas de 0.5 – 2.5 Kg. para ejecutar estos ejercicios; las latas de alimentos son útiles, pero es más fácil sostener las pesas de gimnasia.

1. Acuéstese sobre su espalda con el codo junto al costado y flexionado a 90 grados, de manera que el antebrazo se dirija hacia fuera. Levante lentamente la mano que sostiene la pesa, hasta que ésta apunte hacia el techo; luego regrese a la posición inicial (Figura 8) Repítalo 10 veces. A medida que el hombro se fortalezca, repítalo hasta 20 veces.

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2. Acuéstese sobre su costado y mantenga el codo cerca del cuerpo y flexionado a 90 grados, como en el ejercicio 1. Levante lentamente la mano que sostiene la pesa, hasta que ésta apunte hacia el techo; luego bájela (Figura 9). Repítalo 10 veces, hasta llegar a 20 veces a medida que el hombro se fortalezca.

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3. En posición de pie o sentado, sostenga las pesas en ambas manos y gire las manos hasta que los pulgares apunten hacia el piso. Extienda los brazos unos 30 grados hacia delante, levántelos suavemente hasta que se encuentren un poco abajo del nivel del hombro y luego bájelos (Figura 10). (No los eleve por arriba del nivel del hombro porque esto puede perjudicar a los músculos y a los tendones por esfuerzo excesivo). Repítalo 10 veces y aumente el número de repeticiones en forma gradual hasta llegar a 20.

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Retorno al juego o al trabajo:

El retorno a las actividades laborales o deportivas se restringe hasta que se restablece el rango completo de movimiento sin dolor tanto el relacionado con el descanso como con la actividad, y los signos de provocación de compresión son negativos. La evaluación isocinética de la fuerza debe ser del 90% en comparación con el lado contralateral. La reanudación de actividades se completa poco a poco, primero durante el entrenamiento, para desarrollar resistencia, trabajar en la modificación de técnica/mecanismos, y simular una situación de juego. Los pacientes deben estar libres de síntomas. Para prevenir la recurrencia, el paciente debe continuar con ejercicios de flexibilidad y de fortalecimiento después de regresar a las actividades deportivas.

Bibliografía:

Artículo publicado en efisioterapia.net

1. Javier Pérez. “Fisioterapia del complejo articular delhombro:Evaluación y tratamiento de los tejidos blandos”. Ed Masson.

2. Graham Apley. “Manual de ortopedia y fracturas. Ed Masson. (1997)

3. Henri Neiger. “Estiramientos analíticos manuales, técnicas pasivas”. Ed Panamericana. (1998).

4. S. Brent Brotzman. “Rehabilitación ortopédica clínica”. Ed. Elsevier.

5. Gil Martínez. “Lesiones en el hombro y fisioterapia”. Ed. Arán.

6. Enciclopedia Médico quirúrgica.: Rehabilitación del hombro no operado (26-210-B-10)

7. Platero Rico Domingo, Ruiz Sánchez Francisco y Ruiz Santiago Fernando. Diagnostico y tratamiento en patología del manguito rotador. México.

8. Dr. Martínez Flores David. Hombro Doloroso. Revista boliviana de Ortopedia y Traumatología. Vol. 13 No 1 Octubre 2005.

9. Mylo Glasea Ward, Fisher Chris y Murthy Darmesh. Treatment protocol for an acute large rotator cuff repair. Physiotherapy 90 (2004) 217–220. USA

10. Cerdeño JD., Vírseda A. Peña J. Protocolo de Hombro. http://www.efisioterapia.net/articulos/protocolo-hombro.

11. Institut Ferran. Barcelona [acceso 1 Julio 2012]. Hombro doloroso. Disponible en: hhttp://www.institutferran.org/hombro_doloroso.htm

 

 

Dolor lumbar. Estenosis Canal raquídeo lumbar.

La estenosis lumbar es el estrechamiento del canal raquídeo (canal a través del cual desciende la médula) de la región lumbar de la columna (espalda) que puede causar compresión de la médula espinal y de las raíces del nervio o radiculopatía.estenosis1

El término estenosis medular lumbar incluye la estenosis del canal espinal, el receso lateral y los agujeros o forámenes intervertebrales siendo más común en los niveles L2 a L5 y constituye una de las causas más comunes de dolor en la espalda y en las extremidades inferiores por opresión de la médula y de las raíces nerviosas espinales.

