Este verano luzco tableta con mi aparato de calambrazos ¿O no?

Ahora que se acerca el buen tiempo y con ella la época de lucir cuerpo serrano, llega también el bombardeo de publicidad en la tele acerca de dietas milagrosas y miles de crema y aparatos de corrientes que moldean la figura hasta convertirnos en modelos de pasarela, mientras estamos tumbados en el sofá comiendo palomitas, así de fácil.

Y claro, como siempre habrá quien confíe en estas soluciones milagrosas y luego se sienta estafado, vamos a dedicar este artículo a hablar de esos maravillosos electroestimuladores que contraen y relajan los músculos hasta conseguir unos brazos y un abdomen dignos de un concursante de algún programa de tele…DSC_9606

En primer lugar decir que estos aparatos realmente si que funcionan, es decir, si que son capaces de producir contracciones de los músculos a través de impulsos eléctricos, esto no tiene ningún misterio, nuestro cuerpo funciona a través de señales eléctricas que se transmiten por el sistema nervioso y que una vez llegados al músculo, se traducen en movimiento (tenéis un estupendo artículo sobre placa motora en esta misma web). Podréis pensar también que para que un músculo trabaje y coja un buen tono muscular, todo es tan sencillo como contraer y relajar independientemente de la intensidad del trabajo muscular y es aquí donde empieza el error.

En primer lugar, la mayoría de estos cacharritos no tienen la suficiente capacidad de producir contracciones musculares de tal intensidad que sean capaces de hipertrofiar un músculo, para que un músculo pueda llegar a ponerse como los que salen en los anuncios, hacen falta 3 cosas:

1) Un buen aparato, con gran modalidad de corrientes y más concretamente las corrientes de fortalecimiento muscular o corrientes rusas

2) Una persona con una base atlética importante, capaz de soportar la intensidad de estas corrientes, sin sufrir roturas musculares y capaz de aguantar la desagradable sensación de electricidad que se necesita con semejantes potencias

3) Necesita además que en el momento en el que se producen las contracciones por parte del aparato, la persona contraiga con todas sus fuerzas y además si puede ser, esto lo acompañemos del uso de lastres. Los aparatos más modernos (y más caros), notan la contracción del paciente y en ese momento mandan el impulso eléctrico, haciendo más sencillo y efectivo este trabajo.

EMS corrientes rusas

Así que ya de entrada, de pasivo nada, que hay que estar pendiente del paso del impulso eléctrico y contraer con fuerza y además colocar lastres y aguantar una intensidad de corriente que ninguna de las personas que no hagan deporte habitualmente serían capaces de soportar. Esas bonitas imágenes que salen de corrientes que producen una agradable vibración no valen en ningún caso para fortalecer músculos, si para relajarnos. Hacen falta, insisto, corrientes mantenidas durante unos segundos y de una intensidad tremenda.

Lo que si hacen estos aparatos que se usan diariamente en rehabilitación, es ayudar al fisioterapeuta a la temprana recuperación de músculos atrofiados por inmovilizaciones, operaciones, parálisis, encamamientos y un largo etc de patologías que cursen con pérdida de masa muscular y potencia. Es decir que en situaciones en las cuales el músculo esté muy debilitado, nos ayudan a recuperar antes unas condiciones basales, normales, nada de músculos de gimnasio y por supuesto con la colaboración del paciente y en el entorno de un programa de ejercicios completo para un músculo determinado.

Podría exponerles una serie de datos técnicos con curvas y gráficas de la diferencia existente entre los aparatos que anuncian en la tele y los aparatos de uso en clínicas que si que verdaderamente son capaces de potenciar hasta extremos insospechados los músculos, pero sólo enturbiaría este artículo con detalles que pocos entenderán.

Sería muy importante que os quedarais con unos pocos conceptos:

1) Los electroestimuladores FUNCIONAN, pero ojo, nunca como trabajo pasivo sin más, nunca con esos aparatos sencillitos que se anuncian, nunca conseguirán EMScomplexese cuerpo de modelo. Funcionan para la recuperación funcional de personas con patologías, con atrofia muscular y falta de potencia muscular, para recuperar hasta niveles normales y siempre con un programa de ejercicios. NUNCA PASIVO.

2) Las corrientes capaces de producir hipertorfia muscular, existen, pero no los que anuncian la tele y JAMÁS pueden ser usadas en personas no entrenadas, porque provocan roturas musculares y porque la intensidad del impulso es tan alta que no puede ser soportada por cualquiera.

3) Una buena terapia, tanto para recuperación de un músculo, como para entrenamiento deportivo, debe ser supervisada por un profesional cualificado, que conozca el cuerpo humano y los aparatos, puesto que los aparatos bueno, requieren el ajuste de una serie de parámetros que los de “la tele” no permiten y que aunque permitieran, no pueden ser comprendidos por toda la gente. Para curarse en salud, estos aparatos vienen con programas determinados que ni aún poniéndolos a trabajar a máxima potencia, puedan provocar lesiones, no vaya a ser que caiga alguna denuncia como a las zapatillas que adelgazan, que esa es otra estafa que algún día comentaremos.

CONCLUSIÓN

Que cada uno haga lo que quiera, no hay ningún problema en que desembolse el dinero en cuestión para hacerse con un aparato de estos, no pasa nada, en el peor de los casos no va a notar nada, ni para bien ni para mal, no va a dañar su salud, ni tampoco va a estar peor de lo que estaba, pero si tiene que comprometer el modelado de su figura de cara a este verano a un aparato doméstico standard de estos, vaya pensando en otras alternativas o volver a lucir barriga un año más.

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Los trastornos de la marcha en el paciente anciano

Los trastornos de la marcha son ningún género de dudas, uno de los problemas más frecuentes de la edad geriátrica, suponen un riesgo muy grande contra la integridad física de la persona, por las posibles caídas y suponen una de las principales causas de ingreso en Residencias.

La pérdida de la capacidad de deambulación o sus alteraciones, suponen un problema no sólo a nivel físico sino también a nivel psicológico, puesto que supone la pérdida de la capacidad de ser independiente, de tomar decisiones acerca de donde ir y cuando hacerlo, lo que suele llevar a la persona a un cuadro mixto de problema físico y psicológico, que dificulta todavía más su abordaje a la hora de la recuperación.

Debemos saber diferenciar lo que son cambios propios de la edad, de lo que son marchas patológicas asociadas a enfermedades, existiendo muchas veces una delgada línea entre ellas, que imposibilita diferenciar que es propio de los años y que es secundario a enfermedades.

Epidemiología

 En un estudio de 260 personas mayores de 60 años presentaban alteración de la marcha el 15 %. En otro estudio de 467 personas tenían alteración de la marcha el Trastornos marcha13 % entre los 65 y 74 años, el 28 % entre los 75-84 años y el 44 % entre los 85 años y mayores .Las alteraciones del equilibrio también son frecuentes entre la población anciana, causando riesgo de caídas y lesiones relacionadas con las caídas. Cada año se caen el 20-30 % de los ancianos que viven independientemente.

En el 25 % de los casos se produce una lesión importante y en el 5 % una fractura. Los trastornos de la marcha contribuyen considerablemente al riesgo de caídas y a las lesiones relacionadas con las caídas. La lesión accidental es la sexta causa de muerte en personas mayores de 65 años (No la caída en sí, los problemas asociados a la inmovilidad), siendo las caídas la principal causa de lesión en este grupo de edad. Muchas personas mayores limitan voluntariamente su actividad debido a su preocupación sobre su capacidad motora y el miedo a caerse . Debido a esto, para muchas personas mayores que viven solas, el trastorno de la marcha es un factor que determina la decisión de ingresar en una residencia.

Factores anatómicos y fisiológicos de la marcha normal

El hombre necesita alcanzar una postura de bipedestación estable antes de iniciar la marcha. En la posición erecta, la estabilidad mecánica se basa en el soporte musculoesquelético que se mantiene por un equilibrio dinámico en el que se encuentran implicados diversos reflejos posturales. Estas respuestas posturales son generadas por la integración de los estímulos aferentes visuales, vestibulares y propioceptivos en el contexto de decisiones voluntarias y continuos ajustes inconscientes del sujeto. Las respuestas posturales consisten en contracciones sinérgicas y coordinadas de los músculos del tronco y de las extremidades, corrigiendo y controlando el balanceo corporal, y manteniendo la postura vertical del cuerpo . Una vez que el cuerpo se encuentra erecto y estable, puede empezar la locomoción.La marcha tiene dos componentes principales: equilibrio y locomoción. El equilibrio es la capacidad de adoptar la posición vertical y de mantener la estabilidad. La locomoción es la capacidad para iniciar y mantener un paso rítmico. Estos componentes de la marcha son diferentes pero están interrelacionados.

 Efectos de la edad en la marcha

Los cambios atribuibles a la edad modifican las características de la marcha. Sin embargo, la edad avanzada no debe acompañarse inevitablemente de alteración de la marcha, puesto que hay personas que alcanzan la novena década de vida sin apenas limitaciones. En la edad avanzada pueden asociarse diferentes factores que contribuyen a incrementar los cambios atribuibles a la vejez o a que aparezca un trastorno de la marcha con determinadas características.

Aunque los cambios de la marcha relacionados con la edad, tales como la reducción de la velocidad y el acortamiento del paso, son más aparentes a partir de los 80 años, la mayoría de los trastornos al caminar se relacionan con una enfermedad subyacente y suelen hacerse más patentes cuando ésta progresa.