CAUSAS

  • Envejecimiento : La causa más común de estenosis espinal está en los cambios de la columna secundarios al envejecimiento y que pueden consistir en engrosamiento de las bandas de tejido que apoyan la columna vertebral, hipertrofia de huesos y articulaciones o formación de tejido anormal óseo como los espolones.
  • Artritis: En particular la osteoartritis y la artritis reumatoide.
  • Condiciones hereditarias: canal espinal estrecho o escoliosis
  • Otras causas son tumores, lesiones o fracturas vertebrales, Enfermedad de Paget, intoxicación con fluoruro y calcificaciones en ligamentos a lo largo de la columna vertebral.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Las señales de la estenosis espinal incluyen los síntomas y signos del cuadro de ciática y en general dolor en el cuello (en estenosis cervicales) o espalda, estenosisadormecimiento, debilidad, calambres, o dolor en los brazos o las piernas, dolor que baja por la pierna, debilidad muscular en los pies.

En caso del síndrome de cauda equina o cola de caballo, forma muy grave de estenosis raquídea, la presión en los nervios de la parte baja de la espalda pude producir síntomas como pérdida de control de los intestinos o la vejiga, disfunción eréctil, dolor, debilidad, o perdida de sensación en una o ambas piernas.

FACTORES DE RIESGO

Todos sufrimos cierto grado de degeneración de la columna vertebral cuando envejecemos, pero la gravedad de los síntomas depende del tamaño del canal espinal y del grado de invasión de los nervios. El ritmo de deterioro varía en gran medida entre personas y no todo el mundo sentirá los síntomas.

DIAGNÓSTICO

Un diagnóstico de estenosis de columna empieza con un historial y un reconocimiento médico completos. Debería comentar sus síntomas con el médico. Un examen físico puede ayudar a determinar la gravedad de la afección y si aparecen síntomas de debilidad o entumecimiento.

Un examen neurológico evalúa las anormalidades en fuerza y sensación y proporciona pruebas objetivas de compresión crónica de la raíz nerviosa causada por la estenosis de columna. El médico también puede pedir pruebas de imágenes como rayos X, resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico.

TRATAMIENTO

Tratamiento conservador

En algunos casos, el dolor de piernas y de espalda causado por la estenosis de columna se puede tratar con medicación, inyecciones de corticoesteroides, reposo y fisioterapia. Si los síntomas empeoran, significa que las medidas conservadoras no pueden proporcionar alivio y los pacientes pueden empezar a considerar opciones de tratamiento más rotundas. Algunas de las terapias que mejores resultados están obteniendo son los ejercicios de

  • Williams: Los ejercicios de Williams están destinados a fortelecer la cadena flexora abdominal, puesto que lo más común es que se encuentre debilitada, encontrándose los abdominales distendidos y produciendose así el desequilibro muscular.Los ejercicios de Williams, por tanto, incluyen el trabajo de todos los abdominales, realizando ejercicios para potenciar el músculo transverso, recto abdominal y oblicuos, trabajando tanto con la parte superior del cuerpo como con miembros inferiores. Estos ejercicios incluyen diferentes posturas en función de las capacidades y de la progresión del paciente.

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  • Rittenberg: Son una variación de los ejercicios de Williams que ha demostrado en diferentes estudios, ser más eficaz a medio plazo en el control del dolor y otros síntomas de la estenosis lumbar.

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Cirugía de descompresión

El procedimiento quirúrgico que se realiza con mayor frecuencia para la estenosis de columna cervical es una foraminotomía cervical. El propósito de este estenosiscirugiaprocedimiento es agrandar el espacio del canal espinal para aliviar la compresión de la médula espinal y los síntomas como hormigueo y debilidad que se producen con la estenosis de columna.

El procedimiento quirúrgico que se realiza con mayor frecuencia para la estenosis de columna lumbar es una laminectomía descompresiva, a veces acompañada por una fusión espinal. Este procedimiento implica la extracción de partes de las vértebras, ligamentos o discos protuberantes que están causando la compresión de los nervios o de la médula espinal.

Cirugía de fusión espinal

Tradicionalmente, se ha usado un procedimiento quirúrgico llamado fusión espinal para tratar afecciones degenerativas de la columna vertebral. Usando injertos óseos e instrumentación como placas metálicas y tornillos, este procedimiento fusiona dos o más vértebras adyacentes. El objetivo de este procedimiento es estabilizar la columna vertebral y proporcionar alivio del dolor.

Dispositivo interespinoso

Un dispositivo interespinoso puede ser una opción para aliviar los síntomas de estenosis de columna. El dispositivo interespinoso se implanta durante un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo. Aunque los dispositivos interespinosos están diseñados para permanecer permanentemente entre los procesos espinosos y prevenir que se pellizquen los nervios, también se pueden extraer.

Dado que durante el procedimiento no se extrae ningún hueso estructuralmente importante, el dispositivo interespinoso puede ofrecerle a usted y al cirujano la posibilidad de considerar tratamientos adicionales posteriormente si la afección espinal avanza.

Texto extraído de Wikipedia y Medtronic.

 

El Síndrome Compartimental.

Síndrome compartimental

El síndrome compartimental es una afección seria que implica aumento de la presión en un compartimento muscular. Puede llevar a daño en nervios y músculos, al igual que problemas con el flujo sanguíneo.

Causas

Capas gruesas de tejido, denominadas fascia, separan grupos de músculos entre sí en los brazos y en las piernas. Dentro de cada capa de fascia se encuentra un espacio confinado, llamado compartimento, que incluye tejido muscular, nervios y vasos sanguíneos. La fascia rodea estas estructuras de manera similar a como los cables están cubiertos por un material aislante.

La fascia no se expande, de manera que cualquier inflamación en un compartimento ocasionará aumento de presión en esa área, lo cual ejercerá presión sobrefascia1 los músculos, los vasos sanguíneos y los nervios. Si esta presión es lo suficientemente alta, el flujo de sangre al compartimento se bloqueará, lo cual puede ocasionar lesión permanente en los músculos y los nervios. Si la presión se prolonga durante un tiempo considerable, el músculo puede morir, el brazo o la pierna no funcionarán más y posiblemente sea necesario amputarlos.

La inflamación que lleva al síndrome compartimental ocurre a raíz de traumatismo, como un accidente automovilístico o una lesión por aplastamiento, o cirugía. La hinchazón también puede ser causada por fracturas complejas o lesiones a tejidos blandos debidas a traumatismo, o por quemaduras graves.

El síndrome compartimental prolongado (crónico) puede ser causado por actividades repetitivas como correr, lo cual incrementa la presión en un compartimento únicamente durante esa actividad.

El síndrome compartimental es más común en la parte inferior de la pierna y en el antebrazo, aunque también puede presentarse en la mano, el pie, el muslo y en la parte superior del brazo.

Síntomas

El síndrome compartimental causa dolor intenso que no desaparece cuando uno toma analgésicos o eleva el área afectada. En los casos más serios, los síntomas pueden abarcar:

  • Disminución de la sensibilidad
  • Entumecimiento y hormigueo
  • Palidez de la piel
  • Dolor intenso que empeora
  • Debilidad
  • En general, sígnos y síntomas relacionados con la pérdida de irrigación e inervación.

Pruebas y exámenes

Un examen físico revelará:

  • Dolor al presionar el área.
  • Dolor intenso al mover el área afectada (por ejemplo, una persona con síndrome compartimental en el pie o en la parte inferior de la pierna experimentaráfascia3 dolor intenso al mover los dedos de los pies hacia arriba y hacia abajo).
  • Hinchazón en el área.

Para confirmar el diagnóstico, el médico o el personal de enfermería posiblemente tengan que medir directamente la presión en el compartimento. Eso se hace empleando una aguja que va pegada a un medidor de presión, la cual se coloca dentro del área del cuerpo. Este examen se debe realizar durante y después de una actividad que ocasione dolor.

Tratamiento

Se requiere cirugía inmediatamente en casos muy avanzados o en situaciones de emergencia como en quemaduras. El hecho de demorar la cirugía puede llevar a fascia2un daño permanente.

Se hacen incisiones quirúrgicas largas a través del tejido muscular con el fin de aliviar la presión (fasciotomías). Las heridas se pueden dejar abiertas (cubiertas con un apósito estéril) y cerrarlas durante una segunda cirugía, generalmente de 48 a 72 horas más tarde.

Es posible que se requieran injertos de piel para cerrar la herida.

Si el problema lo está ocasionando un yeso o un vendaje, se debe aflojar o cortar el apósito para aliviar la presión.

Si el causante son actividades físicas extenuantes, se prescribirá reposo y la recomendación de realizar aplicaciones de crioterapia al finalizar la actividad, para reducir el flujo sanguíneo de la zona y reducir la posible inflamación que pueda llevar a un síndrome compartimental.

Expectativas (pronóstico)

Con un diagnóstico y tratamiento oportunos, el pronóstico es excelente para la recuperación de los músculos y nervios que se encuentran dentro del compartimento. Sin embargo, el pronóstico general estará determinado por la lesión que lleva al síndrome.

Si el diagnóstico se retrasa, se puede presentar una lesión permanente en el nervio y pérdida de la función muscular. Esto es más común cuando la persona lesionada está inconsciente o demasiado sedada y es incapaz de quejarse del dolor. La lesión permanente del nervio puede ocurrir después de 12 a 24 horas de compresión.