Diferentes estudios han señalado que en relación con la edad avanzada aparece pérdida de fuerza en los miembros inferiores , deterioro de la sensibilidad vibratoria y de la visión, especialmente de la periférica . Los cambios musculoesqueléticos que ocurren con la edad y el declinar del estado cardiovascular también deben ser tenidos en cuenta. El balanceo anteroposterior del tronco se encuentra aumentado en los ancianos, especialmente en aquellos que se caen. Varios autores han encontrado correlación entre el balanceo postural y el riesgo de caerse.

Estos datos sugieren que el deterioro de los reflejos posturales parece ser un importante factor en la alteración de la marcha y de la postura en la vejez.

Finalmente, pueden existir errores en la valoración central de la información sensorial, o del cálculo de las respuestas motoras apropiadas. No obstante, aunque el deterioro del equilibrio puede estar directamente relacionado con la edad, la falta de equilibrio clínicamente significativa suele ser una consecuencia de trastornos neurosensoriales añadidos .

Clínica

No debemos olvidar que aunque un análisis concienzudo de la persona y su historial médico, puede aportar información importante acerca de cual es el problema Trastornos de la marcha1que afecta a la marcha, la mayoría de los casos existen una multitud de trastornos que actúan de forma concomitante, aportando cada cual una limitación que luego se reflejará en la marcha global. Por citar unas cuantas posibilidades, una alteración de la marcha caracterizada por tropiezos y caídas puede deberse a un trastorno piramidal, extrapiramidal, cerebeloso o neuromuscular. Otro aspecto a considerar es que los pacientes con alteraciones de la marcha suelen referir, además de la dificultad para caminar, caídas o miedo a caerse, pocos otros síntomas.

La pérdida de fuerza en los miembros inferiores puede manifestarse de diferentes formas. Sensaciones de pesadez, rigidez o de falta de la respuesta motora deseada pueden ser los síntomas iniciales de una lesión piramidal, paraparesia espástica o de una hemiparesia.

Existencia de procesos degenerativos sobre la columna con repercusión sobre los nervios periféricos, con dolor y falta de fuerza, alteración en los pies, degeneración en articulaciones intermedias, trastornos de la vista y el oído, enfermedades degenerativas como el Parkinson (Marcha festinan), Alzheimer y su tendencia a vagabundeo, lesiones ligamentosas y alteración de la propiocepción, son sólo algunos ejemplos de trastornos que van a influir de manera decisiva en el equilibrio y en la marcha.

Los reflejos posturales se evalúan mediante la maniobra del empujón. El explorador se coloca detrás del paciente y, después de advertirle de la maniobra que se va a realizar, tira bruscamente de los hombros hacia atrás (el paciente es empujado hacia el explorador). Se considera estable al paciente si permanece de pie sin ayuda e inestable si se hubiera caído de no habérsela proporcionado.

En la marcha deben tenerse en cuenta la forma de inicio, la longitud del paso, la separación pie-suelo y el balanceo de miembros superiores.La valoración de los movimientos del tronco incluye la capacidad de sentarse en una silla, de levantarse de una silla manteniendo los brazos cruzados y de darse la vuelta estando tumbado en una camilla.

Examen de la postura y de la marcha

Postura

  • Postura de la cabeza, de las extremidades y del tronco
  • Bipedestación con base espontánea
  • Bipedestación con los pies juntos

Marcha

  • Inicio
  • Longitud del paso
  • Separación pie-suelo
  • Balanceo de miembros superiores
  • Marcha en “tandem”

Maniobras especiales

  • Maniobra de Romberg
  • Maniobra del empujón
  • Levantarse de una silla

Examen articular, motor y sensitivo (decúbito)

  • Movilización articular pasiva
  • Masa muscular
  • Tono
  • Fuerza
  • Movimientos del tronco (darse la vuelta)
  • Reflejos profundos
  • Maniobra talón-rodilla

 

La aplicación de la escala de Tinetti permite una valoración del equilibrio y de la marcha. En los pacientes con alteración de la marcha, la prueba “Up & Go” cronometrada proporciona información sobre el equilibrio, la marcha y la capacidad funcional. Se registra el tiempo transcurrido desde que el paciente se levanta de una silla provista de apoyabrazos (de una altura aproximada de 46 cm), camina una distancia de 3 metros, se da la vuelta, vuelve caminando y se sienta nuevamente

Etiología

Las alteraciones de la marcha pueden ser debidas a múltiples causas, como consecuencia de los diversos sistemas anatómicos implicados en la deambulación. En un estudio de 35 pacientes mayores de 65 años con alteración de la marcha, efectuado en un hospital general, la mayoría consideraban el dolor como la causa mas frecuente de su dificultad para caminar.

Otras causas señaladas fueron falta de equilibrio, rigidez, mareo, acorchamiento y debilidad. En este estudio se encontró que la artrosis fue el diagnóstico primario en el 35% de los pacientes. No obstante, el 75% de los pacientes tenían mas de un diagnóstico que contribuía a la alteración de la marcha. Las enfermedades cerebrales focales, miopatías severas, enfermedades cerebelosas y neuropatías periféricas producen cambios de la marcha que suelen ser característicos y que habitualmente permiten un diagnóstico clínico fácil. Por el contrario, las alteraciones de la marcha debidas a enfermedades cerebrales bilaterales suelen ser de difícil diagnóstico.

Frecuentemente, los cambios compensatorios predominan y enmascaran las características de la alteración simétrica y leve de la marcha. La dificultad diagnóstica también es debida al hecho de que muchas enfermedades degenerativas lesionan las mismas áreas del cerebro, tronco cerebral y cerebelo, y áreas que no son afectadas directamente pueden serlo indirectamente a través de interacciones fisiológicas.

Aunque muchas alteraciones de la marcha en este grupo de edad son debidas a problemas musculoesqueléticos, frecuentemente la causa del trastorno es neurológica. En pacientes mayores de 65 años con alteración de la marcha a los que les ha sido efectuado un estudio neurológico se ha encontrado una causa responsable en la mayor parte de los casos. Estos han sido pacientes con parkinsonismo idiopático, mielopatía cervical espondiloartrósica, infartos cerebrales múltiples, alteraciones de la sensibilidad propioceptiva o con otras enfermedades identificables. Sin embargo, en el 10-20 % de los pacientes no se ha encontrado una causa. En estos casos se evidencian alteraciones de la marcha que no pueden ser explicados por los signos acompañantes.

Estos casos se han denominado marcha senil esencial, marcha senil idiopática, trastorno frontal de la marcha o marcha apráxica. Anteriormente ya se habían utilizado otros términos para hacer referencia a alteraciones de la marcha similares, tales como ataxia frontal, marcha a pequeños pasos (marche à petit pas), marcha senil, parkinsonismo de la mitad inferior del cuerpo y parkinsonismo arteriosclerótico.

Estos cuadros clínicos se han agrupado denominándolos alteraciones de nivel superior de la marcha , clasificándolos en alteraciones de la marcha de nivel inferior, medio y superior. Las alteraciones de la sensibilidad propioceptiva, de la percepción visual y laberíntica, o la disfunción del sistema musculoesquelético, causan alteraciones posturales y de la marcha de nivel inferior. Los pacientes con trastornos de éste tipo, suelen poder compensarlos y mantener una deambulación independiente si el sistema nervioso central (SNC) se encuentra intacto. Las alteraciones de nivel medio de la marcha incluyen la marcha espástica, atáxica, distónica y coreica. La disfunción sensitivomotora de nivel medio causa distorsión de las sinergias posturales y locomotoras. El SNC selecciona las respuestas posturales y locomotoras adecuadas, pero su ejecución es defectuosa. No hay dificultad para iniciar la marcha, pero el paso es anormal.

El parkinsonismo en fase inicial también cae dentro de esta categoría, si bien en las fases avanzadas se añaden alteraciones del equilibrio e inicio de la marcha, que son características de las disfunciones de nivel superior. Se ha propuesto una clasificación de las alteraciones de nivel superior de la marcha entendiendo como tales las que no pueden ser explicadas por síndromes musculoesqueléticos, neuromusculares, vestibulares, piramidales, cerebelosos o extrapiramidales. Dentro de este grupo se incluyen trastornos conocidos como marcha cautelosa o precavida , desequilibrio subcortical, desequilibrio frontal, insuficiencia aislada del inicio de la marcha y trastorno de la marcha frontal.

Texto extraído del artículo sobre trastornos de la marcha en el anciano de Oriol Franch, del servicio de Neurología del Hospital Ruber Internacional de Madrid

Las contenciones mecánicas en Residencias.

Uno de los temas más polémicos, junto al de los malos tratos, al que se enfrentan las Residencias de Ancianos, sea posiblemente el del uso indiscriminado de medidas de contención mecánica, cinturones de seguridad, muñequeras y barandillas. Pues  bien, existe mucha habladuría al respecto y mucha desinformación, por lo que resulta necesario analizar con cautela este tema antes de poder asegurar que se sujetan a las personas sin criterio alguno.

Se define la contención mecánica según los protocolos elaborados por los servicios de Salud de las distintas comunidades, como la sujeción física de un paciente, cinturonescomo medida extrema para evitar daños al propio paciente, a otras personas y el entorno físico que lo rodea. Asimismo se señala en el citado protocolo que esta actuación tiene una serie de connotaciones éticas y legales muy importantes. El paciente no es capaz de controlar su comportamiento y es responsabilidad de los profesionales proporcionarle dicho control. Dado el carácter extremo de la medida y que se trata de una intervención no carente de riesgos, hay que garantizar que su uso sea realmente excepcional y que cuando la contención mecánica sea realmente necesaria, su duración sea lo más breve posible y su aplicación se desarrolle en condiciones óptimas para el paciente.

Y en la propia definición aparece el carácter excepcional, extremo, puntual y reevaluable de la medida. Esto quiere decir que nos enfrentamos a un tema mucho más delicado de lo que puede parecer. Sujetar a una persona puede ser tan sencillo como coger un cinturón y atarlo a un sillón o una cama, pero nada más lejos de la realidad.