Posibles complicaciones

Las complicaciones abarcan lesión permanente a los nervios y los músculos que puede llegar a deteriorar su desempeño de manera dramática.

En casos más severos, se puede requerir la amputación.

Texto extraído de la enciclopedia Médica Medline Plus.

Tendinitis en Miembro Superior: Tendinitis de Quervain, la enfermedad del fisioterapeuta.

Tendinitis de Quervain

Definición:

La  tendinitis del primer compartimiento dorsal, más comúnmente conocida como tendinitis o tenosinovitis de Quervain, en honor al cirujano suizo Fritz de Quervain, es una condición producida por la irritación o inflamación de los tendones de la muñeca en la base del pulgar. La inflamación causa que el compartimiento (un túnel o vaina) que rodea el tendón se hinche y se agrande, haciendo que los movimientos del pulgar y la muñeca resulten dolorosos. Apretar el puño, aferrar o sostener objetos—o a menudo niños—son movimientos comunes que la tendinitis de Quervain hace dolorosos. Se le denomina la enfermedad de los fisioterapeutas, por la alta incidencia de esta patología dentro del gremio, a causa de los movimientos continuados que solicitan a este tendón.

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Causa:


La causa de la tendinitis de Quervain es una irritación de los tendones en la base del pulgar, motivada generalmente por la iniciación de una nueva actividad repetitiva. Las nuevas mamás son especialmente propensas a este tipo de tendinitis; el cuidado de un bebé provoca a menudo posiciones incómodas de la mano, y las fluctuaciones hormonales relacionadas con el embarazo y la lactancia  contribuyen aun más a su aparición. Una fractura de la muñeca puede predisponer a un paciente a sufrir la tendinitis de Quervain, debido al aumento de tensión a través de los tendones.

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Clínica:


El dolor en la muñeca en el lado del pulgar es el síntoma principal. El dolor puede aparecer tanto en forma gradual como súbita, y se localiza en el primer compartimiento dorsal en la muñeca. Puede irradiar hacia el pulgar o hacia el antebrazo. Los movimientos de la mano y del pulgar aumentan el dolor, especialmente al aferrar algo o al torcer enérgicamente la muñeca. La hinchazón en la base del pulgar puede incluir un quiste lleno de fluido en esta región. Puede ocurrir ocasionalmente cierto “atascamiento” o “chasquido” al mover el pulgar. Debido al dolor y la hinchazón, los movimientos del tipo de pellizco pueden resultar difíciles. La irritación del nervio apoyado sobre la parte superior de la vaina del tendón puede causar insensibilidad en el dorso de los dedos pulgar e índice.

Diagnóstico:

La señal más común es una gran sensibilidad directamente sobre los tendones de la muñeca en la zona del pulgar. Por lo general se hace una prueba en la que el paciente cierra el puño apretando el pulgar con los demás dedos. Se le hace entonces girar la muñeca en la dirección del dedo meñique. Esta maniobra puede resultar bastante dolorosa para la persona que sufre tendinitis de Quervain.

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Tratamiento:

La meta es aliviar el dolor causado por la irritación y la hinchazón. Su médico puede recomendar el uso de una férula para hacer descansar el pulgar y la muñeca. Puede indicarse el uso de medicamentos anti-inflamatorios por vía oral. Puede inyectarse también un esteroide del tipo de la cortisona en el compartimiento del tendón como otra opción de tratamiento. Cada uno de estos tratamientos no quirúrgicos ayuda a reducir la hinchazón, lo que por lo general alivia el dolor al paso del tiempo. En algunos casos, el simple hecho de interrumpir las actividades que originaron el problema permite que los síntomas desaparezcan por sí solos.

Cuando los síntomas son graves o no hay mejoría, puede ser conveniente la cirugía. El procedimiento quirúrgico abre el compartimiento para dejar más espacio para los tendones inflamados, lo cual quiebra el círculo vicioso en el cual el espacio restringido causa mayor inflamación. Generalmente puede recobrarse el uso normal de la mano cuando se recupera la comodidad y la fuerza.

Textro extraído de http://www.assh.org/Public/HandConditions/Pages/TendinitisdeQuervain.aspx

Dolor de espalda: Contracturas musculares.

La contractura muscular consiste en la contracción persistente e involuntaria de un músculo. Puede ser causa o consecuencia del dolor de espalda.