En nuestros centros existen, en primer lugar, protocolos de actuación del servicio de enfermería y fisioterapia, que irán encaminados en la medida de lo posible a utilizar todo el arsenal terapéutico del que dispongan para evitar situaciones límites en las que sea necesario tener que recurrir a las sujeciones. Medidas como refuerzos de equilibrio, potenciación muscular, movilizaciones, ayudas para la marcha, medicación antipsicótica, curación de heridas limitantes y un largo etc que buscan reducir las incapacidades motoras y psicosociales que en última instancia nos llevarían a tener que tomar la decisión de restringir los movimientos de la persona.

Además de los protocolos de los diferentes servicios de trabajo, existen los protocolos generales del centro y en concreto, un protocolo que analiza los posibles riesgos potenciales de accidentes, quemaduras, resbalones, caídas a distinta altura, barreras arquitectónicas, alteraciones individuales de la movilidad, alteraciones conductuales…

Con todo esto lo que hacemos es evaluar por un lado las condiciones de cada paciente y por otro lado las condiciones del centro, si sabemos como se comporta un individuo y sabemos los peligros del entorno, entonces estamos en condiciones de elaborar un mapa que nos detalle con mucha precisión, el riesgo real que suponen las conductas de algunos individuos, para si mismo y para los que le rodean.

El establecimiento de un diagnóstico médico, que identifica las patologías de base, está realizado en muchas ocasiones por más de un facultativo, está estudiado a fondo por los especialistas de Geriatría, Psiquiatría, Neurología, Traumatología,etc  de los hospitales de la zona y revisado de forma continua por su médico del CAP y por el médico de la Residencia, quien realiza los ajustes necesarios en la medicación a fin de conseguir un buen control de la conducta.

Los servicios de enfermería, fisioterapia y Auxiliares están en permanente contacto para saber que tal es la conducta de la persona en los diferentes momentos del muñequeradía, si presenta agitación por las noches, en la cama, al levantarlo, al vestirlo, al comer, si aprecian inestabilidad al caminar, si se marea. Cualquier riesgo es valorado por varias personas de diferentes servicios, para al final llegar a un acuerdo de que sería lo mejor para todos, para el paciente y para el entorno.

Una vez se ha determinado que la persona padece alguna enfermedad mental, física o ambas, que en caso de no actuar limitando sus movimientos, tengamos la certeza de que puede suponer un riesgo muy elevado de sufrir algún tipo de accidente con consecuencias serias, se informa a los familiares de la situación y se les plantean las alternativas. En caso de que la familia esté de acuerdo con la prescripción de sujeciones mecánicas, éstos, deben firmar un consentimiento informado en que se expresan los motivos por lo que se hace y los riesgos de no hacerlo, se refleja la temporalidad y la puntualidad del uso de las medidas, es decir, el firmar una prescripción de cinturón, no implica usar el cinturón las 24 horas del días, pero si permite su uso en un momento determinado de máxima agitación pisco-motora.

El médico de la Residencia firma otra prescripción con los motivos médicos, el tipo de sujeción, el momento del día en que se usará y los riesgos que existen de no hacerlo. Estas prescripciones son reevaluadas cada 3 meses como máximo, pudiendo ser añadidas o eliminadas en cualquier momento si cambian las circunstancias de la persona, y siempre con el consentimiento de la familia. Todas estas prescripciones son almacenadas con el historial de cada persona y pueden ser requeridas por las inspecciones de bienestar social en cualquier momento, quienes verifican la validez de los documentos y que no hay una sola sujeción mecánica puesta sin una autorización médica y de la familia.

En nuestros centros trabajamos duro por disminuir al máximo el uso de las sujeciones pues supone llevar al extremo las medidas de seguridad sobre la persona, hasta el punto de tener que privarles de la más mínima expresión de autonomía, por lo que nuestros equipos multidisciplinares trabajan reduciendo los riesgos y minimizando las sujeciones.

Con todo esto, esperamos haber aclarado que el proceso de prescripción de sujeciones mecánicas es un tema muy serio y con muchas implicaciones legales, que requiere de un análisis muy certero y precisa de los consentimientos por parte de los médicos prescriptores y por parte de los familiares. Sólo se prescriben sujeciones en aquellas personas que por su estado mental o física, presenten un altísimo riesgo de caídas con consecuencias (ni siquiera caídas leves), autolesiones, agresiones a otros residentes y trastornos graves de la convivencia, nada más. Si no se cumplen esos requisitos, no se usan estas medidas.

Enfermedades infecciosas: Las infecciones de orina (ITU).

La infección del tracto urinario es una infección que afecta a cualquier parte del sistema urinario, de los riñones, la vejiga o la uretra. Se define como la presencia de microorganismos en alguna parte de ese sistema. Cuando afecta a los riñones, se llama pielonefritis, cuando es la vejiga, cistitis, uretritis cuando afecta a la uretra, y cuando afecta a la próstata, llamada prostatitis.

Las principales funciones de las diferentes partes del sistema urinario:aparato excretor

– Los riñones filtran la sangre. Que permiten la eliminación de residuos y también juegan un papel importante en la regulación de los fluidos corporales y la presión arterial.
– Los uréteres son pequeños canales que permiten el paso de la orina desde los riñones hasta la vejiga.
– La vejiga actúa como un reservorio de orina.
– La uretra transporta la orina desde la vejiga al exterior del cuerpo.

Tipos:

  • Cistitis. Con mucho, la forma de la infección de las vías más comunes, la cistitis afecta casi exclusivamente a las mujeres. Esta es la inflamación de la vejiga. En la mayoría de los casos, la inflamación es causada por la proliferación de bacterias intestinales Escherichia coli, que son numerosas en todo el ano. La bacteria pasa por el ano y la vulva de la vejiga, la uretra. Cualquier cosa que interfiera con el vaciado de la vejiga aumenta el riesgo de cistitis. La cistitis es siempre acompañada de la uretritis, inflamación de la uretra.
  • Uretritis. Si la infección sólo afecta a la uretra (el tubo que conecta la vejiga a la abertura de la uretra), se denomina uretritis. Esta es una infección de transmisión sexual (ETS) entre los hombres, pero las mujeres pueden sufrirla igualmente. Diferentes agentes infecciosos pueden causar uretritis. Los más comunes son la clamidia y la gonorrea (la bacteria que causa la gonorrea). En los hombres, la uretritis puede estar asociado con la prostatitis (infección de la próstata).
  • Pielonefritis. La pielonefritis es una enfermedad más grave. Se refiere a la inflamación de la pelvis (la cavidad del riñón que recoge la orina) y el riñón en sí. Esto es generalmente causado por una infección bacteriana. Esta puede ser una complicación de la cistitis no tratada o tratada inadecuadamente, lo que conduce a la propagación de bacterias de la vejiga a los riñones. La pielonefritis aguda se presenta principalmente en mujeres, especialmente las mujeres embarazadas. También es común en niños con reflujo ureteral causando malformación de la orina desde la vejiga hacia los riñones.

Prevalencia:

La frecuencia de la infección urinaria depende de la edad y el sexo. Las mujeres son más afectadas que los hombres porque la uretra de las mujeres es más corta que la del hombre, lo que ayuda a la contaminación de la vejiga por una bacteria. Alrededor del 2% al 3% de las mujeres adultas tienen cistitis cada año.

Mientras que los jóvenes no se ven afectados por esta condición, los hombres de mediana edad que sufren de problemas de la próstata se encuentran en mayor riesgo.

Como los niños, que son más raramente afectados. Alrededor del 2% de los recién nacidos y los bebés tienen infecciones urinarias. Es sobre todo los bebés varones que tienen anormalidades del tracto urinario los que sufren esta enfermedad. A la edad de 6 años, el 7% de las niñas y el 2% de los niños tenían al menos una infección del tracto urinario.

En el adulto mayor la prevalencia es al menos el 10% de los varones y el 20% de las mujeres mayores de 65 años tienen bacteriuria asintomática. La prevalencia de esta enfermedad es considerablemente mayor en ancianos que viven en residencias, entre el 17 y el 55% en mujeres, el 15 y el 31% en varones y casi el 100% en portadores de sonda urinaria permanente, y aumenta progresivamente con la edad. En los pacientes con bacteriuria asintomática, el riesgo de desarrollar una ITU sintomática es bajo; se ha estimado una incidencia de 0,11-0,15 episodios por año.

Causas:

Normalmente, la orina es estéril. Contiene 96% de agua, sales y componentes orgánicos, pero no es libre de microorganismos. El tracto urinario tiene muchas defensas contra la infección:

– El flujo urinario expulsa las bacterias y hace más difícil a la altura de la vejiga y los riñones;
– La acidez de la orina (pH inferior a 5,5) inhibe el crecimiento de las bacterias;
– La forma de los uréteres y la vejiga impide el aumento de la orina de los riñones;
– El sistema inmunológico en la lucha general contra la infección;
– La pared de la vejiga contiene las células inmunes y sustancias antibacterianas;
– Para los hombres, las secreciones prostáticas contienen sustancias que retardan el crecimiento de bacterias en la uretra.

Sin embargo, en los casos de infección del tracto urinario, los agentes infecciosos (bacterias en la mayoría de los casos) son capaces de “colonizar” el sistema urinario. La orina es entonces contaminada: mediante la presencia de bacterias en la orina, el médico confirma el diagnóstico de infección del tracto urinario. La contaminación bacteriana suele ser facilitada por el hecho de no beber suficiente agua.

En más del 80% de las infecciones del tracto urinario, el organismo causal es una bacteria intestinal llamada Escherichia coli. Otras bacterias comunes son Proteus mirabilis, Staphylococcus saprophyticus, Klebsiella… Algunas infecciones de transmisión sexual (gonorrea, clamidia) también puede manifestarse como uretritis.

Muy raramente, infecciones del tracto urinario pueden ser causadas por bacterias que se han extendido en el tracto urinario de la infección de otras partes del cuerpo.

 Sintomatología:

  • Dolor o ardor al orinar.CISTITIS
  • Una frecuencia anormalmente elevada de orina durante el día (a veces la necesidad de orinar aparece también en la noche).
  • Una sensación persistente de la necesidad de orinar.
  • Trastornos urinarios que emiten un olor desagradable.
  • Presión en el abdomen.
  • A veces, sangre en la orina.

En el caso de una infección renal (pielonefritis)

  • Dolor severo en la espalda baja o en el abdomen o los genitales.
  • Escalofríos.
  • Fiebre alta.
  • Vómitos.
  • Deterioro de las condiciones generales.
  • Los síntomas de la cistitis (sensación de quemazón y frecuentes) pueden estar presentes o no. Están ausentes en el 40% de los casos 21.

En los niños:

En los niños, las infecciones del tracto urinario pueden ocurrir más atípicas. A veces causa la cistitis sin otros síntomas. Un dolor de estómago y la enuresis (orinarse en la cama) también puede ser un signo de una infección del tracto urinario. Entre los niños pequeños, la sensación de ardor durante la micción se puede manifestar por las quejas o el llanto al orinar.

En los recién nacidos y los lactantes, la infección de orina es aún más difícil de reconocer. Por lo general se acompaña de fiebre, rechazo a comer, y los trastornos gastrointestinales y en ocasiones irritabilidad.

En los ancianos:

Los síntomas de la infección del tracto urinario también pueden ser engañosos: fiebre sin otros síntomas, malestar general pero sin fiebre, decaimiento excesivo, desorientación temporo-espacil, cuadros confusionales agudos, somnolencia, dificultades para las funciones motoras, problemas urinarios o digestivos (pérdida de apetito, vómitos…).

Diagnóstico:

Las pruebas y análisis que tendrán que realizarse al paciente dependerán de la zona donde se presume que radica la infección y de los síntomas que éste padezca. Algunas de las pruebas más generales son las siguientes:

  • Examen físico: El médico palpa la zona abdominal y pélvica del paciente para detectar los lugares con dolor o con enrojecimiento.
  • Análisis de orina: Con una muestra de orina del paciente se examina si ésta contiene algún agente infeccioso (germen nocivo). Test con tiras reactivas.
  • Cultivos de orina, líquido vaginal o líquido uretral: Se siembra una gota de algunos de estos líquidos en una placa con nutrientes para bacterias y, después de transcurridas varias horas para que éstas crezcan, se determina qué tipo de bacteria es la causante de la infección y qué antibióticos pueden resultar efectivos (antibiograma).
  • Citoscopia: Consiste en introducir por la uretra un tubo provisto de lentes y luz para observar directamente el estado de la uretra y la vejiga urinaria.
  • Ecografía abdominal: Es un estudio indoloro del abdomen que se realiza mediante ultrasonidos que forman una imagen en un monitor.
  • Urografía: Es una radiografía del riñón, para la cual hay que inyectar previamente una sustancia que creará un contraste y el riñón podrá ser observado con facilidad.

Tratamiento:

Las infecciones del tracto urinario causadas por bacterias pueden ser tratadas fácilmente y rápidamente con antibióticos. Para los casos leves causadas por E. coli, el médico usa una variedad de antibióticos como amoxicilina (Amoxil ®, Trimox ®), nitrofurantoína (Macrodantin ®, Furadantin ®), sulfametoxazol (Bactrim ®, Septra ®) y trimetoprim (Trimpex ®, Proloprim ®). La elección del antibiótico se da en los resultados de los análisis de orina.

Puede ser administrado en una dosis única durante 3, 7 ó 14 días. En la mayoría de los casos, la terapia se ofrece durante tres días (cotrimoxazol). Cuando la infección aparece pocos días después del acto sexual, el médico se asegurará de que esto no es una infección de transmisión sexual (ETS) (gonorrea o clamidia), lo que justificaría un curso de antibióticos.

En adultos mayores con ITUs de repetición será necesario recurrir a antibióticos más potentes y modernos, entre los más comunes nos encontramos la familia de las Quinolonas y las Cefalosporinas, de amplio espectro y buena concentración en orina. Como en toda infección, cuando se recurre con mucha frecuencia al uso de antibióticos, aparecen las temidas resistencias y los tratamientos dejan de ser efectivos. Nos encontramos en demasiadas ocasiones que los ATBs de uso extrahospitalario son ineficaces y la persona debe ser hospitalizada para ser tratado allí de una ITU aparentemente sin mayor importancia.

Los síntomas generalmente desaparecen en 24 a 48 horas, a veces incluso menos tiempo. Pero es importante que la duración de la receta se siga al pie de la letra. Si el antibiótico de elección no es efectivo después de 48 horas, informe a su médico, quien puede sugerir otro tratamiento para la infección de orina.

Para ayudar a eliminar las bacterias, también es necesario beber más de lo habitual durante el proceso. Las personas que experimentan dolor o presión en la parte inferior del abdomen pueden obtener alivio tomando medicamentos para el dolor como antiinflamatorios. También puede colocar una compresa caliente en el abdomen.

Las mujeres embarazadas son sometidas a exámenes de rutina. De hecho, es muy importante detectar la presencia de una infección del tracto urinario durante el embarazo y tratarla si es necesario. En un tercio de los casos la infección puede extenderse a los riñones, con la posibilidad de un parto prematuro o un bebé con bajo peso al nacer. La toma de antibióticos seguros para la madre y el feto puede ser necesaria, incluso si la infección no se acompaña de síntomas.

Movilizaciones del paciente geriátrico: De la cama a camilla

Con dos personas:

  • Una realiza la movilización del enfermo y la otra se asegura de fijar la camilla par que no se mueva y de ayudar a la primera.
  • La camilla se coloca paralela a la cama y bien pegada a ésta.
  • Previamente se habrán sacado la entremetida y el salva camas, tras haber retirado la sábana encimare y las mantas hacia los pies.
  • Una de las dos personas se coloca en el lado externo de la camilla, en el centro, y tira de la entremetida hacia sí, mientras la otra se coloca en la cabecera sujetando al enfermo por los hombros, levantándolos y acercándole hacia la camilla.
  • Una vez que el enfermo está colocado en la camilla, se le tapa con las sábanas y mantas y se arregla la cama.

Con tres personas:

  • Si el enfermo no puede moverse en absoluto serán necesarias 3 personas (también dependerá del volumen del paciente y las condiciones de la habitación).
  • La camilla se coloca perpendicular a la cama, con la cabecera de la camilla tocando los pies de la cama, tened siempre en cuenta que cuando hagamos una transferencia del tipo que sea, el recorrido a realizar, siempre debe ser el más corto posible, para evitar lesiones al paciente y a los cuidadores.
  • Las tres personas se sitúan enfrente a la cama, adelantando un pie hacia la misma.
  • Doblan las rodillas al mismo tiempo y colocan sus brazos bajo el paciente: el primero, uno por debajo de la nuca y hombros y el otro en la región lumbar, el segundo, uno bajo la región lumbar y otro debajo de las caderas, y el tercero, uno debajo de las caderas y el otro debajo de las piernas.
  • Después vuelven al paciente hacia ellos haciéndole deslizar suavemente sobre sus brazos. Éstos se mantienen cerca del cuerpo para evitar esfuerzos inútiles.
  • Se levantan, giran los pies y avanzan hacia la camilla, luego doblan las rodillas y apoyan los brazos en la misma. Los movimientos han de ser suaves y coordinados, con consignas breves y claras, dando seguridad al enfermo y evitando sobreesfuerzos a ninguno de los cuidadores.

Os dejo este último vídeo resumen de todas las transferencias, elaborado por la universidad de Colombia, para que veais diferentes formas de trabajar a lo largo del mundo, pero siempre con unos conceptos universales, seguridad para el paciente, para los cuidadores, movimientos organizados y suaves, consignas claras, eliminación de obstáculos y demás que hemos ido detallado en estos 3 capítulos.

Enfermedades infecciosas: Tuberculosis pulmonar.

Texto extraído de la web médica Medline. Es una infección bacteriana contagiosa que compromete los pulmones y que se puede propagarse a otros órganos.

Causas

La tuberculosis (TB) pulmonar es causada por la bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis) y se puede adquirir por la inhalación de gotitas de agua provenientes de la tos o el estornudo de una persona infectada. La infección pulmonar resultante se denomina tuberculosis primaria.tb

La mayoría de las personas se recupera de la infección de tuberculosis primaria sin evidencia mayor de la enfermedad. La infección puede permanecer  inactiva (latente) por años; sin embargo, en algunas personas se puede reactivar.

La mayoría de las personas que presentan síntomas de una infección de tuberculosis resultaron primero infectadas en el pasado. En algunos casos, la enfermedad puede reactivarse en cuestión de semanas después de la infección primaria.

Las siguientes personas están en mayor riesgo de tuberculosis activa:

  • Los ancianos.
  • Los bebés.
  • Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, debido a SIDA, quimioterapia, diabetes o medicamentos que debilitan el sistema inmunitario (corticoterapia prolongada)

El riesgo de contraer tuberculosis aumenta si usted:

  • Está en torno a personas que padecen la enfermedad.
  • Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento.
  • Padece desnutrición.

Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección tuberculosa en una población:

  • Aumento de las infecciones por VIH.
  • Aumento del número de personas sin hogar (ambiente de pobreza y mala nutrición).
  • Aparición de cepas de tuberculosis farmacorresistentes.