La contractura muscular como causa del dolor de espalda

En estos casos, la contractura aparece esencialmente cuando se exige al músculo un trabajo superior al que puede realizar, ya sea intenso y puntual -por ejemplo, un esfuerzo excesivo- o mantenido y menos intenso -por ejemplo, mantener unas horas una postura inadecuada-. Por otra parte, algunas anomalías de la columna vertebral o desequilibrios de la musculatura favorecen que unos grupos musculares estén trabajando constantemente más de lo necesario, lo que les predispone a contracturarse.

Eso mismo ocurre cuando falta potencia a la musculatura y se le exige que realice esfuerzos que exceden su capacidad. Por ejemplo, algunos estudios científicos contractura muscularhan demostrado que la musculatura paravertebral es simétrica; la del lado izquierdo y derecho tiende a ser similar con independencia de que el individuo sea diestro o zurdo. En pacientes que han sido operados de la espalda, o que han padecido dolores de espalda de forma crónica, la musculatura paravertebral puede atrofiarse hasta en un 80% con respecto a la del lado sano, facilitando un reparto asimétrico de las cargas, la sobrecarga muscular o discal y la aparición de nuevos episodios dolorosos.

En ese tipo de situaciones es fundamental hacer el ejercicio adecuado para cada caso específico, con el fin de contrarrestar esa tendencia y evitar la repetición de las crisis.

 La contractura muscular causa dolor de espalda por varios mecanismos:

La contractura de un músculo activa directamente los nervios del dolor que están en él, desencadenando dolor de espalda.

Además, el músculo contracturado puede comprimir la arteria, disminuyendo su riego sanguíneo. En esa situación se forma un círculo vicioso porque el músculo con menos riego tiende a contracturarse más fácilmente y, además, la falta de sangre activa más los nervios del dolor.

Si esa situación se mantiene un período prolongado o se repite con frecuencia, el músculo se contractura cada vez con mayor facilidad. En esa situación, hacer el ejercicio físico adecuado es fundamental para romper esa tendencia.

La contractura muscular como consecuencia del dolor de espalda

Con independencia de cuál sea su motivo, el propio dolor de espalda puede causar la contractura muscular por un mecanismo reflejo.

En estos casos, la contractura no es la causa primaria del dolor, pero sí un factor añadido que puede agravarlo. Además, puede empeorar algunas de sus causas. Por ejemplo, en una hernia discal dolorosa, la contractura muscular puede aumentar la fuerza de compresión sobre el disco y facilitar más la salida del núcleo pulposo.

Las contraturas pueden aparecer en el momento en el que estamos realizando el ejercicio o después. Las primeras se producen porque hay una contracturamuscularacumulación de los metabolitos, que provocan dolor e inflamación, al no haber una suficiente irrigación sanguínea que depure la zona. Las segundas se deben a la fatiga excesiva de las fibras, que al acabar el ejercicio ven disminuida su capacidad de relajación.

TRATAMIENTO:

Lo primero que hay que hacer para tratar una contractura es prevenirla, y para ello que mejor que realizar un buen calentamiento para preparar al músculo antes del esfuerzo. Una programación progresiva en intensidad de las cargas también ayudará, de menos a más es el principio de intensidad. Un buen trabajo de flexibilidad también las evita al mejorar la distensión del músculo y facilitar la recuperación del músculo tras el entrenamiento.

Una vez que tenemos una contractura no queda más remedio que tratarla. No es conveniente tratar una contractura por sí mismo con masajes inapropiados o fármacos aconsejados, lo mejor es ir al médico o fisioterapeuta para que vea de qué tipo de contractura se trata y cuál es el mejor método para su tratamiento, entre los cuales se encontrarán:

 

    • Miorelajantes y antiinflamatorios: ciertos fármacos logran relajar la musculatura y reducir la contracción. Se suelen utilizar sobre todo en los Myolastancasos en los que el dolor es muy acusado. Siempre deben de estar prescritos por tú médico. En mi experiencia personal, es preferible huir de ellos a no ser que sea imprescindible usarlos si la contractura se muestra irreductible con medidas físicas. Son medicamentos de la familia de los opiáceos, muchos derivados de benzodiacepinas, y pueden ocasionar alteraciones de los niveles de conciencia y generar dependencia de los mismos, con síndromes de abstinencia a su retirada ( Myolastan es el más conocido y actualmente su uso es desaconsejado en toda la UE por algunos casos de reacción alérgica cutánea grave).

 

    • Calor local: suele ser muy útil al conseguir un efecto relajante y analgésico. (IR, Onda Corta, Microondas, compresas de calor…).

Infrarrojo

 

    • Masajes: como hemos dicho antes los masajes deben de darse por personal cualificado, sino la contractura irá a peor. El masaje provocará un aumento del flujo sanguíneo que mejora la recuperación de tejidos y limpieza de metabolitos además de propiciar una relajación del músculo, reduciendo la tensión y por tanto el dolor.

 

  • Los estiramientos y la actividad ligera en el agua son aconsejables trás la fase aguda de la contracción.

 

Texto extraído de vitatonica y espalda.org

Dolor de Espalda. Causas de Lumbalgia: Sacroileitis.

La Sacroileítis es una de las causas más comunes del dolor en la zona baja de la espalda (lumbalgia). Otros nombres que se utilizan en el lenguaje médico/científico para designar el mismo problema son: inflamación de la articulación sacroilíacasíndrome de la articulación sacroilíaca o disfunción de la articulación sacroilíaca.

La sacroileítis consiste en la inflamación de una o ambas articulaciones sacroilíacas. Las articulaciones sacroilíacas son dos: una a cada lado de la pelvis. Tienensacroiliacas_anatomia forma de L y conectan el hueso Sacro con los huesos Ilíacos, que son los dos huesos grandes que forman la pelvis.

El Sacro está formado por 5 vértebras fusionadas y se encuentra debajo de la parte baja de la espalda. A diferencia de otras vértebras en la columna, las vertebras del Sacro no son móviles.

Las articulaciones sacroilíacas son articulaciones que soportan grandes pesos, al igual que las rodillas, pero, a diferencia de estas últimas, las articulaciones sacroilíacas se encuentran debajo de capas de músculos y otros tejidos.

Incluso cuando son pequeñas, las articulaciones sacroilíacas son muy fuertes. Y tienen que serlo; ayudan a distribuir el peso de la parte superior del cuerpo hacia las piernas.

Ligamentos y cartílagos también son partes importantes de las articulaciones sacroilíacas. Al igual manera que otras articulaciones del cuerpo, las articulaciones tienen cartílagos que actúan como un amortiguador de impacto entre los huesos que se encuentran próximos y permiten cierto grado de movimiento. Los ligamentos de estas articulaciones son de las más fuertes de todo el cuerpo.

ETIOLOGÍA

La inflamación de las articulaciones sacroilíacas puede tener diversas causas. Las siguientes son las más comunes:

  • Artritis. La disfunción puede ser causada por la osteoartritis espinal.Cuando el cartílago alrededor de la articulación sacroilíaca se desgasta, los huesos pueden empezar rozar unos con otros. Laespondilitis anquilosante, un tipo de artritis inflamatoria que afecta a la columna puede también causar sacroileítis.
  • Embarazo. Muchas mujeres embarazadas sufren de dolor en la espalda baja debido a la sacroileítis. Ello se debe a que durante la gestación las articulaciones sacroilíacas pueden estirarse y quedar flojas. Por otra parte, los cambios hormonales y el aumento de peso pueden añadir presión adicional en las articulaciones. Si te interesa saber más sobre el dolor de espalda en el embarazo te recomendamos los artículos sobre el embarazo y el dolor de espalda.
  • Traumatismo. Un fuerte impacto o una mala caída pueden dañar las articulaciones.
  • Infección. Las infecciones podrían llegar a ser la causa de la sacroileitis, aunque ocurre muy raramente.

No obstante la sacroileítis puede llegar a ser muy dolora, ten en cuenta que existen distintos tratamientos que pueden ayudarte a revertir e incluso prevenir el dolor lumbar que provoca esta dolencia

CLÍNICA

Incluso para un médico especialista puede ser bastante difícil identificar la sacroileítis como la causa de tu dolor en la zona lumbar de tu espalda, De hecho, y desafortunadamente, muchas personas que sufren este problema pasan meses, incluso años, sin un diagnóstico correcto.

Y es que las articulaciones sacroilíacas están tan cerca de los huesos de la cadera y de la columna lumbar (la base de la columna) que puede ocurrir –como de hecho ocurre- que la sacroileítis se confunda con otras causas del dolor de espalda baja o lumbalgia como, por ejemplo, una hernia discal o una protusión de disco.

El dolor en la parte inferior de la espalda es el síntoma principal. Sin embargo también puede producirse dolor en las caderas, glúteos, músculos o pelvis. En ocasiones el dolor provocado por la sacrolileítis puede ser tan intenso que, con solo presionar el área, se produce dolor.