Síntomas

La fase primaria de la tuberculosis normalmente no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar se presentan, pueden abarcar:

  • Tos (algunas veces con expectoración de moco)
  • Expectoración con sangre
  • Sudoración excesiva, especialmente en la noche
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Pérdida de peso

Otros síntomas que pueden ocurrir:

  • Dificultad respiratoria
  • Dolor torácico
  • Sibilancias

Pruebas y exámenes

El médico o el personal de enfermería realizará un examen físico, que puede mostrar:

  • Dedos hipocráticos en manos y pies (en personas con enfermedad avanzada)tuberculosis
  • Inflamación o sensibilidad de los ganglios linfáticos en el cuello u otras áreas
  • Líquido alrededor del pulmón (derrame pleural)
  • Ruidos respiratorios inusuales (crepitaciones)

Los exámenes pueden abarcar:

  • Biopsia del tejido afectado (poco común)
  • Broncoscopia
  • Tomografía computarizada del tórax
  • Radiografía de tórax
  • Prueba de sangre para secreción de interferón gamma, como la prueba QFT-Gold para comprobar la infección de tuberculosis
  • Examen y cultivos del esputo
  • Toracocentesis
  • Prueba cutánea con tuberculina (también llamada intradermorreacción con tuberculina o prueba PPD, por sus siglas en inglés). Test de Mantoux.

En España normalmente, una vez hay sospecha de infección de tuberculosis, se realiza el test de mantoux para comenzar el diagnóstico de la enfermedad.

El test de Mantoux es la prueba que consiste en inyectar antígenos a un organismo para comprobar si se ha producido contacto con la bacteria Mycobacterium o con la vacuna BCG pero sin dejar huella.

La inyección intradérmica es de 0.1 mL de derivado purificado de antígeno de Mycobacterium tuberculosis. Se observa la reacción controlando la induración (pápula) a las 24, a las 48 y a las 72 horas. Cuando la pápula producida tiene más de 5 mm de diámetro se considera que se ha producido un contacto con el bacilo.

En pacientes que ya han recibido la vacuna antituberculosa (la BCG) se considera como positiva una reacción de más de 15 mm. Para pacientes con VIH se considera positiva la reacción ante una induración de cualquier tamaño.

La prueba será positiva según los siguientes parámetros.

  • Pápula de más de 5 mm: pacientes infectados por VIH, contacto cercano con personas infectada por TB o TBC (tuberculosis), radiografía de tórax que demuestre infección por tuberculosis, ingesta de esteroides y receptores de trasplante de órganos.
  • Pápula de más de 10 mm: trabajadores del sector salud, habitantes de asilos, prisioneros, consumidores de drogas parenterales, pacientes con enfermedades que comprometen el sistema inmunológico (como diabetes, leucemia, linfoma, pacientes en diálisis, etc.).
  • Pápula de más de 15 mm: todos aquellos pacientes que no están incluidos en los dos ítems anteriores.

mantoux

Resultados falsos positivos

Un resultado falso positivo de la tuberculina puede darse por infección de micobacterias no tuberculosas o por vacunación previa con la vacuna BCG. La vacunación previa con BCG puede dar falsos positivos muchos años después de dicha vacunación.

Resultados falsos negativos

Puede ocurrir por el efecto booster, consiste en una reacción muy debil de respuesta a la prueba de la tuberculina o Mantoux en pacientes de edad avanzada que se vacunaron o infectaron en su juventud por el bacilo de la tuberculosis (Mycobacterium tuberculosis), debido a que la capacidad de reacción inmunológica disminuye con el transcurso de los años. Cuando se repite la prueba por segunda vez a los 7 o 10 días, el resultado se hace positivo por reforzamiento de la respuesta inmune, sin que ello implique una conversión reciente. La primera prueba se considera en estos casos como un falso negativo y la segunda que se torna positiva es la valida).

Un test de Mantoux positivo, no significa que se haya contraído la enfermedad, significa que ese organismo ha entrado en contacto con la bacteria y por eso reacciona a la tuberculina. Será necesario realizar más pruebas diagnósticas para llegar a una conclusión, Rx de tórax, cultivos de esputo seriados (3 días consecutivos)y analíticas.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es curar la infección con fármacos que combatan las bacterias de la tuberculosis. El tratamiento de la tuberculosis pulmonar activa siempre implicará una combinación de muchos fármacos (por lo regular cuatro). Se continúa la administración de todos los fármacos hasta que las pruebas de laboratorio muestran qué medicamentos funcionan mejor.

Los fármacos que se utilizan con frecuencia abarcan:

  • Isonizida
  • Rifampinatratamiento-de-la-tuberculosis-o
  • Pirazinamida
  • Etambutol

Otros fármacos que se pueden usar para tratar la tuberculosis abarcan:

  • Amikacina
  • Etionamida
  • Moxifloxacina
  • Ácido paraaminosalicílico
  • Estreptomicina

Se trata de un tratamiento combinado bastante potente y en la mayoría de los casos, habrá que tomarlo al menos durante 6 meses, por lo que hay que ser informado por el médico de los riesgos y efectos de la medicación y no abandonarla a mitad.

Cuando las personas no toman sus medicamentos para la tuberculosis según las instrucciones, la infección puede volverse mucho más difícil de tratar. Las bacterias de la tuberculosis pueden volverse resistentes al tratamiento, lo cual significa que los fármacos ya no hacen efecto.

Al médico o al personal de enfermería se le exige por ley notificar su enfermedad de tuberculosis a la Secretaría de Salud local. El equipo de asistencia sanitaria se asegurará de que usted reciba la mejor atención.

Evolución

Los síntomas a menudo mejoran en 2 a 3 semanas después de comenzar el tratamiento. Una radiografía de tórax no mostrará esta mejoría hasta semanas o meses más tarde. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y el tratamiento eficaz se inicia rápidamente.

Posibles complicaciones

La tuberculosis pulmonar puede causar daño permanente a los pulmones si no se trata oportunamente.

Los medicamentos usados para tratar la tuberculosis pueden causar efectos secundarios, que incluyen problemas hepáticos. Otros efectos secundarios abarcan:

  • Cambios en la visión
  • Lágrimas y orina de color anaranjado o pardo
  • Salpullido

Se puede hacer un examen de la visión antes del tratamiento, de manera que el médico pueda vigilar cualquier tipo de cambios en la salud de sus ojos.

Prevención

La tuberculosis es una enfermedad que se puede prevenir, incluso en aquellos que han estado expuestos a una persona infectada. La prueba cutánea (PPD) para tuberculosis se emplea en las poblaciones de alto riesgo o en personas que pueden haber estado expuestas a esta enfermedad, como los trabajadores de la salud.

A las personas que han estado expuestas a la tuberculosis se les deben hacer pruebas cutáneas inmediatamente y tener un examen de control en una fecha posterior si la primera prueba es negativa.

Una prueba cutánea positiva significa que usted ha estado en contacto con la bacteria de la TB. Hable con el médico respecto a cómo evitar contraer esta enfermedad.

El tratamiento oportuno es sumamente importante para controlar la propagación de la tuberculosis desde aquellos que tengan la enfermedad de tuberculosis activa hacia aquellos que nunca han estado infectados con esta enfermedad.

A las personas que hayan recibido la vacuna antituberculosa (BCG) aun se les pueden hacer pruebas cutáneas para la tuberculosis. Analice los resultados del examen (si es positivo) con su médico.

El miedo a la TBC y a otras enfermedades infecciosas, es que se ha observado que las cepas bacterianas causantes de la enfermedad, son cada vez más resistentes a los antibióticos actuales, y ha pasado de ser una enfermedad casi erradicada en los países desarrollados a estar de nuevo muy presente.

Movilización del paciente geriátrico: Transferencia tumbado a sentado.

Para sentar a un enfermo en la cama, si ésta es articulada, basta dar vueltas a la manivela o apretar el botón del mando correspondiente hasta que la elevación de la cama haga que el enfermo se encuentre cómodo y en una postura adecuada a su estado.

Para elevarle los hombros, la persona responsable se coloca de cara al enfermo y de lado respecto a la cama. El pie más cercano se coloca atrás y la mano más lejana se pasa por detrás de los hombros del enfermo balanceando el cuerpo hacia atrás, bajando las caderas verticalmente de forma que el peso pase de la pierna de delante a la de atrás.

Antes de incorporar al paciente en la cama, es importante intentar colocarle el cuerpo de manera que una vez incorporada la cama, la espalda quede perfectamente recta y apoyada en la parte superior.

Para sentar al paciente al borde de la cama:

  • El cuidador adelante un brazo, el más próximo a la cabecera, y rodea los hombros del enfermo, y el otro lo coloca en la cadera más lejano del enfermo.
  • Con esta mano hace que la cadera y las piernas giren de modo que queden colgando del borde de la cama, dependiendo de la habilidad del cuidador, también se puede ayudar de sus MMII para llevar a cabo este paso (no patadas, acompaña con su pierna el recorrido)
  • Con el otro brazo ayuda a erguir el tronco.
  • En el momento en que se ha sentado, se deja a la persona reposar en esa posición durante al menos 3 minutos, para evitar variaciones de tensión que puedan comprometer el equilibrio de la persona, a continuación se coloca la ropa y las zapatillas.

Este vídeo contiene una serie de imprecisiones que es importante reconozcais, no levanteís a la persona con la barandilla bajada, se retira por completo, no dejéis los reposa pies de la silla de ruedas puestos, hay demasiada distancia entre la silla de ruedas y el plano donde se ha sentado la paciente, hay que procurar recorrer la mínima distancia y más si el paciente es obeso o se cansa pronto. Nos sirve de ayuda para visualizar el paso de tumbado a sentado, pero cuidado con los detalles porque son importantes.