Otros síntomas que podrían presentarse en la disfunción sacroilíaca:

  • Dolor mientras se realizan actividades diarias como subir escaleras o incorporarse desde una posición sentada.
  • El dolor se intensifica cuando se está de pie o se camina durante largos períodos de tiempo y se alivia cuando se está recostado.
  • Rigidez o sensación de quemazón en la pelvis.
  • Disminución en la extensión de movimientos.
  • Pérdida de peso.

DIAGNÓSTICO

Las articulaciones sacroilíacas están tan cerca de los huesos de la cadera y de la columna lumbar (la base de la columna) que puede ocurrir –como de hecho ocurre- que se confunda con otras causas del dolor de espalda baja como una hernia de disco o una protrusión de disco. En todos estos casos el síntoma principal también es el dolor en la zona baja la de espalda.

Existen diversos exámenes que pueden ayudar a que el especialista de la columna determine si tienes un problema de Sacroileítis. El primer paso es el examen a manos de un especialista.

Durante el examen el médico suele preguntar sobre tu historial médico y puede realizar algunos tests sencillos para identificar el origen del dolor. Por ejemplo, el médico puede realizar un test muscular para establecer si las articulaciones son la fuente del dolor.

Este test se realiza recostado de espaldas. El médico pide que se realicen movimientos específicos (flexiones, rotaciones y extensiones de la cadera) para establecer si el dolor se origina en las articulaciones. Uno de ellos consiste en ejercer presión sobre las zonas de las articulaciones sacroilíacas.

Si aun así el doctor no está seguro de qué es lo que está originando el dolor puede pedir otros exámenes como por ejemplo:

Rayos X:Puede pedir unos rayos X de la pelvis, caderas, o columna lumbar para establecer las causas del dolor.

sacroileitisradiografia

Tomografía Computarizada: Esto da al doctor una visión detallada de las articulaciones y los huesos.

sacroileitis TAC

Resonancia Magnética: Provee una visión cercana de los tejidos suaves (como músculos  ligamentos) y puede mostrar si existe una inflamación en la articulación sacroilíaca.

Escaner óseo: Se pide se sospecha que existen anormalidades en los huesos. Este examen puede establecer si ciertas áreas de los huesos están infalamdas.

Análisis de Laboratorio:El médico puede pedir un análisis de muestra de sangre si sospecha que una infección puede estar causando la infección o pedir marcadores propios de inflamación (elevación de VSG, proteína C reactiva, factor reumatoide)

Si estos examanes no muestran signos de Sacroileítis, entonces el médico puede emplear una inyección para diagnosticar la enfermedad. Este es uno de los métodos más exactos para diagnosticar la Sacroileítis.

Las inyecciones contienen una medicación adormecedora (por ejemplo novocaína). Se inyecta un esteroide (por ejemplo cortisona) en la articulación. Si la inyección alivia el dolor significa que la articulación es probablemente la fuente del dolor.

Estas inyecciones se suelen aplicar con la ayuda de rayos X para asegurar que se aplica directamente en la articulación.

Si a través de estos examanes el especialista diagnostica que efectivamente se trata de Sacroileítis, entonces se puede empezar a valorar las diversas medidas para tratar  la dolencia.

TRATAMIENTO

El tipo de tratamiento que su médico le recomendará depende de los signos y síntomas que está teniendo, así como la causa subyacente de la sacroileítis.

Medicamentos

Dependiendo de la causa de su dolor, su médico puede recomendar:

  • Analgésicos. Si los medicamentos para el dolor sin receta no proporcionan suficiente alivio, el médico puede prescribir las versiones más fuertes de estos fármacos. En ocasiones, un curso corto de narcóticos pueden ser prescritos. Los narcóticos son adictivos y no se debe utilizar durante largos períodos de tiempo.
  • Relajantes musculares. Medicamentos como ciclobenzaprina (Flexeril, Amrix) puede ayudar a reducir los espasmos musculares asociados a menudo con sacroileítis.
  • Inhibidores del TNF. Factor de necrosis tumoral (TNF) – tales como etanercept (Enbrel), adalimumab (Humira) e infliximab (Remicade) – a menudo ayudan a aliviar el tipo de sacroileítis que está asociada con la espondilitis anquilosante.

Fisioterapia

Su médico o terapeuta físico puede ayudarle a aprender de amplitud de movimiento y ejercicios de estiramiento para mantener la flexibilidad de las articulaciones y ejercicios de fortalecimiento para dar a sus músculos una estabilidad adicional.