Pasar al paciente de la cama a la silla:

Con paciente colaborador:

  • Si hay peligro de que la silla se mueva harán falta dos personas, una de las cuales sujetará la silla por el respaldo para evitar su movimiento, sino se tratará de zancadillear las ruedas o patas de las sillas con uno de los pies del cuidador, para que si se produce el retroceso de la silla, éste pueda ser detenido de inmediato con el pie.
  • Si la cama está muy alta, se colocará un escalón que sea firme y que tenga una superficie suficiente para que el enfermo se mueva sin caerse, pero por experiencia en geriatría, esto muchas veces ocasiona miedo en la persona y falta de colaboración, al notar un plano inestable. A pesar de poder resultar arriesgado, resulta casi más eficaz, hacer que la persona, siempre bien sujetada, aproxime todo lo que pueda los glúteos al borde de la cama, hasta que en la medida de lo posible sus pies puedan entrar en contacto con el suelo. Si aún así no llega a tocar el suelo levemente, lo más seguro para cuidador y enfermo es plantear adaptaciones técnicas en la habitación o cambiar de cama, puesto que tanto a la hora de levantar como de acostar, supondrá un esfuerzo innecesario y nocivo para las personas a cargo y un riesgo de caídas para el enfermo.
  • El paciente se sentará en el borde de la cama y se pondrá, la ropa y las zapatillas (importante que el calzado quede firme y no deslice, en pacientes geriátricos, la falta de fuerza en cuádriceps para asegurar la extensión de cadera y rodilla nos puede llevar a deslizar sobre el suelo, si el calzado además carece de dibujo, el riesgo es aún mayor.). Si nos encontramos con un paciente débil o con un calzado inadecuado, o simplemente por precaución, se recomienda realizar un punto de tope a los pies de la persona, con la ayuda de uno de nuestros pies.
  • Si el paciente no puede realizar por sí solo alguno de los movimientos requeridos para sentarse al borde de la cama, se le ayudará de la manera indicada en forma de sentar al paciente en el borde de la cama
  • La silla se coloca con el respaldo en los pies de la cama y paralela a la misma, pero más importante que ésta consideración, es valorar concienzudamente el estado de cada paciente, conocerlo, saber como reaccionará y donde se van a producir los fallos principalmente, para así trazar mentalmente un plan en el que visualizamos el gesto, lo que puede ocurrir y nos adelantamos a posibles errores, por lo que si es necesario colocar la silla en cualquier otro punto que sepamos nos será útil, el cuidador decidirá donde, según su experiencia.
  • La persona se coloca frente al enfermo con el pie que está más próximo a la silla por delante del otro.
  • El paciente pone sus manos en los hombros del auxiliar mientras éste lo sujeta por la cintura. En la práctica es difícil encontrar personas dispuestas a sujetar por los hombros al cuidador, por falta de entendimiento o por sentirse algo violentas ante el gesto. Por tanto se pueden establecer variaciones, pedirle a la persona que agarre un punto fijo, si hay agarradores cerca, el brazo de la silla, nuestro brazo, un punto de apoyo seguro y firme que le ayude al paciente a traccionar y a nosotros nos facilite la labor que vamos a llevar a cabo.
  • El enfermo pone los pies en el suelo y la persona lo sujeta con su rodilla más avanzada, la rodilla correspondiente del enfermo para que no se doble involuntariamente, igualmente válido es lo comentado con anterioridad, colocar un pie nuestro de tope para evitar resbalones.
  • Explicamos el movimiento y con una clara consigna 1,2 y 3 se realiza el giro enfermo y cuidador a la vez. Una vez hecho el giro y ya enfrentado a la silla, el cuidador desciende suavemente sus rodillas para bajar al paciente. Si hacemos este proceso sobre silla de ruedas, MUY RECOMENDABLE, retirar las palas de la silla y proteger los resaltes metálicos de las mismas, un porcentaje muy alto de úlceras en MMII con difícil curación proceden de golpes en las transferencias.

Este vídeo se complementa bien con el anterior, porque aunque no reproduce el paso de tumbado a sentado, si que atiende muy bien a todos esos detalles que es necesario tener, silla cerca del paciente, levantarlo por el lado menos afecto, solicita ayuda al paciente, explica lo que va a hacer, da consignas, mantiene la espalda en correcta posición.

PARA EL CUIDADOR: es muy frecuente encontrarse con el comentario de que la teoría es muy bonita y luego la práctica difiere mucho y en parte es cierto. Los pacientes geriátricos oscilan mucho de su estado general en cuestión de horas o días, un día puede mostrarse colaborador y al siguiente no tener fuerza alguna para nada, o estar tranquilo y a mitad del movimiento volverse agresivo. Todo esto ocurre, pero no debe hacernos olvidar que una buena técnica de movilización siempre es importante, hay que saber que se está haciendo y porque y si luego no queda más remedio que adaptarse a las circunstancias se hará, pero si de entrada olvidamos los pequeños detalles por insignificantes que parezcan, las posibilidades de llevar a cabo un mal movimiento aumentan. Si realizamos una movilización como esta, con flexión amplia de columna, generando una cifosis de gran amplitud y además llevamos a cabo un giro brusco, con bloqueo de la respiración, estamos condenando a nuestro cuerpo a lesiones recurrentes, algunas de ellas muy graves. Podemos encontrarnos simples contracturas musculares, lesiones ligamentosas vertebrales, pinzamientos nerviosos, hernias discales, aplastamientos vertebrales.

La columna debe su forma anatómica al fin para el que ha sido diseñada, para el mantenimiento de la postura erguida, en ningún caso para transportar pesos. Es así por un motivo, tiene esas curvaturas para aumentar la resistencia a las cargas, a nuestro peso y al que podamos cargar sobre nosotros, pero los músculos potentes, los que deben hacer fuerza, son los de brazos y piernas, NUNCA los de la espalda.

Si observais la galería de imágenes, podeis ver como se multiplican las fuerzas sobre la parte anterior de la vértebra y su disco. Si un cuidador piensa en la cantidad de veces que debe llevar a cabo este movimiento a lo largo del día, asusta imaginar que está ocurriendo dentro de su columna y que ocurrirá dentro de varias décadas. La prevención, la higiene postural, ergonomía son las mejores armas para evitar problemas de espalda, una vez aparecen luego cuesta mucho dar con el diagnóstico preciso y mucho más acabar con el problema, condenándonos a pacientes crónicos de AINEs, relajantes musculares y analgésicos hasta que podamos aguantar.

Cuando el paciente no colabora:

Para la realización de esta técnica es necesaria la presencia de dos personas:

  • Se coloca al paciente sentado en el borde de la cama, situándose cada persona a una lado del asistido.
  • Cada uno pasa uno de sus brazos por debajo de la axila del paciente, llevándolo hasta la escápula, el otro brazo lo pasan por debajo de sus muslos, agarrando los antebrazos del otro.
  • Ambos levantan al paciente suavemente y al unísono para terminar colocándolo en el sillón o en la silla de ruedas.

Si el paciente además es agresivo, es probable requerir la ayuda de otra persona si fuera posible, sino los cuidadores al mismo tiempo que cogen por MMSS al paciente, tratan de inmovilizar los brazos de la persona para evitar golpes.

 

Técnicas de movilización para pacientes geriátricos.

Aunque las personas sanas suelen dar por hecho que son capaces de cambiar de postura y de ir a un lado u otro con poco o ningún esfuerzo, las personas enfermas pueden tener dificultades para moverse incluso en la cama, no somos conscientes realmente de las dificultades que puede entrañar el movimiento, hasta que no vivimos una situación en la que tengamos mermadas nuestras capacidades hasta el extremo. La cantidad de ayuda que un paciente necesita es directamente proporcional a su propia capacidad para moverse y de su estado de salud, pero tampoco debemos olvidar que en ocasiones ocurre que el cuidador no sabe dar las consignas adecuadas, o dar los apoyos necesarios, con lo que la persona no siente seguridad y no colabora en su movilización

Cuando una persona ayuda a un paciente a moverse debe usar una buena mecánica corporal, mantener una buena postura es vital para evitar lesiones en el cuidador y muy importante a la hora de dar seguridad al paciente y llevar a cabo una buena economía de movimientos, realizar el mayor trabajo con el menor esfuerzo.

Encamados

 

1. Movilización del paciente geriátrico en la cama.

Para movilizar al paciente encamada debemos tener en cuenta su estado y conocer si puede colaborar con nosotros o no es su posible su ayuda para cambiarlo de postura.

Paciente no colaborador: Dependerá de las características del paciente, físicas y mentales, puesto que si es una persona de elevado peso o no colaborador agresivo, que agrede o se agarra, es recomendable hacerlo entre 2 personas. Cada cuidador a un lado de la cama, frente al enfermo.

1. La persona debe colocar los pies separados y las rodillas y caderas ligeramente flexionadas, para aumentar su base de sustentación, lo que dota de mayor equilibrio a la persona y le permite luego hacer movimientos sin flexionar la columna a modo de cifosis de gran arco.

2. Retirar la ropa superior de la cama así como la almohada del paciente y cualquier objeto que en definitiva obstaculice el movimiento a realizar.

3. Introducir un brazo por debajo del hombro del paciente y el otro debajo del muslo. Sujetan al paciente y lo levantan con cuidado hasta llevarlo a la posición deseada.

4: NOTA: a la hora de movilizar al paciente a la posición deseada es preciso evitar fricciones y sacudidas repentinas o bruscas para lo cual el paso 4 es mejor realizarlo con la ayuda de una sábana entremetida.