Procedimientos quirúrgicos y otros

Si otros métodos no han aliviado su dolor, su médico puede sugerir:

  • Inyecciones conjuntas. Los corticosteroides pueden ser inyectados directamente en la articulación para reducir la inflamación y el dolor. Pero usted puede recibir sólo unas pocas inyecciones conjuntas de un año debido a que los esteroides pueden debilitar los huesos de su conjuntas y los tendones.
  • Denervación por radiofrecuencia. La energía de radiofrecuencia puede dañar o destruir el tejido nervioso causando su dolor.
  • Estimulación eléctrica. La implantación de un estimulador eléctrico en el sacro puede ayudar a reducir el dolor causado por sacroileítis.
  • Fusión articular. Aunque la cirugía es raramente utilizado para tratar la sacroileítis, la fusión de los dos huesos juntos con herrajes de metal a veces puede aliviar el dolor sacroileítis.

 

Información extraída de la web tuespaldasana.com y sacroileitis.com

El síndrome del miembro fantasma.

El síndrome del miembro fantasma es la percepción de sensaciones de que un miembro amputado todavía está conectado al cuerpo y está funcionando con el resto de éste; se solía creer que esto se debía a que el cerebro seguía recibiendo mensajes de los nervios que originalmente llevaban los impulsos desde el miembro perdido. Sin embargo, la explicación más plausible hoy en día consiste en que el cerebro sigue teniendo un área dedicada al miembro amputado por lo que el pacientemiembro fantasma sigue sintiéndolo: ante la ausencia de estímulos de entrada que corrijan el estado del miembro, el área genera por su cuenta las sensaciones que considera coherentes. Esta área sin función tras la amputación puede ser invadida por áreas vecinas con lo que utiliza sensaciones de otras partes del cuerpo para disparar las sensaciones del miembro amputado.

Entre el 50 y 80% de las personas amputadas experimentan estas sensaciones fantasmas en su miembro amputado, y la mayoría de estas personas dice que las sensaciones son dolorosas. Las sensaciones fantasmas también puede ocurrir después de quitarse otras partes del cuerpo y no necesariamente un miembro, por ejemplo después de quitarse un seno, un diente (dolor del diente fantasma), o un ojo (síndrome del ojo fantasma).

CAUSAS

Se desconoce la causa exacta del síndrome del miembro fantasma. Se presume que las sensaciones se deben al intento del cerebro por reorganizar la información sensorial que sigue a la amputación. Esencialmente, el cerebro debe “renovar los cables por sí mismo” para ajustarse a los cambios en el cuerpo.

FACTORES DE RIESGO

Los factores que incrementan las probabilidades de desarrollar síndrome del miembro fantasma son:

  • Dolor de pre-amputación. Un paciente que tenga dolor en el miembro antes de ser amputado tiene más probabilidad de experimentar dolor fantasma posteriormente.
  • Coágulo sanguíneo en el miembro amputado.
  • Infección en el miembro antes de la amputación.
  • Daño previo en la médula espinal o en los nervios periféricos que abastecían al miembro afectado.

CLÍNICA

Los síntomas ocurren en las personas a las que se les ha amputado un miembro y a las que nacieron sin un miembro. Los síntomas se perciben en un miembro que no existe, e incluyen los sintomas siguientes:miembro fantasma1

  • Dolor.
  • Placer.
  • Sensación de un artículo de ropa o joyería.
  • Sensación de que el miembro aún está unido y funcionando normalmente.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Los medicamentos seleccionados para tratar el dolor del miembro fantasma incluyen:

  • Antidepresivos: usualmente tratan la depresión, pero pueden ser útiles contra el dolor del miembro fantasma en dosis más bajas.
  • Anticonvulsivos: usualmente para controlar los ataques, pero también pueden ser útiles en este caso.
  • Clorpromazina: usualmente trata la esquizofrenia, pero también puede ser útil en este caso.
  • Opiáceos: poderosos analgésicos (por ejemplo, la morfina).
  • Clonidina: usualmente trata la presión arterial alta, pero es útil con el dolor generado en el cerebro.
  • Baclofeno: relajante muscular y usado para tratar el dolor por daño nervioso.

TRATAMIENTO CON ESTIMULACIÓN ELÉCTRICA

Existe evidencia para sugerir que estimular los nervios o regiones del cerebro involucradas en el dolor puede ayudar a algunos pacientes. Ejemplos incluyen:

  • Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS): se envía una pequeña corriente eléctrica a través de la piel hacia puntos en el camino nervioso
  • Estimulación magnética transcraneal: éste es un procedimiento experimental que involucra un fuerte impulso magnético a través del cuero cabelludo hacia adentro del cerebro (proporciona sólo alivio temporal)
  • Estimulación de la médula espinal: se inserta un electrodo y se aplica una pequeña corriente eléctrica en la médula espinal para aliviar el dolor

Texto extraído de Wikipedia.