Si por motivos de espacio o porque se domina mejor otra técnica, también se pueden colocar las dos personas en el mismo lado de la cama:

1. La primera coloca un brazo por debajo de los hombros del paciente y el otro brazo por debajo del tórax.

2. La segunda desliza sus brazos a la altura y por debajo de la región glútea.

3. Entonces elevan cuidadosamente al paciente hacia la posición requerida.

 

Paciente colaborador: En este caso con una sola persona debería ser suficiente. El vídeo que mostramos a continuación es con dos cuidadores, pero sería muy similar con un solo.

1. La persona se colocará junto a la cama del enfermo, frente a él y a la altura de su cadera.

2. Decirle al enfermo que se agarre a la cabecera de la cama y flexionando sus rodillas, coloque la planta de los pies apoyando sobre la superficie de la cama.

3. Entonces coloca sus brazos por debajo de las caderas del paciente.

4. Se le pedirá al paciente que haciendo fuerza con sus pies y brazos intente elevarse.

5. Es entonces cuando a la consigna de 1,2,3 y de acuerdo con el paciente, ambos hacen fuerza con los brazos hacia la cabecera.

6. Si el paciente está ágil y con fuerza, se le puede solicitar que lo haga él solo.

Movilización del paciente ayudado por una sábana

Se realiza entres dos, situados uno a cada lado de la cama.

1. Para esta técnica mos ayudaremos de una entremetida que es una sábana doblada en su largo a la mitad.

2. Se la coloraremos al paciente por debajo, de forma que llegue desde los hombros hasta los muslos.

3. Para ello colocaremos al enfermo en decúbito lateral, lo más próximo a un borde de la cama y meteremos la “entremetida” por el lado contrario al que está girado, luego lo volveremos al otro lado y sacaremos la parte de “entremetida” que falta de colocar.

4. Una vez colocada la “entremetida”, se enrolla ésta por los laterales sujetándola cada uno fuertemente, pudiendo así moverse al paciente hacia cualquier lado de la cama, evitando fricciones. Vídeo número 1.

 

Colocación del paciente desde Decúbito supino a decúbito lateral.

La persona debe colocarse en el lado de la cama hacia el que va a girar el enfermo.

  • En primer lugar, se desplaza al paciente hacia el lado de la cama contrario al decúbito deseado, para que al girarlo quede el paciente en el centro de la cama.
  • Se le pide al paciente que estire el brazo hacia el lado que a girar el cuerpo y que flexione el otro brazo sobre el pecho, si no colabora, el cuidador lo hará de manera pasiva.
  • Se le pide que flexione la rodilla del miembro inferior que va a quedar arriba, sino colabora, se le coloca de forma pasiva.
  • A continuación, la persona debe colocar uno de sus brazos por debajo del hombro y el otro por debajo de la cadera.
  • Girar al paciente hacia el lado en que se encuentra, dejándole colocado en decúbito lateral.
  • NOTA: En la posición de Decúbito lateral hay que tomar precauciones con orejas, hombros, codos, cresta ilíaca, trocantéreas y maleolos para que no se produzcan úlceras por presión.

Primeros Auxilios en Urgencias Traumatológicas: Fracturas, Luxaciones, Esguinces y Roturas Musculares.

Fracturas

Es la falta de continuidad ósea. Esta falta de continuidad se produce por golpes caídas, accidentes o contracturas musculares violentas.

Estas lesiones solamente pueden poner la vida en peligro si van acompañadas de hemorragia arterial o si comprometen el sistema nervioso, produciendo parálisis como en las fracturas de la columna vertebral

Síntomas

  • Dolor intenso localizado
  • El dolor aumenta con los movimientos y la palpación
  • Se produce inflamación en la zona donde se presenta la fractura
  • Suele aparecer un hematoma. También puede producirse palidez del miembro e inmovilidad, esto es debido a que existe una afectación nervio – vascular, es decir, hay alguna arteria o nervio afectado que no esta irrigando la zona,
  • Impotencia funcional: la persona con un hueso roto, no moverá esa parte del cuerpo y si es movida por otra persona producirá un gran dolor
  • Puede existir una posible deformación del miembro afectado (rotación, acortamiento de la extremidad…)
  • Habitualmente en la zona donde existe la fractura, suele haber crepitaciones (sonidos parecidos a doblar un plástico) a la palpación.

Los primeros auxilios en casos de fracturas de huesos consisten principalmente en evitar mayor daño a otros tejidos u evitar más fracturas.

Hay dos tipos de fractura si atendemos a la integridad de la piel:

  • Cerrada: Cuando el hueso está fracturado pero la piel está intacta.
  • Abierta: Fractura del hueso con perforación de la piel por los fragmentos.

fracturas

Debe sospecharse la presencia de una fractura en caso de que la forma del miembro afectado haya perdido su apariencia o forma natural, o haya excesiva palidez, dificultad para hallar los pulsos, etc. En este caso llame a las asistencias médicas.

Primeros auxilios

  • Se debe mantener a la víctima inmóvil y calmada.
  • Se debe observar con atención a la víctima para detectar otras lesiones.
  • En caso de ser necesario, se debe entablillar la lesión o colocar un cabestrillo. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera. Se debe inmovilizar el área por encima y por debajo del hueso lesionado.
  • Se pueden aplicar compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
  • Se debe tratar de prevenir un shock. Colocar a la víctima en posición horizontal, levantarle los pies unos 30 cms y cubrirla con un abrigo; pero NO moverla si se sospecha de una lesión en la cabeza, espalda o piernas, podemos provocar una lesión medular.

Verificar la circulación sanguínea.

Se debe verificar la circulación del área afectada después de inmovilizarla, presionando fuertemente sobre la piel que se encuentra más allá del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, se aconseja presionar en los dedos de los pies, en donde la piel primero debe ponerse blanca y luego “recobrar el color” en torno a los 2 segundos.

Otros signos de circulación inadecuada abarcan piel pálida o azulada, entumecimiento y hormigueo y pérdida de pulso. Si la circulación es insuficiente y no se dispone de personal capacitado rápidamente, se debe intentar realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Esto reducirá la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de riego. Se trata de una medida arriesgada, puesto que sino se sabe lo que se hace, no sólo no recobraremos la circulación sino que además podemos provocar más dolor y más daños tisulares.

Tratamiento del sangrado.

  • Se recomienda cubrir la herida con un pedazo de tela limpia y seca.
  • En caso de que continúe el sangrado, se debe aplicar presión directa en el sitio. NO se debe aplicar un torniquete en la extremidad para detener el sangrado, a menos que se trate de una situación potencialmente mortal.

presiónheridas

En caso de fractura cerrada.

  • Trate de recolocar el brazo o pierna fracturada a su posición natural sin causar dolor o molestia al paciente, si observa signos de falta de riego, sangrado abundante interno por aumento de volumen del miembro o externo.

 

En caso de fractura abierta.

  • Aplique un vendaje alrededor de la herida para controlar el sangrado . Puede usar también un pañuelo, gasa o pedazo de trapo limpio sobre la herida.fractura abierta
  • Presione firmemente para contener la hemorragia
  • En caso que no tenga nada a su alcance ponga sus manos sobre la herida presionando ligeramente para controlar el sangrado.
  • Sostenga firmemente la gaso o apósito sobre la herida y asegúrelo con una venda, pañuelo o corbata.
  • Mantenga a la víctima en posición acostada.
  • No trate de estirar la pierna o brazo fracturados para volverlos a su posición natural si no es una situación potencialmente mortal, pues las posibilidades de romper más tejidos con los fragmentos óseos es muy elevada.

No se debe:

  • No se debe mover a la víctima a menos que el área lesionada esté completamente estable, o la zona fracturada no quede a la vista.
  • No se debe mover a una víctima con lesión en cadera, pelvis o muslos, a menos que no quede más remedio. Si hay que mover a la víctima de forma inmediata, se debe usar la técnica de arrastrar la ropa, la cual se hace cogiendo a la víctima por la ropa.
  • Si está inconsciente o se sospecha daño en la columna, no se debe movilizar, ni cuello ni espalda, por elevado riesgo de daño medular.
  • No se debe intentar enderezar un hueso o articulación deformados, ni cambiar la posición, a menos que se sospeche que el riesgo de falta de sangre pueda suponer un riesgo vital.
  • Nunca se deben tratar de corregir los daños en la columna.
  • No probar la capacidad de un hueso a moverse o cargar peso.
  • No administrar sustancias por vía oral.

 

LUXACIONES

Son la pérdida de continuidad entre los huesos que forman una articulación, no hay fracturas, sólo el desplazamiento de uno o dos huesos de la cavidad articular. luxacionLas Luxaciones generalmente son más obvias que las fracturas. Una luxación se observa cuando un hueso se ha desplazado de su articulación. Este desplazamiento es causado, generalmente, por una fuerza violenta que desgarra los ligamentos que mantiene los huesos en su sitio.

Cuando un hueso se sale de su sitio la articulación deja de funcionar. El hueso desplazado a menudo forma una hinchazón, una prominencia, o una depresión, que normalmente no esta presente.

Las articulaciones más afectadas son: hombro, codo, cadera, rodilla, tobillo, dedo pulgar, dedo grueso del pie y mandíbula. En caso de accidente automovilístico es frecuente la luxación de las vértebras cervicales.

Si se conocen las técnicas de reducción de algunas luxaciones, se debe intentar la reducción de la luxación en las primeras horas, puesto que después la contractura de los músculos de la articulación, no permitirá hacerlo sino es bajo anestesia.

Sino, se inmovilizará la zona lesionada e inmediatamente después se remitirá a urgencias para realizar estudios radiográficos y proceder a su reducción.

Las luxaciones pueden ser leves, con la simple salida de un hueso de su cavidad natural, pero también pueden llegar a ser muy graves, puesto que presionan tejidos adyacentes, pudiendo provocar clínica similar a la de las fracturas. Uno de los cuadros más graves en traumatología, son las llamadas fracturas-luxación, donde hay un hueso roto y además fuera de su sitio.

ESGUINCES Y ROTURAS MUSCULARES.

Ya hemos publicado una entrada para cada una de estas lesiones, por tanto os remitimos a ellas para una información detallada.

Residencias de Ancianos: Cambios de mentalidad de la sociedad, modernizarse es importante.

Nadie se sorprenderá si les digo que buscando en un famoso buscador web opiniones acerca de las residencias de ancianos, foros, cuestiones, artículos de opinión y demás maneras de acceder a las impresiones generales de la gente, me he encontrado con un altísimo porcentaje de quejas, denuncias, dudas, errores, clichés establecidos y demás tipo de desventuras que tanto dañan la imagen del sector.

Por descontado que también hay gente que está muy contenta con el trato recibido y así lo hacen saber, pero ya se sabe que las opiniones negativas corren como la pólvora y las positivas como caracoles, es nuestra esencia humana, magnificar lo malo y dar por hecho lo bueno.

Hemos visto informativos con imágenes lamentables, reportajes de residencias, sobre todo de una determinada periodista, que tiene su “particular forma” de hacer

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las cosas, con las que lógicamente nadie puede estar de acuerdo (ni con la periodista ni tampoco con lo que muestra, quede dicho), que no hacen más que añadir más problemática y dudas a la gente. Los familiares cuando tienen que llevar a su familiar a un centro de estas características, acuden pensando “Y si me lo maltratan, y si no va estar bien, y si le gritan o le pegan, o no le dan lo que necesita” en lugar de pensar en que posiblemente sea la mejor decisión que haya podido tomar, puesto que no le va a faltar de nada, ambos pensamientos son lógicos, pero el grado de susceptibilidad de la gente va en aumento por culpa de estas situaciones.

En el mundo de las Residencias de Ancianos, usted como cliente puede encontrar de todo, como en cualquier otro sector de nuestra sociedad, corresponde a los familiares el deber y la obligación de acercarse a conocer el centro, de hablar con las personas responsables de las distintas áreas, de pasear por sus instalaciones y preguntar a otros residentes, que tal es el trato, si se atienden las necesidades de las personas.

Es evidente que quien les escribe este artículo de opinión es trabajador de Residencia de ancianos y defenderá por encima de todo sus bondades, pero si leen el artículo completo o tienen oportunidad de hablar con antiguos clientes o actuales, o participan de nuestras redes sociales, pueden comprobar que trabajamos constantemente en conseguir un alto grado de satisfacción de residentes y familiares y así lo confirman las referencias que la consejería de Bienestar Social ofrece a nuestras Residencias de Ancianos de Alcalá y Mahora.

Es labor de todos nuestros trabajadores y nuestros clientes, tratar de cambiar de una vez por todas la sensación que se ha tenido siempre de que llevar a una persona de edad avanzada a una Residencia es abandonarla a su suerte y allí que pase lo que tenga que pasar. Han cambiado mucho los protocolos de actuación en estos centros, se ha avanzado mucho y seguimos haciéndolo en materia de calidad, cumpliendo con numerosos requisitos que nos son revisados constantemente y actualizados con no menos frecuencia.

Somos muy conscientes y lo sabemos por experiencia, que algunos de nuestros peores “enemigos”, los tenemos dentro de la misma sanidad, en hospitales y centros

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de salud que sólo atravesar el umbral de una consulta médica, atacan con las mismas armas desde hace décadas y que me gustaría invitarles a venir y comprobar con sus propios ojos si es cierto lo que dicen. Siempre nos acusan de tenerlos deshidratados o no tener paciencia a la hora de darles de comer y que por nuestra comodidad solicitamos fórmulas alimentarias tipo batidos, para ahorrar tiempo. Pues bien, señores de los hospitales, díganme ¿En que centro de los suyos, se administran alimentos y bebidas cada dos horas como máximo?Desayuno, Almuerzo, Comida, Agua o refresco antes de la merienda, merienda, cena, resopón y vigilancia de enfermos por la noche, y la posibilidad de acercarse a cualquier parte de nuestras instalaciones y solicitar lo que necesiten en cualquier momento del día.

Es muy fácil hablar de la paciencia que se debe tener con enfermos de Alzheimer, recetarles una medicación y volver a los 6 meses, ¿y en el día a día?, si se niegan a comer, beber, asearse… cuestión de paciencia. ¿En cuantas ocasiones hemos tenido a pacientes con goteros en nuestras habitaciones, o hemos hecho malabarismos para conseguirles suplementos alimentarios, porque nos niegan los visados, para no tener que remitirlos a urgencias? y nosotros no le decimos a los familiares que no los mandamos al hospital porque allí se le empeoran las úlceras, cogen infecciones, los curan c/3 días, les colocan sondas para no cambiar pañales, confunden dietas, se desorientan las personas y un amplio etc de cosas que ocurren y por supuesto, siempre sin responsabilidad por su parte.

Se nos pueden achacar ciertas deficiencias y así nos gusta que nos las hagan saber las personas que están con nosotros para conocer las carencias y trabajar en acabar con ellas y prevenirlas, pero nunca de falta de implicación. Son muchos los trabajadores de nuestros centros, que ante cualquier llamada de urgencia o necesidad, acuden de inmediato aún estén fuera de sus horarios laborales, siempre puedes contar con ellos para consultar dudas o pedir una explicación, tenemos horarios libres para que cualquier persona pueda acercarse a los centros cuando pueda a saludar o visitar, conscientes del mundo de carreras en el que tenemos que vivir. Existe comunicación constante por escrito y en tiempo real, entre todos los servicios del centro para que no pase por alto ni un sólo detalle, llevando hasta el extremo el concepto de trabajo multidisciplinar, donde diariamente puede comprobar como el personal de cualquier sector, dialoga y acuerda estrategias de actuación en consenso generalizado y adaptado a las necesidades de la persona y peticiones de las familias.

Si alguno de nuestros lectores, ha llegado hasta aquí y además sabe que significa tener a su cuidado a personas de avanzada edad con limitaciones funcionales o

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mentales, entenderá mejor que nadie, el esfuerzo que realizamos a diario para garantizar unos cuidados integrales, minimizar los problemas de convivencia, adaptar las normas del centro al gusto y necesidad de cada residente y procurar en todo momento una harmoniosa integración de nuestra actividad laboral con la vida personal de nuestros clientes. Tenemos el concepto de que nosotros somos los responsables del funcionamiento del centro, pero el centro lo hacen nuestros mayores, es su casa, es su hogar, nosotros acudimos a su “domicilio” a suministrarles aquellas ayudas que necesiten, a facilitarles las tareas y en definitiva a poner nuestros conocimientos y esfuerzos en manos de quien más lo necesiten para que en estos últimos años de su vida, puedan hacerlo de la mejor manera posible y con la mayor dignidad alcanzable.

Veámoslo desde otro punto de vista, a nivel médico las personas mayores son grandes consumidores de medicamentos, portadores de pluripatologías derivadas de la edad. Las personas sin formación en Sanidad, no son realmente conscientes de las bombas de relojería que suponen ciertas personas, viviendo en sus hogares o en los de los familiares, acostumbran a pensar, “mi padre camina muy bien y come, no necesita nada más, tiene 85 años y está estupendo”, y probablemente esté tomando un cóctel de pastillas, para riñón, corazón, hipertensión, colesterol… Toda una tortilla de fármacos que puede explotar en la cara de los cuidadores en menos de 24 horas y sin vuelta atrás. En nuestro día a día, cualquier incidencia, piernas hinchadas, dificultades en alimentación, aparición de rojetes, úlceras, estreñimiento, elevaciones de la glucosa, mareos, dolores, alteraciones de la conducta, son evaluadas por los servicios médicos, y se hacen todas las modificaciones que sean necesarias en un mismo día, o al siguiente o cuando sea necesario.

Piensen en atención primaria y la desesperante forma de proceder por las limitaciones propias de los centro de salud, la tensión una vez al mes, el “azúcar” una vez al mes, curar a los 3 o 4 días, cuando se puede dicen ellos, pero quien no ha visto a su médico o enfermero llegar tarde a la consulta, irse antes con algún señor de traje “sospechoso”, almuerzos interminables, consultas que acaban 1 hora antes, TODOS hemos visto eso, ¿pero eso es normal verdad?.

Entonces no tengan ustedes señores tan claro que si los dejan en una Residencia es para morir, piensen primero en la persona, si cumple requisitos para solicitar

Patio

una atención más integral, piensen en si la persona aceptará los cambios lógicos que supone la institucionalización y si tienen claro que su familiar o allegado será capaz de adaptarse a un centro residencial, el resto de necesidades las tendrá bien cubiertas, al menos desde nuestra experiencia, y si lo piensa realmente se dará cuenta de que tal vez la mayor imprudencia que pudo cometer hacia su ser querido fue tenerlo en casa pensando que era lo mejor para todos, puesto que esos cuidados que usted nos demanda a nosotros para que no le falte de nada, nosotros se lo multiplicamos por 2 o por 3 y lo hacemos con personal 24 horas y cualificado, no cualquier persona que esté dispuesta a cobrar 500 euros por pasearle por el pueblo a su “madre o padre”.

Piénselo bien y si está de acuerdo, entre todos, difundamos mensajes como éste, para ayudar a una correcta mentalización social acerca del verdadero funcionamiento de las Residencias y dejemos atrás de una vez por todas los dichosos estereotipos, que todos los sectores se modernizan y se adaptan a los tiempos, no estamos en la época de los asilos ni los sanatorios, ya está bien señores de las televisiones y compañeros de sanidad.